?El doctor Lunghi nos felicitó y sabemos que es un hombre que no tiene el elogio fácil?
Esta vez el tiempo se portó. Y el otoño enmascarado de veranito pasajero invitó a participar masivamente de las actividades al aire libre y hasta bien tarde. Las recorridas hechas por El Eco de Tandil daban la idea de que todo estaba saliendo bien. De todos modos y para tener la mirada oficial, este Diario dialogó con la directora de Cultura, Claudia Castro.
-¿Cuál es su sensación terminada la Semana Santa?
-En los ocho años que vengo trabajando en Semana Santa, en mi época junto a Rubén Betbeder y desde la Dirección, digo lejos es la mejor que recuerdo. Que se conjugue esta cosa tan extraordinaria del clima, porque en Tandil siempre estamos cortando clavos sobre todo porque la mayoría de las actividades que programamos son al aire libre, pero todo salió bien.
-Las funciones de ?Jesús el Nazareno? captaron la presencia de miles de turistas, peregrinos y tandilenses, ¿cuál es su apreciación?
-Fue algo mágico el Viernes Santo en el Anfiteatro, con la luna asomando en medio del espectáculo que tuvo algunos agregados que fueron hallazgos.
-Incluso el domingo que siempre parece el más flojo, porque por lo general van los tandilenses, se colmó el Anfiteatro.
-Hubo muchísima gente, sí, y todos los que integraban el espectáculo y el público se sintieron emocionados y felices.
-¿El buen tiempo predispuso a la gente para pasar más tiempo en la calle?
-Claro que sí. El buen tiempo hizo que hasta muy tarde estuvieran colmados los diferentes paseos, particularmente en las áreas que nos tocó trabajar. Este año tomamos una decisión muy fuerte de modificar algunas pautas en el reglamento en la feria de artesanos, un poco escuchándolos a ellos que venían reclamando mayor calidad y rigidez en la fiscalización para que la artesanía se diferenciara claramente de la manualidad. Entonces planteamos menos cantidad de puestos pero de mayor calidad. Si bien no fuimos absolutamente estrictos, todo el que deseaba ingresar a la feria debía superar el puntaje de 10. Tuvimos dos fiscalizaciones, una de ellas en noviembre, armándose una base de datos con un plano digitalizado apuntándose a que el resultado fuera bueno para todos.
Los artesanos estaban muy conformes. Nos pedían puestos más grandes, por lo menos de dos metros de ancho y nosotros decidimos que en lugar de cobrar el canon impuesto, asumíamos nosotros el riesgo de la contratación de todos los puestos iguales y asignando el espacio con el puesto armando, un dispositivo diferente que evitara el amontonamiento de gente, para que se luciera todo mejor.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa ciudad y los artistas
-Los artistas callejeros también tuvieron su lugar.
-Claro, se les demarcó un espacio propio y no tan arriba de los puestos. Hubo cosas que pueden parecen zonceras, como por ejemplo proveerles a todos los artesanos agua caliente y fría sin costo alguno, entre otras cuestiones mínimas que hizo que se sintieran muy cómodos trabajando. Y fue notable que Jueves y Viernes Santo, días en los que la gente recorre pero no compra, vendieron muchísimo; de hecho, el domingo, muchos de los stands se levantaron porque se quedaron sin mercadería.
-El ?tema artesanos? siempre fue, no sé si decir conflictivo, pero a veces traía dolores de cabeza, ¿no?
-Sí, pero creo que le hemos encontrado la vuelta y hemos tomado nota de cosas que todavía tenemos que ir mejorando, por ejemplo más islitas para los artistas callejeros para que trabajen más cómodamente.
La verdad que no tengo más que agradecimiento para el equipo de gente que trabaja conmigo porque todo funcionó bien: el Museo, la feria, el teatro, ?Jesús el Nazareno??
-Se comenta que además tuvo una linda sorpresa?
-Algo lindísimo sí, que nos pasó ayer por la mañana. Recibí el llamado del director de Cultura de Pringles, a quien no conozco, y me dijo que había estado en Tandil y quería agradecerme y felicitarme, porque el espectáculo del Anfiteatro era conmovedor, que había recorrido la ciudad y la encontró muy linda. Que se tomara el trabajo de llamar para decirlo, fue como la frutilla del postre?, contó Castro.
-Es que a veces para la función pública hay más ceños fruncidos que halagos.
-Y esta vez todo anduvo bien porque antes los artesanos venían con la lista de pedidos cuando se terminaba la feria y en esta oportunidad entraban al puesto a agradecer y yo les miraba la cara a Analía Ríos y a Juan Baiza, que trabajaron muchísimo con los artesanos, y estaban felices. Además se quemaba una lámpara y enseguida se reparaba todo, la verdad que (suspira) me digo: ?Era hora de que todo saliera bien?.
-¿Cómo fue la reacción del Intendente culminada la Semana Santa?
-Quienes estuvimos afectados nos reunimos con él ayer por la mañana y realmente fue muy interesante porque todos tirábamos ideas para mejorar, por ejemplo, el tema del embotellamiento en la Fuente de las Nereidas, hubo muy buena disposición de todos y finalmente el Intendente nos felicitó? y no es un hombre de elogio fácil.
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