El debate por la inteligencia artificial y las consideraciones filosóficas entre cuerpo y mente
Algunos investigadores en inteligencia artificial aseguran que la tecnología no logrará alcanzar la verdadera inteligencia ni la real comprensión del mundo
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¿Qué relación hay entre la mente y el cuerpo? Es posible que la mente sea como el control de un videojuego; desplaza el cuerpo por el mundo y lo lleva a paseos divertidos. O tal vez es el cuerpo el que manipula a la mente con hambre, sueño y ansiedad, algo así como un río que conduce una canoa. ¿Acaso la mente funciona como ondas electromagnéticas que salen y entran a nuestros cuerpos fluorescentes? ¿O es más un automóvil sobre una carretera? ¿Un fantasma en la máquina?
Tal vez no haya ninguna metáfora que sea completamente adecuada porque no existe ninguna distinción entre la mente y el cuerpo. Solo existe experiencia o algún tipo de proceso físico, una Gestalt.
Estas preguntas, que han atormentado a los filósofos durante varios siglos, están cobrando un renovado apremio a medida que computadoras sofisticadas que cuentan con inteligencia artificial comienzan a infiltrarse en la sociedad. En cierto sentido, los chatbots, como el GPT-4 de OpenAI y el Bard de Google, tienen mentes. Como se les ha entrenado en una enorme cantidad de lenguajes humanos, han aprendido a generar combinaciones novedosas de textos, imágenes e incluso videos. Con las indicaciones correctas pueden expresar deseos, creencias, esperanzas, propósitos y amor. Pueden hablar de introspección y duda, de confianza en sí mismos y arrepentimiento.

