El Conservatorio de Música suspendió las clases tras los problemas edilicios acrecentados por las fuertes lluvias
En diálogo con El Eco de Tandil, la directora de la institución, Annele Moroder, explicó que el edificio está con muchos problemas de infraestructura y que lamentablemente cada vez que llueve se deben tomar estas medidas ya que los salones se inundan, baja agua por los cables de las lámparas y además del peligro, no tienen lugar en dónde mover a los chicos para que puedan estudiar.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailFrente a esta situación, desde el Conservatorio confirmaron que se comunicaron con el Consejo Escolar, quienes les respondieron saber de memoria las condiciones en las que están trabajando, por lo que les manifestaron que realizaran una solicitud de informe técnico. Así que desde la dirección se redactó una carta y el próximo martes llegaría a la ciudad alguna autoridad de Infraestructura de Mar del Plata para observar la problemática actual.
“La realidad es que no tengo ninguna esperanza de que pase algo, esta persona realizará su informe y, si hay un problema técnico, se resolverá como siempre, pero la cuestión de fondo continúa. Esto no es una situación nueva y posiblemente la semana que viene no se va a solucionar”, advirtió Moroder.
Por otra parte, en relación a las reacciones de los alumnos que recién comenzaron las clases, la directora dijo que lo históricos ya saben cuál es la situación de la escuela así que cada vez que llueve, llaman porque saben que en cualquier momento se suspenden. “Nosotros las clases las comenzamos la semana pasada, pero este lunes iniciaron los que vienen por primera vez; por lo tanto, para ellos también es tremendo porque se vienen hasta acá, están entusiasmados con tener clase y cuando llegan es imposible dictarla”, indicó.
Una solución que nunca llega
En julio del año pasado, el Conservatorio parecía estar en la cuerda floja cuando el dueño del inmueble, donde actualmente se encuentra la escuela, envió un fax pidiendo el desalojo inmediato. Luego de un tiempo, el dueño se tranquilizó y finalmente las autoridades de la Provincia pudieron manejarlo para que el Conservatorio permaneciera en el mismo lugar. Así fue que comenzaron con la búsqueda de un nuevo edificio, aún sin éxito.
“Nosotros buscamos y hacemos la propuesta al Consejo Escolar y ellos también estarán buscando, pero el problema es a qué lugar nos vamos porque no hay una casa de este tamaño ya que hoy estamos necesitando 15 aulas, más dependencias y la sala de concierto”, destacó Moroder.
Además, la directora manifestó que se encuentran atrapados en un círculo perverso porque por un lado la Provincia alquila este edificio, pero el dueño pidió la restitución del inmueble hace aproximadamente dos años. Por otra parte, como el edificio es alquilado, el Estado no invierte dinero para arreglarlo y el dueño tampoco porque quiere que se desaloje y porque además se paga muy poco de alquiler, el cual se está pagando pero es un monto muy bajo. “Mientras tanto, por lo menos tenemos un lugar, pero la realidad es que hace años que venimos pidiendo arreglos, más allá de la cuestión que nos tengamos que ir”, destacó Moroder.
Lo que hace más compleja la cuestión, es que la matrícula se incrementa cada año más pero el lugar no alcanza para recibir a todos los alumnos que se podrían anotar. La matrícula del año pasado fue de 659 alumnos; mientras que este año, a pesar de que todavía no está la definitiva, la inscripción tuvieron que cerrarla en febrero porque no había más lugar ya que ingresaron 120 adultos, 90 niños y todavía tienen una lista de espera de otro tanto.
“El Conservatorio estaría para ocupar el doble de espacio, pero no puede crecer más ya que estamos restringidos con los lugares que tenemos; pero a su vez esos lugares cada vez que llueve se reducen drásticamente. Es una pena que este lugar no pueda crecer como podría hacerlo”, concluyó.
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