El fallecimiento de Rosita Barrera
El pasado miércoles 6 de marzo a los 85 años se apagó la vida de Rosita Barrera, en La Plata. Fue una mujer que dedicó su vida a la cultura y vivió en Tandil muchos años durante los que realizó importantes actividades ligadas a la educación. Escribió cuatro libros y participó en múltiples causas relacionadas al fortalecimiento de las raíces nativas siendo la creadora y directora del recordado grupo Evocación, que escenifica obras de Molina Campos, recreando situaciones costumbristas donde las chinas y gauchos eran protagonistas y el humor estaba siempre presente. Fue una sólida directora de la Escuela Municipal de Danzas, donde también hoy la lloran.
Rosita Barrera había nacido en San Rafael, Mendoza, y llegó a la ciudad trabajando apasionadamente en la peña El Cielito donde se desempeñó como profesora con un absoluto desinterés material, actitud y aptitud para la enseñanza.
Era una investigadora nata que motivaba a sus pares y alumnos a estudiar sobre todo lo que atañe a las raíces argentinas. Cuando tuvo que dejar Tandil trasladándose a Mar del Plata por motivos familiares y de su salud, los estudiantes y la gente de la cultura toda, sintieron una gran tristeza
Luego de librar varias batallas contra la enfermedad que la acosó durante los últimos ocho años se apagó su vida en La Plata. Fue cremada y sus cenizas serán esparcidas en Tandil -como fue su deseo-, el próximo sábado en distintos paisajes de la ciudad.
Su vocación docente, su don de gente, su espíritu amistoso hará que se la extrañe, y mucho. La vamos a recordar.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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