El delegado de Desarrollo Social dijo que Diéguez dirige ?un circo armado? y hoy está protegido
En principio, se mostró cauto con la citación a indagatoria del subsecretario, el licenciado en trabajo social Rubén Diéguez. “Que lo llamen no quiere decir mucho. Obviamente es un avance”, indicó el representante sindical del área.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPor otro lado, el chofer de la secretaría, que aportó los cuadernos con anotaciones que dispararon la denuncia penal y la investigación, expresó que “siempre estuve tranquilo porque dije la verdad, y sigo sosteniendo lo mismo”.
Marcelo Hidalgo rechazó la defensa del Ejecutivo y el respaldo a los funcionarios del área. “Es insostenible. Si ellos no pueden ver que se usaron subsidios para pagar de todo, ya no podés creer más en nada”, lamentó.
En este sentido, describió la situación como “un manejo en que utilizan fondos para hacer política. En Desarrollo Social, en ese momento más de un 60 por ciento (de los recursos) se utilizaba con fines políticos. Se le daba una movilidad, una dinámica al área, en lo que era contención social pero obviamente que la mayor parte del presupuesto se usaba para todo”.
Hidalgo señaló que en Desarrollo Social “había un circo armado por (ex secretario Julio) Elichiribehety, que en su momento el Intendente dijo que era un minicorralón. Estamos hablando de que ahí había siempre trabajando, en lo que eran obras, treinta personas, todas en negro, de las cuales se pagaban sueldos, sobre sueldos, de toda clase de trabajo y horas extra con subsidios”.
El rol del subsecretario
Hidalgo apoyó la presunción del fiscal, quien en los argumentos de la acusación a Rubén Diéguez presumió que la malversación de caudales pudo restar ayuda a personas indigentes. “Puedo decir que se pudo dar una mejor contención, no me cabe duda”, aseveró.
Y citó que “en su momento se gastaron 10 mil pesos para arreglar una camioneta de puestos políticos. Si esa plata se la hubiera volcado en su momento a gente que le hace falta, seguramente que le hubiera mejorado su condición de vida. Lo que hacía Desarrollo Social era la del tero, gritar en un lado y poner los huevos en otro”.
En cuanto a la posibilidad de que puedan estar implicados funcionarios de mayor rango, Hidalgo sostuvo que “esto lo arma Julio Elichiribehety, con pleno conocimiento de todo lo que se estaba haciendo. Cuando viene (el actual secretario Oscar) Teruggi, sigue manejando la situación de la misma manera y lo hace más descaradamente”.
El chofer describió que “Diéguez es el que firma como trabajador social” las planillas de ayuda social directa. “De las trabajadoras sociales del área, ninguna iba a poner el sello para que le cueste la carrera”, aclaró.
Para el delegado del Sindicato de Trabajadores Municipales de Tandil, “Elichiribehety cuando viene a Desarrollo Social trae a una persona, un trabajador social como es Rubén Diéguez, que le responda a los principios políticos que ellos habían armado”.
Puso al subsecretario en el lugar de “el pato de la boda” y estimó que “lo van a sostener y acompañar hasta donde vaya. Diéguez en este momento debe estar durmiendo a los pies del Intendente, bien tapadito y calentito, porque si llega a toser o se llega a resfriar, chau”.
En su análisis desde adentro de la secretaría, indicó que “esto es algo que se lee claramente. Diéguez es el hombre que trajeron, que ni siquiera cuando vino a la secretaría era gente del partido, un hombre de afuera que ponen nada más y nada menos que para darle la dinámica al dinero que iba a ir saliendo de Desarrollo Social para diferentes usos que no eran justamente para los indigentes”.
Los controles
Por otro lado, Hidalgo rechazó los argumentos del secretario de Legal y Técnica Atilio Della Maggiora, quien le dijo a este Diario que el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires nunca objetó la ejecución del presupuesto de Desarrollo Social.
“Obviamente, el Tribunal de Cuentas viene y mira que se le dio un subsidio a fulano de tal de 500 pesos. Lo que pasa es que el Tribunal de Cuentas no va a ir a la casa, no le va a golpear la puerta para ver si el beneficiario es indigente. Salen 500 mil pesos por subsidios, están justificados por el formulario y el Tribunal de Cuentas dice que cerró todo bien. Pero no va a ir al de la cantera Beltrachini, por ejemplo, a ver si es indigente o no el canterista, y el canterista cobró con subsidios”, argumentó.
“Sigue todo igual”
A pesar de su rol en la causa, Marcelo Hidalgo continúa trabajando como chofer de Desarrollo Social y es el delegado sindical del área. “Después de la denuncia, de que se hizo pública, en su momento hubo mucha presión, mucha amenaza, mucha persecución. Después vieron que eso podía ser peor”, consideró.
En relación a la situación actual en el área, afirmó que “sigue pero con mucha más complicidad de gente que lo hace más encubierto. Obviamente que en menor escala. Sé que hay obras de albañilería y un montón de cosas que se han hecho y que ellos han pagado con subsidios mano de obra indirecta, por ejemplo”.
Confirmó que “inclusive, con gente que fue a declarar y algunos declararon que cobraban, y siguen cobrando. Un acto de soberbia que nunca en mi vida lo vi”.
El delegado sostuvo que al principio de la gestión “nos pagaban diferencias, horas extras, con subsidios. En sus inicios fue Julio Elichiribehety con quien hoy es el concejal Müller, que fue uno de los inventores de esto. Andaba en una camioneta blanca con los formularios y los hacía él”.
Además, Hidalgo indicó que “hoy áreas como Juventud sigue haciendo subsidios pero mucho más que la secretaría. O sea, maneja fondos de la Secretaría de Desarrollo Social a través del director que es Pablo Civalleri, manejan subsidios indiscriminadamente. No se sabe dónde va todo eso”.
El trabajador municipal se mostró angustiado porque “el Intendente está al tanto de toda la situación y después habla de honestidad, del Intendente de todos, y en realidad es un chamuyo”.
Las profesionales de la secretaría
Por otra parte, el delegado afirmó que si bien muchos subsidios los otorgan por la vía administrativa correcta, “hay algunos trabajadores sociales que también responden a la causa. Hay algún trabajador social que cumple función de puntero político”.
Sin dar nombres, se detuvo en el caso de una profesional que “es de la gestión, le han dado hasta casa para indigente. Eso es todo un tema también”.
“Digo la verdad y me crucifican”
Hidalgo concluyó que “irregularidades en Desarrollo Social hay para hacer dulce”, aunque aseguró que sólo expuso aquello que puede probar y sostener. “Digo la verdad y me crucifican. Se me viene todo el mundo encima y soy una persona común”, indicó.
Por otra parte, “soy un trabajador que salió a levantar un tema y lo expuse a la sociedad. Los concejales de la oposición lo llevaron a la Justicia. Obviamente que lo hacen por algún rédito político pero son las reglas del juego, es gente que vive de la política”.
Por último, confió que “espero que en la causa se ratifique que todo lo que he dicho es verdad y que esto sirva como ejemplo para los que están y los que vengan, porque por ahí salta algún loco Hidalgo y se destapa alguna olla. Y que sean un poco más serios con los fondos de Tandil y de la sociedad que tanto nos cuesta por ahí tener nuestras cosas al día, tributar y mantenernos en regla para que ellos se llenen la boca y digan que son honestos”.
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