El fiscal pidió duras penas para los acusados del violento robo a una joven en la Navidad de 2009
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Con los alegatos, ayer cerró el debate del juicio oral a dos imputados por un robo a una joven durante la madrugada del 25 de diciembre de 2009 y otra causa por portación ilegal de arma y amenazas que involucra a sólo uno de los acusados.
El próximo viernes 3 de junio, a las 12, el Tribunal Criminal de Tandil, integrado por los jueces Guillermo Arecha, Agustín Echevarría y Pablo Galli, dará a conocer la sentencia.
El fiscal Gustavo Morey sostuvo que Adrián Alejandro De los Santos y Leonardo Rafael Alegre fueron los autores del “Robo agravado en poblado y en banda”, en la primera de las causas ventiladas. También consideró a De los Santos responsable por “Amenazas y portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal”.
Pidió penas de 5 años y 8 meses para De los Santos –computando las dos causas- y 4 años para Alegre; en ambos casos de prisión efectiva.
Los hechos
El fiscal encontró plenamente acreditado que el 25 de diciembre de 2009, cerca de las 5.30 en Constitución entre Alem y 9 de Julio, al menos cinco personas, previo acuerdo, distribución de roles y con intención de robarle objetos de valor, abordaron a María Verónica Cabrera.
Describió que inicialmente uno le pidió un cigarrillo, mientras que otro se encargó de sacarle el celular que la joven llevaba en el bolsillo de la pollera y el dinero. Al mismo tiempo, la amenazaban diciéndole: “¿Querés cuete?”, dándole a entender que le dispararían si no les entregaba más elementos.
Agregó que la víctima abrió la billetera y les dio unos 60 pesos, pero de todas formas la golpearon y la arrastraron por la calle. Por ese motivo, sufrió escoriaciones en los brazos y piernas que fueron catalogadas como lesiones leves.
Luego, los atacantes se fugaron por Constitución, doblaron hacia Alem en dirección a Maipú, donde fueron demorados por dos policías que los persiguieron tras el hecho.
El fiscal destacó que el testimonio brindado por la víctima reflejó absoluta precisión, pese a que aún se mostró conmovida. “Su carga de angustia no ha influido en su testimonio”, concluyó. Además, les achacó a los imputados que aunque lograron su objetivo, la golpearon, ejerciendo una violencia innecesaria.
Se adelantó a los cuestionamientos de la defensa, al considerar que los relatos de los cuatro policías que estuvieron en el procedimiento y que desfilaron ante el Tribunal fueron muy claros.
Morey argumentó que “no se ha probado que utilizaran la acción de los menores en el hecho”, por lo que desistió de incluir ese elemento como agravante.
Por su parte, el defensor Araujo pidió encuadrar el hecho como robo simple y cuestionó el procedimiento policial, enumerando un “reconocimiento impropio” por parte de la víctima en la Seccional Primera media hora después del atraco y el reconocimiento de efectos que se llevó a cabo días después.
En este sentido, fundamentó que “el personal policial actúa en forma ilegítima e innecesaria”, situación que se contrapone con un “proceso justo” y se preguntó “porqué los efectivos trabajan a contramano de las normas procesales”.
También rechazó que sus defendidos actuaron en banda, entendiendo que no hubo una asociación ilícita o una organización estable para cometer delitos.
Las amenazas
Con respecto a la portación ilegal de arma, el fiscal encontró acreditado que el 21 de febrero de 2009, a las 8, en Ijurco y Casacuberta, De los Santos portó un arma de fuego, apuntó y efectuó un disparo justo cuando Matías Usabiaga doblaba con su auto.
También indicó que al día siguiente, cerca de las 8.30, el imputado amenazó de muerte a Matías Usabiaga y a su ex novia, Camila Villordo. “A ustedes dos los voy a cag… a tiros, los voy a llenar de plomo”, refirió textualmente.
Para estos casos citó la declaración ante el Tribunal de Usabiaga y advirtió que su testimonio “no se puede ver empañado por ese acto fallido”, en referencia a que aseguró conocer de armas, afirmación que fue desbaratada a partir de las preguntas de la defensa.
Morey aseveró que en los cuatro testigos que declararon en esta causa “se pudo evidenciar carencia de animosidad” y consignó que Usabiaga no intervino en la pelea que se desató en las puertas de un boliche de avenida Del Valle antes de las amenazas y que negó que existieran problemas anteriores.
En contraposición, el defensor Diego Araujo pidió la absolución y desmenuzó los testimonios escuchados en el debate, “columna vertebral de la imputación”, a los que calificó de “insuficientes, imprecisos, incompletos, contradictorios”.
Con respecto a los dichos de Usabiaga, agregó que fue “reticente”, ya que nada contó de la pelea que mantuvieron sus amigos con De los Santos antes de que éste lo amenazara, y atribuyó la reacción del imputado a un estado de “exaltación”.
En cuanto a la portación del arma, agregó que no existe un proyectil, no se secuestró el presunto revólver y los testigos demostraron inexperiencia para distinguir el ruido de un disparo, por lo que concluyó que “se instala una situación de duda insuperable”.
“Seguir trabajando”
Araujo solicitó que de mantenerse el agravante del robo, se tenga en cuenta que Leonardo Rafael Alegre no cuenta con antecedentes y sostuvo que la pena no debe ser mayor a tres años de cumplimiento condicional.
Agregó que el joven lleva mucho tiempo trabajando con el mismo empleador y pidió considerar este hecho como “un error en su vida”, ya que un antecedente lo condicionaría para el resto de su existencia.
Además, indicó que la pena para Adrián Alejandro De los Santos no debe superar los 3 años de ejecución condicional y reiteró la absolución en la causa por portación de armas y amenazas.
Por último, señaló que a pesar de la angustia que mostró la víctima del robo, no se debe perder de vista que sólo sufrió “lesiones objetivamente leves”.
Al cierre del debate, ambos imputados se dirigieron brevemente a los magistrados y coincidieron al expresar que desean poder seguir trabajando como lo vienen haciendo hasta ahora.*
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