El Jardín de Infantes 917 pide mayor seguridad en la zona, tras reiterados hechos de vandalismo
Lo más lamentable es que este episodio se repite y se suma a muchos otros que con gran esfuerzo han sido afrontados por las autoridades con la ayuda de las familias de los pequeños alumnos, del aporte del Consejo Escolar y de toda la comunidad.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco de Tandil, Floris informó que “generalmente son los fines de semana, en esta oportunidad fue entre la noche del martes y la anterior. Primero encontramos dos vidrios rotos, después tres más, con piedras de importante tamaño”.
Tras lo sucedido, advirtió que “el tema es que si esto no lo podemos frenar estamos permanentemente corriendo riesgos porque han intentado entrar hará una semana y media más o menos, el año pasado ingresaron a la institución, fuimos víctimas de robo, el anteaño también y por allí no colabora demasiado el tener la construcción parada desde noviembre del anteaño pasado, hace ya dos años”.
Agradeció en este contexto “la colaboración de los vecinos de la vereda de enfrente que nos están tratando de dar una mano y ayudan a controlar, pero hay momentos en que escapa. Habrán visto la cantidad de pintadas que tenemos afuera, el jardín estaba impecablemente pintado y lamentablemente lo han dejado de una forma que no estamos en condiciones económicas de poder afrontar la situación”.
Consultada por el movimiento habitual del barrio -sobre todo los fines de semana- admitió que no pueden acusar a alguien puntualmente porque no los han visto. Sin embargo, deben afrontar los daños ocasionados y en este sentido recalcó el trabajo que realiza la cooperadora del jardín, que siempre está en busca de solucionar las necesidades que se presentan.
“Se hace lo humanamente posible -dijo-, pero lamentablemente los recursos que se necesitan son demasiados, no alcanza ni con el trabajo de la cooperadora, ni con el aporte que pueda dar el Consejo Escolar porque los desmanes que producen son mayores que la cantidad de ingresos con los que podemos llegar a contar”.
“Tenemos esperanza”
Sobre si estos reiterados hechos de vandalismo desmotivan en algún punto a todos los educadores de la institución en su labor diaria, dijo que “podría decirse que la tendencia es agotar la paciencia de uno, pero como trabajamos con criaturas muy chicas, estamos en la educación porque tenemos fe, esperanza, y siempre vamos para adelante. Seguimos en la lucha, insistiendo y estamos convencidos de que se puede lograr algo mejor, una futuro mejor y sociedad mejor, y por eso trabajamos con ellos”.
Asimismo, resaltó que además trabajan con las familias de los alumnos de manera permanente. “Estamos tratando de concientizarlas, las familias trabajan dentro de la institución, en muchas situaciones son las que nos ayudan a arreglar juegos, a pintarlos, a arreglar cuestiones del jardín, pero los costos son muy altos”, insistió.
Las necesidades
Por otro lado, si bien informó que el edificio cuenta con sistema de alarma, advirtió que “entre que suena, llega el móvil policial, los que se ocupan de hacer este tipo de vandalismos tienen tiempo de irse”.
Por último, la directora de la institución contó que “cada vez que vamos a hacer la denuncia a la comisaría, una de las cuestiones que planteamos es que pueda llegar a haber un mayor control con una patrulla, que hagan pasadas más frecuentes”, y volvió a pedir a “los vecinos y a la gente de la comunidad que cuando escuchan algo o ven algo, denuncien enseguida, den aviso a la policía, nos llamen a nosotros, que enseguida nos hacemos presentes”.
Pidió además “colaboración para ver si podemos llegar a hacer un poco de arreglos de los frentes, de pintura y todas estas cuestiones que están muy a la vista”.
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