El discurso lunghista y la batalla justicialista
Pasó la semana con algunos aconteceres que intentaron marcar el pulso del termómetro político lugareño con relativa trascendencia. Desde la gestión, un confuso discurso bajó desde el lunghismo acerca del recorte presupuestario a raíz de la merma en los recursos coparticipables denunciados.
Precisamente el jefe comunal decidió hablar de una optimización de las horas extras cuando había resuelto anticipar el pago a los recolectores que habían decidido parar sin siquiera avisarle al gremio que los representa. Con el adelanto del pago, Lunghi no solo desairó a sus colaboradores Mario Civalleri y Claudio Fuentes, quienes habían planteado una postura intransigente frente al reclamo, sino que al día siguiente habló de cortar con las horas extras, dejando un halo de reproche por lo que había sido aquella medida de fuerza más que por razones financieras.
Claro que ante la confusión del mensaje los asesores buscaron aclarar el entuerto. Se insistió en que se trata de "optimizar" y reducir las horas extras que no sean prioritarias en todas las áreas. Sin dejar de aclarar que la decisión ya había sido expuesta por Lunghi en la apertura de sesiones y que tiene que ver con tomar resguardos en la administración como lo están haciendo todos los municipios ante la situación financiera.
Aclararon además, que las horas extras, como su nombre lo indican, son para cuando hay que realizar una labor extraordinaria en caso de obras, servicios y demás. Se subrayó que va a seguir habiendo horas extras para recolección, controles de tránsito y otros servicios esenciales, solo que de una manera más ajustada y analizando cada caso.
El asunto de las “famosas” horas extras que volvieron al tapete trae a colación aquel affaire del cementerio, cuando un lunghista terminó siendo condenado por la Justicia penal no precisamente por pagarlas para realizar servicios comunales sino partidarios. Más allá del escándalo político aquel suceso dejó al descubierto poca transparencia a la hora de manejar dichos recursos que, a la fecha y al decir de los obreros como las autoridades, se maneja de una manera tan compleja como sospechosa, según los humores del que las dispone con relativa discrecionalidad.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEsta interesante como contundente corriente de pensamiento que marca la cancha y muestra una cabal vocación de poder sin embargo no se traslada ni baja al distrito.
Tal vez el bossismo, queriendo sin querer logró contener a gran parte de los sectores a favor de un proyecto, pero sobre la base de buenos cargos y respectivos sueldos, en lo que resulta más una disciplina económica más que ideológica. Entonces, todos cómodos y/o acomodados, siquiera muestran señales para dar esa batalla cultural, ni vocación de poder en lo local, en el pago chico, entre sus convecinos.
Se podría señalan raras excepciones, claro, como el zigzagueante Raúl Escudero.
El mutualista y presidente del partido, con sus muchos detractores a cuestas ha sabido generar sus propias acciones (entre torpezas varias) que le permiten expandirse con acciones locales más allá de lo que la estructura nacional ofrece desde el Pami, Anses o la propia Universidad.
Si bien el hombre de Azucena no parece contar con los cánones que el ideario tandilense prefiere a la hora de elegir su representante, al menos debiera servir como faro en la propia tropa peronista a la hora de pensar en lo local, si al menos hay vocación de ocupar algún día el sillón de Duffau y dejar de parecerse a una fuerza política testimonial.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios