El Foro Local de Acceso al Hábitat le pedirá al Municipio adherir a la ley provincial
En el primer encuentro, se comenzó a delinear una metodología de trabajo para realizar un diagnóstico de la problemática en Tandil, al tiempo que se plantearon dos propuestas claras: pedir al Municipio que adhiera a la Ley de Hábitat y avanzar para encuadrar legalmente la construcción natural.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa reunión se celebró el viernes pasado, en el Centro Cultural Universitario, y fue convocada por la Asamblea de Tierra y Vivienda, espacio que surgió a partir de ciertos conflictos “emergentes de algunos problemas en la política habitacional”, recordó el trabajador social Ignacio Roché.
Después de un año de trabajo, organizaron el Foro Local de Acceso al Hábitat, un espacio institucional que permita el encuentro y discusión entre distintas organizaciones que trabajan la problemática de la vivienda en los barrios; asociaciones civiles con proyectos de autoconstrucción, y el Estado municipal y provincial en el impacto de las nuevas políticas regulatorias de acceso al hábitat”, explicó Dana Valente Ezcurra.
Valoró que la nueva normativa se funda en principios rectores como la participación democrática en la gestión de la ciudad y la generación de fondos fiduciarios para construcción de viviendas sociales, y se propuso desde “una matriz de ordenamiento territorial que implica discutir la problemática que tenemos para contemplar un plan de acción que contenga a actores que actualmente están por fuera, no tienen condiciones de acceso, y sectores que acceden pero que les implica un nivel de endeudamiento muy grande, a largo plazo, como todas las personas que aplican al Procrear y las dificultades que vemos de la implementación”.
Este diagnóstico se agrava por “el contexto inflacionario y de aumento del valor de la tierra por el perfil más turístico de la ciudad, que hace que cada vez sea más difícil poder comprar tierras”.
Desde esta óptica, la idea del foro es “consolidar un espacio que permanezca en el tiempo, que vaya recuperando y haciendo síntesis de las discusiones que haya, y que trate de superar de alguna manera la polarización partidaria para tratar de llegar a una síntesis en una problemática que nos afecta a todos los tandilenses y que tendencialmente se va a ir agravando por el crecimiento de la ciudad. Además, son problemáticas arrastradas a lo largo del tiempo”, puntualizó.
Los lotes, un problema
Si bien desde la asamblea celebraron el Procrear, observaron que “el alcance es limitado en cuanto a la demanda que hay de la problemática, e indirectamente, si bien representa la solución para un sector muy importante de la población, es para el sector que tiene condiciones de acceder a un crédito”.
Dana Valente Ezcurra evaluó que “hay otros sectores que históricamente son los más postergados, de menores accesos, de flexibilización laboral, que no tienen condiciones de acceder a un crédito y que quedan por fuera de algunas iniciativas de este estilo”.
En este sentido, consideró que siendo el Estado el que adquiere la tierra, “el Procrear de alguna manera afecta a la especulación inmobiliaria, aumenta el valor de la tierra, y hace que los sectores que no están comprendidos en esa política no tengan acceso al crédito y tampoco a la posibilidad de acceder al suelo”.
En este sentido, adelantaron que el objetivo del primer encuentro del Foro fue realizar un diagnóstico integral sobre la situación habitacional en Tandil. “Los números que hay son incompletos, en tanto no cruzan la cantidad de viviendas con los hogares; muchas veces se dan casos de hogares que conviven más de un hogar en una vivienda, y esto también hace a la problemática de la vivienda”, explicó Emiliano Invernizzi.
Por este motivo, decidieron recuperar todas las experiencias de trabajo que hay en distintos sectores de la ciudad para tratar de obtener un estado de la situación, a partir del cual comenzar a discutir las líneas de acción y de gestión.
Dos ejes
En principio, la Asamblea de Tierra y Vivienda llevó al foro varios ejes para avanzar y dos propuestas claras.
Emiliano Invernizzi indicó que el primer punto es “un proyecto de ordenanza que tiene que ver con la adhesión a la nueva ley provincial. Vemos muy importante que el Municipio adhiera porque abre un poco la discusión en torno a la problemática de acceso a la vivienda”.
La Ley 14.449 sancionada en 2012 y parcialmente reglamentada es una herramienta “interesante debido a que contempla a las organizaciones y la construcción desde el trabajo en el territorio; plantea principios importantes como garantizar el acceso a la vivienda y a la ciudad, basado en conceptos como superar la marginación geográfica, contar con los mismos servicios que el resto de los ciudadanos y que las distancias no sean un impedimento para el ejercicio de los derechos”.
Entre las ventajas, la ley “posiciona al Estado municipal con un gran potencial de gestionar, promover y crear suelo urbanizado, porque a veces se queda en la lógica de que las tierras fiscales se están agotando. Hay experiencia ya de municipios que adhirieron, que posicionan al Estado en esta tarea de priorizar la política para la vivienda, entonces se generan las condiciones de hábitat que es urbanizar suelo, cambiar las categorías de algunas zonas”.
En este sentido, la ley promueve ciertas herramientas progresistas pero cada municipio debe adherir para adecuarse y es lo que busca el proyecto de ordenanza.
En segundo lugar, intentarán avanzar con la regularización de la construcción natural. “Vemos que cuatro municipios de Buenos Aires han reconocido la construcción natural como una alternativa sustentable, biodegradable y que plantea una mejora en la calidad habitacional, sobre todo en la aislación de temperaturas”, indicó Dana Valente Ezcurra.
Y explicó que “lo que estamos buscando en Tandil es que el Municipio empiece a discutir cómo sería esa regulación, porque hoy ya hay muchas casas de barro que se están construyendo, incluso algunas como proyectos turísticos que plantean hasta sustentamiento con energía solar o el reciclado de agua, y que ponen en discusión el hábitat en un sentido más integral. No sólo el acceso a la vivienda sino a la calidad, al entorno, a la comunidad, a la armonía con la naturaleza”.
Entre las problemáticas que afrontan las familias que construyen en barro a adobe, la más importante es que no pueden escriturar, no acceden a créditos ni pueden ofrecer su bien en garantía.
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