El damnificado por un robo sostuvo que la zona del Hipódromo es totalmente insegura
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Un atraco cometido durante las primeras horas de la noche del miércoles generó el airado reclamo del damnificado, quien ya había sufrido una serie de robos menores en el último tiempo.
Además, el caso se viene a sumar a una serie de delitos que tienen en jaque a la barriada, aunque por temor no son denunciados ante la policía debido a la impunidad con la que se manejan los sospechados, según marcaron otras fuentes.
El robo sucedido el miércoles tuvo lugar en la vivienda de Darragueira 1476 y fue confirmado a El Eco de Tandil por el damnificado, Eliel Copes.
La víctima indicó que “el miércoles salí y estuve cerca de una hora fuera de mi casa. Fue aproximadamente a las 20 y cuando volví me encontré con que estaban la persiana y la ventana abiertas”.
Copes indicó que “no quise entrar a mi casa, sino que automáticamente llamé a la policía. Cuando vino, ingresamos y en el momento no me di cuenta de faltantes”.
A primera vista lo que se observó es que los delincuentes habían roto la ventana y que habían revuelto la habitación en procura de dinero y elementos de valor.
Si bien inicialmente “notamos que no faltaban ni computadora ni televisor, nos dimos cuenta que nos faltaba toda la ropa y plata”.
Un barrio inseguro
Eliel Copes estimó que no sustrajeron otros efectos “por la perra que tengo adentro de la casa. No deja a entrar a nadie de noche. Supongo que se debe haber abalanzado contra la puerta y que por susto salieron”.
Consultado acerca de la situación de la seguridad en el barrio, Copes dijo que es “totalmente mala”.
Posteriormente, explicó que “sufrí robos por etapas, ya que primero ingresaron por un costado y me robaron una garrafa. Luego la encerramos con candado y lo rompieron. Otra vez me robaron la bicicleta del nene. En otra oportunidad en el auto y era sabido que en algún momento iban a entrar a la casa”.
El joven damnificado dijo que se siente “totalmente” observado y admitió que “puede ser gente de la zona”.
“El tema es que no se puede salir ni a la esquina y dejar la casa sin ocupantes. Si no se queda mi mujer o yo, no podemos salir. De salir en familia, ni hablar”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios