El Hospital reorganizó el área de la farmacia a la que destina un millón de pesos mensuales
De acuerdo con el decreto rubricado por el intendente Miguel Lunghi y el jefe de Gabinete Marcos Nicolini, la finalidad del convenio es “la asistencia técnica, asesoramiento y apoyo” para “el rediseño de los procedimientos de aprovisonamiento y distribución de medicamentos y material descartable, registración, control, informe de los procedimientos y de gestión de stocks del Hospital”.
En una entrevista con El Eco de Tandil, el director Administrativo del Hospital, el contador Darío Pretti, explicó que “dentro del rubro de gastos del Hospital, el primero son los sueldos del personal y el segundo, en cuanto a la faz operativa, es farmacia. El Hospital le está dedicando alrededor de un millón de pesos mensuales a la compra de medicamentos, descartables y todo lo que tiene que ver con insumos de farmacia. En un presupuesto anual que ronda los 150 millones de pesos, 12 millones son de la farmacia”.
Con esos recursos se cubren los medicamentos para los internados, además de los que reciben los pacientes ambulatorios que carecen de obra social o son indigentes y de algunos que se distribuyen a los centros de salud, teniendo en cuenta que entre el 70 u 80 por ciento del total que utiliza Atención Primaria proviene de programas de Provincia o Nación, como el Plan Remediar.
En cuanto a la incidencia de las donaciones, algunos laboratorios entregan gran cantidad de medicamentos, de los cuales muchos son aplicables en los CAPs (Centros de Atención Primaria de la Salud) y en los hospitales. “Algunos otros no son específicos para el uso hospitalario, entonces son derivados a otras organizaciones que los distribuyen. Nada se pierde. Son interesantes y las agradecemos, pero un millón de pesos se está yendo por mes en compra de medicamentos y descartables, agujas, suturas, jeringas, gasas, guantes”, resumió.
El director anunció que tanto ha crecido la farmacia que por estos días van a comenzar con la construcción de un nuevo depósito, contiguo al área, porque falta espacio para el aprovisionamiento y stock. “Inclusive, tenemos la idea para el año que viene de generar compras más grandes que nos beneficien, por un lado, para evitar el efecto inflacionario y por otro, para conseguir mejores precios. Para eso necesitamos lugar”, manifestó.
Modernización
por etapas
Volviendo al convenio, el contador Pretti consignó como “fundamental” los controles en el sector y reseñó que “todo el desarrollo de este crecimiento de la farmacia tuvo que ver con el convenio suscripto con la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad”.
Esta tarea comenzó hace cuatro años, con el objetivo de modernizar el área y hacerla más operativa, sumado a concientizar al personal acerca de los cambios. “La visión que trajo la gente de la universidad es más panorámica, más moderna, de lo que tiene que ser el funcionamiento”, describió.
La primera de las tres etapas consistió en disponer del almacén general, “algo así como la farmacia mayorista, donde está todo el stock. Luego, tenemos la parte de ventanilla, que es la que atiende al público y a las salas donde están los internados. Esa segunda etapa es la que estamos terminando ahora, entonces ya tenemos control sobre todo lo que se expende a las salas de internación y al público ambulatorio”.
Y anunció que resta el tercer paso, la etapa final, que es “el control en las salas de internación para saber definitivamente si a un paciente había que suministrarle 10 pastillas y se le entregó un blister con 15, 5 pastillas tienen que volver al stock para ser nuevamente recicladas y entregadas a quien corresponda”.
En la actualidad, ese remanente de medicamentos que surge de los sectores de internación, “en parte y con el buen criterio de los jefes de enfermería es reciclado en las propias salas; alguna parte vuelve a la farmacia, pero como no alcanzamos a tener la cantidad exactamente que fue sobrante de lo que se entregó al paciente, no tenemos el control exacto”.
El primer paso de los profesionales de Ciencias Económicas fue estudiar el proceso y realizar un diagnóstico para pautar las necesidades y requerir modificaciones, mientras que el personal de Cómputos del Hospital concretó los cambios en el sistema informático.
Mejores
compras
En cuanto a los cambios y las ventajas, el director explicó que los resultados “se ven fundamentalmente en las compras. Cuando antes, sin un stock, nos manejábamos casi a ciegas, más o menos intuíamos qué comprar y cuándo; ahora tenemos un sistema que nos permite determinar exactamente qué tenemos, cuándo nos va a faltar y cuándo tenemos que salir a comprar porque las licitaciones llevan su proceso y su tiempo, la entrega. Nos permite hacer un plan a más largo plazo”.
Aún no se ha podido establecer si la implementación del nuevo sistema produjo un ahorro debido que falta comenzar a registrar los datos del retorno de los sobrantes de las salas, pero además el proceso inflacionario no les permite establecer comparaciones en valores porque aumentan permanentemente.
Remarcó que hoy “tenemos un depósito ordenado, con estanterías como corresponde, todas rotuladas. Esto fue parte del acuerdo, del diagnóstico y de la solución. Todo eso involucraba el análisis”.
En la farmacia trabajan 14 personas, entre técnicos, administrativos y cuatro farmacéuticas, de las cuales una se dedica a la parte de esterilización -sector que depende de la farmacia- y las otras tres cumplen distintas actividades dentro de la farmacia.
“La última farmacéutica que se incorporó va a trabajar en la tercera etapa del convenio porque su especialización es en la parte clínica. Es decir que va a interactuar con los médicos para llegar a lo que pretendemos: un vademécum hospitalario que nos permita a nosotros ordenar más aún las compras”.
Por último, Pretti adelantó que comenzarán a trabajar en la tercera etapa a partir de febrero o marzo del año entrante para que esté en funcionamiento a mediados de 2015, lo que permitirá llevar un estricto control sobre el consumo de medicamentos y descartables en el Hospital Santamarina. u
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Un bioingeniero controla la
aparatología de los servicios
En este momento, el Hospital tiene vigentes varios convenios con distintas facultades de la Unicén. Otro muy importante fue celebrado con la Facultad de Ingeniería, con sede en Olavarría, quien le provee los servicios del bioingeniero Pablo Escobar, que se encarga del asesoramiento general en todo lo referente al material e instrumental médico.
“Lo tuvimos para participar en las licitaciones del tomógrafo, ecógrafo y demás instrumental, donde asesoró sobre el equipo conveniente. No podríamos haberlo hecho desde la administración y hasta el propio plantel médico se encuentra un poco limitado para la compra, porque una cosa es el uso, donde saben mucho obviamente, pero la compra, el armado de una licitación para ver los requisitos que tiene que cumplir hacen que se necesite la figura del bioingeniero”, destacó Darío Pretti.
El director reseñó que Pablo Escobar lleva dos años trabajando en el Hospital y asesora en forma permanente. En este momento está realizando un control de todo el instrumental médico existente y el diagnóstico del estado en que se encuentra para saber dónde tienen que generar reparaciones o mantenimiento preventivo.
“El Hospital se modernizó de tal manera que si no tenemos este tipo de asesoramiento, podríamos quedar fuera de servicio con algún material por el hecho de no mantenerlo”, reconoció el contador.
En cuanto a la inversión en tecnología, indicó que la mayoría proviene de fuentes extra presupuestarias, como dinero del presupuesto municipal, el Fondo de Ayuda Solidario (FAS) y donaciones. “Hay una serie de ingresos extra para la inversión inicial. Luego, hay que montar las cosas, por ejemplo el equipo de digitalización que se compró permite que hoy tengamos imágenes de lo que está pasando en el tomógrafo en todo el Hospital”, manifestó.
El rol de las
pasantías
Otro de los acuerdos que aporta la colaboración y conocimientos académicos de los pasantes. “Son chicos que nos incorporan una capacidad, una capacitación distinta que traen de la facultad, y nosotros, por otro lado, les generamos la experiencia que necesitan para sus primeros trabajos”, evaluó Pretti.
Los jóvenes se incorporan fundamentalmente en el sector de administración y en este momento trabajan cuatro estudiantes de la Facultad de Económicas, aunque en tres años han pasado alrededor de doce. “Son contratos que tienen seis meses a un año de duración. Alguno de esos chicos ha quedado en el plantel del Hospital y otros no. Eso es según la necesidad del área y la posibilidad que nosotros tenemos de incorporar personal, además de la evaluación”, cerró el funcionario. u
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