El gremialista Larsen denunció que sufrió un secuestro y tortura
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl secretario general del Sindicato de Peones de Taxis y Autos con Taxímetro en Tandil, Luis Larsen, denunció un violento suceso sufrido el viernes por la noche.
Según detalló, estaba trabajando en el taxi cuando fue interceptado por desconocidos que estaban encapuchados. Lo llevaron a un descampado cerca de la Ruta 226 pasando los galpones de SATA, donde le hicieron apagar las luces del auto mientras entre golpes le dieron un claro mensaje: “Que estaba molestando a mucha gente con el tema de la registración de los trabajadores, que dejara de hacer eso, así como también mi actividad sindical”, relató.
Con la golpiza que tenía, logró escaparse como pudo y correr hacia la ruta donde lo vio el guardia de la empresa metalúrgica que fue quien lo contuvo, lo auxilió y llamó al 101. Luego, lo llevó a las dependencias de Caballería de la policía que se encuentra enfrente e inmediatamente “al enterarse de quién se trataba, se movilizó toda la policía con el comisario mayor Ilundayn al mando. Vinieron móviles de todas las dependencias y en segundos se armó un operativo tremendo para buscar a las personas”, contó Larsen, quien describió al hecho como “un secuestro con tortura ya que fui golpeado brutalmente”.
Por otra parte, el secretario sindical comentó que estos hombres se jactaban de que eran los 20 mil pesos más fácil que habían ganado por ese hecho. “Fue una actitud muy mafiosa para la época que vivimos, no estamos más en los años 70, que era cuestión normal toda esta historia”, dijo.
La policía trató de ubicar a los hombres pero no los pudo encontrar, ni identificar ya que, al estar encapuchados, Larsen no pudo reconocer a ninguno. Por último, encontraron el auto en marcha en el mismo lugar donde lo llevaron al comienzo, pero no habían tocado nada ni faltaba ninguna pertenencia por lo que se descartó que haya sido un robo sino que “fue un mensaje mafioso para mi persona”.
Pedido de colaboración
Larsen solicitó a la sociedad que repudie y participe activamente para erradicar esto de Tandil “ya que todos tendrían que involucrarse en esta temática si es que quieren tener una ciudad tranquila de verdad”.
Lo que sí aseguró fue que por más que sigan haciéndole estas cosas “no voy a dejar de trabajar por los compañeros ni por la registración”. Además especificó que en total en Tandil provocaron 200 registraciones laborales, pero todavía tienen un grupo de casi 600 trabajadores por registrar.
“Obviamente que quien hizo esto se está resistiendo a registrar a sus trabajadores. A pesar de que no tenemos idea quién fue, este hecho está en manos de la fiscalía y yo confío en que se va a esclarecer”, concluyó.
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