El Cristo de la Sierra será la obra de fundición más grande de Sudamérica
Bajo las directivas del artista Fernando “Tirso” Pavolini, los responsables ya aseguran que se convertirá en la obra de fundición más grande de Sudamérica e incluso ya iniciaron las averiguaciones correspondientes para determinar si podría quedar incluida dentro del famoso Record Guiness.
Mientras avanzan con la estructura y con la definición del punto de emplazamiento, se puede advertir cierto entusiasmo. “Es un desafío y un orgullo hacerlo. Esto ya ha tomado identidad en la ciudad y más especialmente entre los vecinos de Villa Italia”, reconoció el artista.
Trabajo previo
El Eco de Tandil visitó Talleres Tandil, lugar donde “Tirso” despliega toda su habilidad y pasa buena parte de su día abocado a los trabajos manuales que demanda la gran obra.
En primer lugar, recordó que el proyecto surgió tiempo atrás a raíz de una idea que tuvo el intendente Miguel Lunghi. Y fue durante la inauguración del monumento al Fundidor, que se emplaza en pleno circuito del Lago del Fuerte, que exteriorizó sus pretensiones de avanzar en la concreción de una nueva escultura.
La inquietud llegó hasta el presidente de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa (Apymet), Omar Farah, quien acercó la propuesta al artista. De inmediato “comencé con la búsqueda de imágenes para determinar qué cara, cabello, vestimenta iba a tener”, admitió.
En ese proceso se discutió sobre la postura que la escultura debía adoptar. “Se hablaba de que el Cristo debía bendecir. Entonces teníamos que determinar cómo iban a estar las manos”, expresó.
Una vez reunidos los datos, el artista elaboró una serie de alternativas hasta que finalmente se seleccionó una de ellas, alegremente “la que más me gustaba”, reconoció.
Detalles del trabajo
Definido el proyecto, se avanzó en la construcción de un prototipo a escala del Cristo de la Sierra. Y cuando llegó la autorización, Tirso y su equipo comenzó con los primeros pasos: tallar la imagen sobre enormes bloques de telgopor de alta densidad.
Además se montó un cajón de hierro (que cubre la estructura) para mantener las coordenadas en relación al modelo en escala. Así, se toma referencia de a 25 centímetros para lograr una mejor fidelidad a la hora de tallar cada uno de los bloques.
“Hacer la cabeza llevó casi un mes porque no le podía encontrar el gesto de la cara”, reconoció Fernando “Tirso” Pavolini. Pese a los inconvenientes que se fueron presentando, aseguró que el rostro del Cristo de la Sierras “conformó a todos”, al igual que la posición de las manos.
Se debatió mucho el concepto sobre la colocación final de la figura. En principio, los impulsores del proyecto descartaron la idea de dotar un Cristo con los brazos abiertos y avanzaron sobre la posición de bendición.
Al respecto, el artista explicó que “toma energía del cielo y se inclina hacia adelante porque está bendiciendo”.
Lo que queda
Al indicar el avance de la obra, “Tirso” especificó que “es el comienzo, la estructura, después hay que vestirla”, y agregó que una vez que se talla el telgopor se aplica una capa de enduido para “alisar” la superficie y para que el molde “se despegue mejor” cuando se concrete la fundición de la pieza.
Detalló las dimensiones y dijo que el Cristo de la Sierra es casi el doble de alto que el Fundidor. El nuevo proyecto tiene 10 metros de altura, 4,5 metros de distancia entre una mano y la otra, 2,10 de diámetro, más una base de 5 metros.
“Empezamos con los primeros bocetos hace unos dos meses y todavía queda más de un mes de trabajo”, estimó.
El ensamble
Lo cierto es que no existe molde que permita la fundición de la gran estructura en una sola pieza. Por eso, el Cristo de la Sierra se dividirá entre ocho y diez partes. “La parte de la sotana estará hecha en cinco bujes de 1,20 metros de alto por 2 de diámetro, que son fundidos individualmente”, adelantó uno de los colaboradores.
Una vez cumplida esa instancia, los fragmentos se ensamblarán con bulones por dentro hasta completar la altura del monumento. Luego se colocará el torso con la cabeza y por último las manos, que también se fundirán aparte.
En definitiva, será una tarea que sin dudas demandará la colaboración de varias manos.
En paralelo, se acondicionará el lugar donde será emplazada y se creará un camino de acceso hacia la imagen que será visitada por miles de tandilenses y turistas. u
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