El investigador Lanusse recibió un premio Konex por su dilatada trayectoria
En diálogo con El Eco Multimedios, el profesional destacó su pertenencia a la Universidad Nacional del Centro y al Conicet, reivindicando el rol del Estado en materia de investigación y desarrollo.
Lanusse indicó que “cuando uno trabaja en ciencia y tecnología, en mi caso desde la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro y del Conicet, la carrera científica va teniendo distintas etapas” y “a distintos niveles -nacional e internacional- se ofrecen distinciones para quienes alcanzan ciertos logros en su carrera”.
Añadió que el premio de la Fundación Konex abarca “distintos tipos de actividades del quehacer nacional (literatura, cine, arte, deportes, etc.) y cada diez años corresponde la distinción Konex para Ciencia y Tecnología”.
Explicó que se reconoce, divididos en 20 disciplinas distintas, a los cien científicos de la década. “Se trata de investigadores argentinos que -trabajando en el país- han logrado un reconocimiento de alcance nacional e internacional por su producción científica, por su aporte a la formación de recursos humanos, etc. Es decir, por generar algo que ha distinguido a cada uno en su disciplina. Puede ser física, matemáticas, ingeniería”.
Lanusse dijo que en su caso “se congrega a las ciencias agronómicas, como es Ciencias Veterinarias y la Tecnología de los Alimentos”.
La Argentina de
las contradicciones
Durante un extenso diálogo mantenido en el programa “Tandil despierta” (Eco TV y Tandil FM), Carlos Lanusse hizo referencia a “las dificultades de algunas estructuras gubernamentales de la educación” al mencionar el paro docente y “los inconvenientes que tenemos a diario con muchas cosas que son la base de sustentación de la Nación, que colisionan con otras cosas como la ciencia y la tecnología”.
Acotó que en esos rubros “el país tiene islotes de excelencia. El área de ciencia y tecnología es una de la cosas que funciona bien, con base en la universidad pública, obviamente apoyada por distintas instituciones como el Conicet o la Agencia Nacional de Promoción Científica, y otras instituciones que respaldan al mundo científico”.
El prestigioso investigador dijo que “así como se puede ser exitoso en algunas áreas, podríamos tirar más parejos en algunas otras que todavía necesitan mucho apoyo para que lo puedan sustentar”.
Lanusse planteó que “como está ligada a mi compromiso social con la universidad y con la ciencia, la educación primaria y secundaria es un déficit que tenemos que trabajar mucho para poder corregirlo y llevarlo a que el sistema funcione más adecuadamente”.
El premio Konex
El investigador reconocido por la Fundación Konex dijo que “esta distinción es muy competitiva” y aclaró que “no me postulé” sino que actuó “un gran jurado formado por un grupo de científicos de alto relieve que indagan y postulan gente, a partir de lo cual surgen los destacados”.
Fueron analizados más de 1.500 currículum, de los cuales surgieron los 100 destacados en el conjunto de las disciplinas.
El reconocimiento es de corte académico y no tiene una premiación económica, explicó Lanusse, quien nació en Orense y se radicó en Tandil en 1977, cuando inició sus estudios en la Facultad de Ciencias Veterinarias.
Un premio
al equipo
El especialista dijo que la distinción recayó en Carlos Lanusse, director de un grupo de trabajo, “pero es un premio a un equipo. No concibo, en ciencia -como en tantos otros aspectos de la vida laboral- que los logros sean de una sola persona. Siempre hay un equipo atrás y todo lo que se ha logrado es gracias al grupo de trabajo y de gente con compromiso que hace que las cosas sean posibles”.
En otro momento, indicó que así como hay distinciones “que pueden ser otorgadas a un trabajo en particular o a un aporte científico específico, éste es un premio a la trayectoria, es decir el aporte global de un docente o investigador al sistema”.
Lanusse planteó que “a los científicos se nos mide con distintos parámetros. Uno de ellos pasa por las producciones científicas (artículos que se hayan aportado con información novedosa). Eso hoy tiene una manera de valorarlo muy específica a través de lo que se llaman los indicadores bibliométricos. No hay nada más importante para un investigador que algún otro -en otro rincón del mundo- utilice, cite o mencione su información producida”.
Agregó que “otro elemento que juzga la trayectoria es el aporte de corte institucional, es decir el que ha hecho ese investigador a su disciplina en el ámbito en el que se desarrolla. Eso se valora a través de los recursos humanos, es decir cuántos discípulos se formaron y cuál es el destino de ellos”.
El distinguido afirmó que “puedo contar con mucho orgullo que empezamos en la Facultad de Ciencias Veterinarias en 1992, cuando regresé de Canadá, en una oficina que era poco más que dos por dos, con un escritorio únicamente. Hoy tenemos un laboratorio equipado a primer nivel internacional, que tiene más de 20 personas trabajando. Es el mérito de todos y es la carta de presentación más importante que tenemos de cara a este tipo de distinciones o a lo que el mundo mira de la ciencia”.
Los trabajos
El equipo de Lanusse es especialista en farmacología veterinaria, por lo que “trabajamos en comprender los fenómenos que rodean a la acción de los fármacos que se usan en veterinaria, en animales domésticos”.
Si bien se trabaja algo con fármacos antimicrobianos, “nuestro principal blanco son los antiparasitarios. El trabajo global es tratar de optimizar que ese fármaco que le administramos a ese animal parasitado pueda llegar al lugar al que tiene que hacerlo y cómo lograr que sea efectivo”.
Es que “un parásito, una bacteria o una célula tumoral siempre desarrolla mecanismos para sacarse de encima al compuesto que lo va a matar. Trabajamos en la relación de la farmacología de las drogas antiparasitarias con su acción en el blanco –un parásito- y tratando de entender cuáles son los mecanismos que el propio parásito desarrolla para poder evadir la respuesta del fármaco”, explicó.
Correlación
en humanos
Cuando se le preguntó si tales trabajos tenían incidencia en cuestiones de medicina humana, Lanusse aclaró que “trabajamos en una Facultad de Veterinarias y somos en la mayoría veterinarios de formación en el grupo (si bien hay biólogos, bioquímicos, farmacéuticos, etc.), pero cuando uno genera ciencia básica, que tiene distintos caminos de aplicación”.
Profundizó que “generamos ciencia básica cuyo camino de aplicación más importante es el campo veterinario, salud y producción animal. Pero también ese componente básico ha aportado sustancialmente en algunos aspectos que tienen que ver con la comprensión del uso de los fármacos antiparasitarios en medicina humana”.
Acotó que muchos de los ámbitos donde se publican sus resultados “son de incumbencia humana. Los mecanismos biológicos que gobiernan estos procesos por los cuales una bacteria o un parásito resiste son exactamente los mismos y son de aplicación en distintos campos”.
Gratitud a
la Unicén
“Me formé en la Universidad del Centro y soy un agradecido de la Universidad pública y de la institución. Tandil y su comunidad deben saber lo que tienen con una universidad con el nivel que entre todos se logró sostener en las épocas difíciles y seguir adelante hoy en día”, sentenció Lanusse. u
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El perfil del galardonado
Carlos Lanusse nació el 20 de mayo de 1959. Es médico veterinario (Uncpba, 1982); doctor en Ciencias Veterinarias (UNLP, 1986); doctor of Philosophy (McGill University, Canadá, 1991).
Actualmente es profesor titular de Farmacología y director del Centro de Investigación Veterinaria de Tandil de la Uncpba-Conicet; investigador principal y miembro de la Junta de Calificaciones del Conicet; miembro de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria; Fellow de la American Academy of Veterinary Pharmacology and Therapeutics; diplomado del European College of Veterinary Pharmacology; miembro del Comité Ejecutivo World Association Advancement of Veterinary Parasitology.
Contribuyó a la formación de numerosos becarios, doctorados e investigadores, y es autor de más 220 publicaciones y capítulos de libros sobre mecanismos farmacológicos involucrados en la actividad antiparasitaria y resistencia de diferentes drogas en rumiantes.
Recibió, entre otros, los premios Bernardo Houssay (2003), Bayer en Ciencias Veterinarias (2006), Sociedad Medicina Veterinaria (2011), Research Award de la AAVPT (2011), y Bunge & Born (2011). U
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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