?El fracking es una apuesta muy negativa?
Se trata de un plan de YPF para poder extraer hidrocarburos de yacimientos no convencionales por medio de la técnica de fracking en un marco de crisis energética nacional. En la ciudad, la oposición presentó un proyecto de ordenanza para frenar este tipo de búsqueda de petróleo. Incluso, el Municipio se manifestó abiertamente en contra. Sin embargo, el Frente para la Victoria no dio los votos necesarios para debatir el proyecto y éste volvió a comisión. Uno de los argumentos utilizados fue la necesidad de conocer más profundamente la temática. Consultada por El Eco de Tandil, Ana María Fernández, integrante del Centro de Investigaciones Geográficas de la Facultad de Ciencias Humanas de la Unicén e integrante de la Asamblea Ciudadana por la Preservación de las Sierras de Tandil, aseguró que se trata de “una apuesta muy negativa”, explicó que “hay estudios que justifican la alarma” y propuso, como solución a largo plazo, un cambio de modelo energético.
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-¿Qué es el fracking?
Ana María Fernández: -Es una técnica desarrollada para poder extraer gas y petróleo de reservorios no convencionales. Es decir, en vez de estar en una especie de lago o napa, es petróleo que está dentro de las rocas, como si fueran gotas, en pequeñísimas proporciones. La técnica consiste en hacer una gran perforación, estamos hablando de miles de metros, tres mil, probablemente, y a partir de allí hacer perforaciones laterales. Luego se introduce agua con compuestos químicos y arena a gran presión. Esto lo que hace es microfracturar la roca que contiene esas gotitas de gas y petróleo y permite extraerlo. Es una técnica sumamente controvertida y además es una técnica que se está implementando ahora en función del alto precio del petróleo.
El fracking en Tandil
Según entiende Fernández, el hecho de extraer petróleo y gas por medio del fracking no responde a una necesidad de los municipios de la Cuenca de Claromecó. “Lo ponen como una necesidad del modelo a nivel nacional o provincial. No se plantea como una actividad para traer desarrollo puntualmente al Municipio”, explicó. En consecuencia, no significaría ningún beneficio para la población local. “Es difícil creer que en una zona en la cual se hace una explotación intensiva de un recurso no renovable, cuando eso se acabe el recurso, quede desarrollo. Son más los costos que quedan que lo demás. Por eso para nosotros es impensable, y lo que debiera suceder es que Tandil efectivamente se declare libre de fracking, pero que además trabaje conjuntamente con otros municipios para pedir una ley provincial que realmente preserve toda la cuenca, y que se discuta a nivel general un nuevo modelo energético”, analizó.
Por su parte, Antonela Di Candia, integrante también de la Asamblea, explicó porqué se debería prohibir el fracking en Tandil. “En parte por lo que se viene repitiendo desde siempre: la naturaleza de este lugar tiene un valor geológico impresionante y si se plantea la necesidad de proteger las sierras de Tandil de la construcción, de las canteras y demás, venir a traer una técnica como ésta es una bomba atómica. Es el equivalente a prácticamente la aniquilación completa del ecosistema. En sí es eso, implicaría la pérdida de muchísimo en cuanto a calidad de vida para la comunidad y en cuanto a flora y fauna”, expresó.
Efectos negativos
-¿Qué consecuencias tendría el fracking para la población a largo plazo?
A.M.F: -Yo creo que hay que hacer un enfoque un poquito más amplio. La técnica en sí parece descabellada, estamos pensando en triturar, en fisurar rocas a tres mil metros de profundidad. Es un impacto increíble, enormes cantidades de agua con un montón de compuestos químicos. Como siempre se dice, las perforaciones se pueden hacer con cuidado, el agua que quede contaminada se puede poner en piletas con cuidado, pero todos sabemos que hay muchas actividades que hacen eso en mucha menor escala e igual hay enorme cantidad de problemas. Así que podemos hablar de todos los problemas que puede generar para el ambiente y para las poblaciones la técnica del fracking. Ahora, también hay una discusión más amplia que hacer.
-¿Cuál sería esa discusión?
A.M.F: -Hasta qué punto seguir apostando a invertir tantos recursos en aprovechar recursos que son no renovables por una parte, y por otra parte, el fracking significa la liberación en la atmósfera de enormes cantidades de gases de efecto invernadero. Es decir, esto tiene un impacto ambiental muy grande. La humanidad tiene que luchar contra el cambio climático, para eso debería estar reduciendo la cantidad de emisiones. Y por otra parte, tenemos una industria petrolera que está tratando de liberar hasta lo que está apresado en micropartículas en rocas, ¿no? Entonces, evidentemente, es controvertido como toda actividad basada en la explotación de recursos no renovables. Además, la explotación en sí puede ser altamente contaminante.
-¿Por ejemplo en relación al uso y la contaminación del agua?
A.M.F.: -Claro. Primero que el agua, según donde estés, es un insumo realmente crítico. Hay zonas en donde si usás el agua para una cosa no la podés usar para otra. Eso en cuanto a la provisión. Pero además, ¿qué hacemos con el agua que es una sopa de químicos? En un estudio que hace el propio Instituto de Petróleo y Gas de Argentina, que a su vez toma las referencias internacionales, dice que no va a pasar nada porque lo van a acondicionar en piletas perfectamente seguras. Sin embargo, uno sabe, porque ocurre con otras actividades, que eso en la práctica no ocurre.
Al margen de la discusión sobre los efectos negativos que puede generar el fracking, Fernández puso énfasis en la importancia de respetar el principio de precaución. “Podemos discutir, puede haber alguien que diga que no es tan malo y puede haber otro que diga es muy malo, pero en todos los temas ambientales, el principio de precaución es el fundamental. ¿Esto qué quiere decir? Si hay algo que se sospecha que puede tener un impacto negativo, lo que hay que hacer es demostrar que no tiene ese impacto, antes de hacerlo, y no hacerlo y después vemos.
Un cambio de modelo
Más allá de la discusión puntual por el fracking, Fernández explicó que la clave está en modificar el modelo energético del país. “Tenemos que pensar como sociedad cómo ponemos recursos para hacer una política que esté orientada a algo que consideramos que sí tiene que ver con el desarrollo en el siglo XXI y que es la eficiencia energética, el consumo responsable de energía y apostar a una matriz energética diferente”, aclaró.
-Una solución a largo plazo.
El fracking es a corto plazo con un recurso no renovable. Tiene un altísimo costo económico y un altísimo costo ambiental. Claro que para algunas empresas puede ser un buen negocio y también hay que decirlo, es cierto que el país tiene un cuello de botella. Hoy por hoy se están pagando las consecuencias de haber regalado el petróleo en la década de los ‘90, entonces hay que importarlo y se destina gran parte de divisas para eso. Entendemos que eso es un problema real. Pero creemos que la forma de solucionarlo es pensar alternativas a estas que se han propuesto, más a largo plazo. Sería una inversión mucho mejor para la Argentina poner todo esos recursos y esas políticas al servicio de desarrollar estas otras alternativas y también una sociedad más responsable en el consumo de energía.
-¿Qué cambios se deberían realizar?
Una solución de fondo pasa por otro modelo de producción, de consumo, y energético. No estamos hablando de algo irrealizable, todo lo contrario. Lo verdaderamente irrealizable es creer que uno va a poder sostener el crecimiento apostando a recursos no renovables. Lo realista es pensar que si nosotros queremos un desarrollo en serio, entendido como preservación de la naturaleza y cuidado de la gente, tenemos que pensar de otra manera. Necesitamos controlar la cantidad de gases de efecto invernadero que liberamos, necesitamos construir de otra manera. Si nosotros seguimos creyendo que la cantidad de KW consumidos por una persona es un indicador de desarrollo estamos equivocados. Porque se puede ser mucho más desarrollado y consumir menos. Si tenés casas más apropiadas, si tenés mayor eficiencia energética, si tenés más trenes y menos ineficiencia en el transporte, por ejemplo. Entonces, se necesita abordarlo integralmente y en ese sentido me parece muy bueno que pensemos en términos de lo que se puede hacer en el país y en términos de autoabastecimiento.
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