El desafío de los Ugarte
Qué linda sensación fue para mucha gente ver un Torino en las primeras posiciones de APAC en el Parque Juan Silva de Rauch. La marca destila un sentimiento muy particular en nuestro país. Es el auto nacional. Aquel que irrumpió hace más de cuatro décadas en el Turismo Carretera con la CGT (Copello-Gradassi-Ternengo). Aquel que hizo vibrar a los argentinos en Nürburgring. Triunfos, alegrías y muchas aventuras de una marca con fieles seguidores en nuestro suelo.
Hoy parece que el Torino es la ?vedette? en el automovilismo, pero con otros motores. El ?Toro? puro y genuino tiene otros sentimientos, como el de los Ugarte, ?armado? con amor, esfuerzo y convicción. Un desafío único de una familia de trabajo, que respira pasión por los autos. Para ellos la temporada comenzó en el circuito Martín Fierro de Rauch. Luego de algunos sinsabores hace algún tiempo, retornaron a la clase mayor de APAC, con un medio generoso y con buenas respuestas a la hora de clasificar. Trabajo de tanteo en la serie, y ambicioso en la prefinal. La definición marcaba un auspicioso rendimiento para batallar en lotes calientes, aunque un inoportuno caño de frenos le abortaba a Martín el merecido festejo.
?Un fin de semana para valorar y para seguir buscando alternativas. A pesar del abandono nos queda la tranquilidad de haber encontrado un auto lógico y competitivo que nos permite pelear adelante?, reflexiones de Martín Ugarte a El Eco de Tandil. ?Nos sorprendió la actitud y la consistencia del Torino, fundamentalmente en los lugares más lentos. Trabajamos en distintos elementos, cambiamos valores y allí creo estuvo centrada la evolución. El auto fue más lógico y ello nos permitía hacer mejor los radios y acelerar mucho antes, por lo que fueron saliendo los tiempos y mejoramos mucho en carrera, cosa que antes se nos complicaba. En las zonas lentas, el comportamiento fue diferente, más rápido y más ágil. Clasificar bien resultó importante porque nos permitió medirnos con otros pilotos y tener otra visión de la carrera?, enfatizaba el joven piloto serrano.
?Esta evolución del auto incentiva, y te da ánimo para seguir. No creía que podía estar en ese lugar, pero las cosas se dieron, y nos adaptamos al trazado. Por muy poco no logramos terminar, pero estamos muy contentos, y ahora trabajaremos para la próxima, aunque difícilmente sea Coronel Vidal?, comentaba el joven piloto tandilense.
Las tareas de la familia Ugarte están bien ?aceitadas?, Martín en la conducción y colaborando con su padre en el taller y en la preparación de la máquina. Por su parte, Pedro, es el artífice y responsable de poner en orden los 210 HP del impulsor Tornado, acompañado por un grupo pequeño de colaboradores. ?Fuimos a Rauch con lo justo, y sin misterios. Tratamos de hacer todo lo que está a nuestro alcance, llevando los elementos que contamos. El presupuesto nuestro es muy corto. Todo lo hacemos en el taller y somos muy pocos los que trabajamos para dejar el Torino en condiciones. Hoy la situación no está nada fácil, pero esta incursión nos ha reconfortado y te da fuerzas para trabajar y seguir creciendo? reflexiones de Pedro ?Vasco? Ugarte, luego de la buena tarea de su auto en el Parque Juan Silva de Rauch.
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