El ex concejal Mansilla declaró que Maggiori ?mintió? sobre los controles en el Hipódromo
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Ayer el concejal mandato cumplido (2005-2009) Carlos Mansilla declaró como testigo en la causa en la que se investiga si funcionarios municipales faltaron al deber de controlar y hacer cumplir el contrato de concesión del Hipódromo de Tandil.
El letrado fue uno de los concejales que siguió el tema en 2007 en el Concejo Deliberante, cuando le pedían informes al entonces secretario de Desarrollo Local Oscar Maggiori sobre el funcionamiento del Circo de Carreras. “A mí me han citado para ver qué hice en aquel momento. La Justicia ahora avanzará en la investigación”, confió.
Por otra parte, infirió que “si hubo incumplimientos por parte de la concesión e inactividad de la Municipalidad para reclamar por ese contrato, creo que está probado, porque hoy la Municipalidad está haciendo los reclamos”.
Así, hizo referencia a que en 2010 y 2011 el Ejecutivo instó al concesionario que cumpla con las obras comprometidas en el contrato de concesión, “pero en 2006, 2007, 2008 y 2009, el propio hecho de que la Municipalidad hoy reclama demuestra que antes no reclamaba”.
En esa línea, recordó que durante la interpelación a funcionarios por este tema, el ex secretario de Desarrollo Local se comprometió ante el Concejo Deliberante a presentar los resultados de las inspecciones que afirmaba haber realizado, pero nunca lo hizo.
Es que recién desde el nombramiento de Helena Berestaian como responsable del Area de Concesiones, el Ejecutivo empezó a intimar al concesionario para que concrete las obras y eso figura en sendos documentos.
Mansilla se preguntó “por qué si hoy le está reclamando, hubo un hueco de tres años que la Municipalidad no hizo nada. Hay notas de Loterías que le dicen a la Municipalidad de Tandil ‘haga cumplir el contrato porque si no puede perder el subsidio o la autorización para funcionar. Esas son las dos grandes penalidades, independientemente de lo que haga el concesionario porque el titular del Hipódromo es Tandil, no Blanco”.
Cuestionó que el Ejecutivo “durante varios años no hizo nada, negó los incumplimientos y ahora no los niega porque al reclamarlos está reconociendo que hubo un incumplimiento. Lo que me llama la atención es por qué nos mintió (Oscar) Maggiori en aquel momento”.
Y una vez más, rechazó la falta de control que se genera en el Legislativo: “Creo que más allá de quién cumplió y de quién no cumplió, en el fondo está la cuestión del manejo del poder. Cuando no había una mayoría automática, de última había que rendir cuentas; cuando llega la mayoría automática, municipalmente todo esto se archiva”.
En cuanto a las expectativas sobre la investigación, se mostró optimista y recordó que en la causa de la malversación de fondos en el Cementerio -donde se pagaron horas extras para armar un acto proselitista-, “al principio también se negó el hecho y terminó habiendo una condena por un hecho corrupción”.
Desde su óptica, en este caso “la matriz es la misma, se niega el hecho, se califica de político” y ponderó que “lo mejor que puede ocurrir es que la Justicia se encargue de esto y se está encargando. Después será ‘creo en Dios y en la Justicia’”.
Más subsidio,
igual canon
El ex concejal sostuvo que “el Hipódromo está muy bien que haya sido reabierto y que funcione”, aunque “si para Tandil el canon ahora es de 7 mil pesos por mes y en aquel momento, cuando empezó esto, era el 10 por ciento del subsidio que se recibía; hoy el subsidio es de 500 mil pesos por mes y Tandil sigue cobrando 7 mil y va a ser 7 mil siempre porque está en el contrato así”.
Es que en el contrato de concesión, rubricado en 2005, no se contempló un ajuste en el canon. “El doctor Frolik me reconoció el otro día en una charla que fue un error poner un monto fijo. No era un monto fijo solo sino que era un porcentaje de las apuestas, como mínimo. Ahora, las apuestas no han aumentado en 5 años y eso es porque hay otro tipo de apuestas que no está ‘oficializado’. Entonces de lo negro no se cobra el cánon”.
Evaluó que “el Estado municipal tendría la facultad de sentarse y decir ‘si usted está ganando plata por otro lado, actualicemos el cánon. El mismo Blanco si cobraba 70 mil pesos por mes y ahora cobra 500 mil, podría empezar a cumplir el contrato’”.
“Alguien hace
la vista gorda”
Para Mansilla, “hay dos o tres cosas que subyacen en esto. La primera es que el Municipio se queda con el discurso de que está bien que haya reabierto, y en eso estamos todos de acuerdo”.
Además, consignó que “es una tarea muy específica y la Municipalidad dice que no sabe de esto. En un punto del expediente pide orientación a Loterías (y Casinos del Gobierno bonaerense) y le dice que ponga un veedor. Pone un veedor que hace doce informes donde dice que la empalizada no está como corresponde, el cerco perimetral no existe y hay un informe mensual de 2010 hasta ahora que dice eso. Falta un funcionario que con eso se anime a cobrarle una multa a Blanco e intimarlo a hacer las obras”.
Por último, enumeró “lo más grave” que “la Municipalidad cobra 500 mil pesos por mes y se los da a Blanco. Un empleado administrativo le da 500 mil pesos a Blanco y otro le reclama que arregle la empalizada. La Municipalidad tiene que retener esos 500 mil pesos, hacer la obra y darle a Blanco lo que sobra. Tiene derecho a hacerlo, se tiene que parar y defender los intereses de la Municipalidad y no del partido político o del grupo amigo”.
Por último, evaluó que “alguien hace la vista gorda”, teniendo en cuenta que el contrato es de 2005 y aún no se efectivizaron los proyectos incluidos en la concesión. Y cuestionó que “cuando uno miente adrede, diciendo ‘hice las inspecciones, les voy a mandar las copias’ y después con el tiempo se ve que no existieron las inspecciones, entonces por qué mintió”.*
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