El Jardín Zarini revaloriza el juego
El jardín de infantes considera el juego de un modo especial, a partir de los aportes de referentes como Rosario Vera Peñaloza. Es de destacar que su perfil profesional es modelo de inspiración para todos aquellos que se dedican a la educación de los niños.
Recordando su labor y la creación de la primera institución de nivel inicial, el Jardín de Infantes Osvaldo Zarini quiso compartir su trabajo profesional con la comunidad dentro de la educación inicial.
Desde su propuesta educativa institucional, el equipo docente considera al juego desde distintas dimensiones dado que es: derecho de los niños, rasgo singular de la infancia, espacio de construcción de conocimiento, fenómeno cultural y social, y espacio ligado al placer, la libertad, la imaginación y la creatividad.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailIdeas de trabajo
A partir de lo expuesto anteriormente, plantearon la propuesta de destinar un día en la semana como espacio diferente de trabajo a fin de intensificar las propuestas lúdicas en el jardín y revisar las prácticas para resignificar el lugar del juego en relación al conocimiento, el aprendizaje y la enseñanza.
Este espacio infantil se caracterizó por dar una oferta de juego diferente con actividades que cuentan con una animación pedagógica activa partiendo de los intereses de los niños.
Los encuentros se destinaron específicamente a la realización de actividades como: salidas recreativas, talleres que integran los diversos lenguajes artísticos; recreaciones con obras de títeres, dramatizaciones, teatro de sombras y actividades encuadradas en la propuesta de revalorizar los juegos y juguetes, favoreciendo así el proceso de transmisión y la posibilidad de construcción y recreación de los mismos.
Juegos diferentes
El proyecto surgió como necesidad de tener un momento de juego diferente en el jardín, con materiales no habituales, con la posibilidad de disfrutar un espacio amplio desde otra perspectiva.
La idea fue ofrecer otra alternativa: una experiencia significativa para los chicos, con consignas claras, permitiendo todas las posibilidades de movimientos, dramatización e interactuando para favorecer la sociabilidad y la comunicación a través del cuerpo, con la música los objetos y con los demás.
La actividad ?Entelados? se desarrolló por salas en un espacio amplio donde se encontraban distribuidos tres sectores de juegos determinados por el material y la ubicación.
Se trabajó en un espacio generoso tapizado de sábanas y telas, otro con dos arcos de fútbol enfrentados que sugerían ?una casita?; un túnel de tela y aros y una ?pila? de gomas de tractor y camión que invitaba a un refugio. El resto del salón de usos múltiples tenía varias colchonetas juntas.
La primera sala en participar fue la de los más chiquitos, que comenzaron con un juego individual, utilizando las telas como capas simulando ?superhéroes? para correr por todo el espacio. Otros empezaron a cubrir los arcos para cerrar la casita y con otras sábanas se pusieron ?a dormir?.
En parejas intentaron ?arrastrar? al compañero sentado sobre la tela recorriendo todo el SUM, luego de haber sido acarreados por un adulto. En el juego de persecución había que pisarle la capa a la señorita que iba corriendo adelante.
En las gomas grandes que se apilaban en un sector, un grupito de nenas llevó unas cuantas sábanas, donde se escondían acostadas y convirtieron el refugio en un (según ellas) ?nidito?.
Todos pasaron por el túnel, caminando, reptando y de varias maneras, los más osados lo hicieron con una sábana de compañía.
Para finalizar, se reunió todo el grupo acostado sobre las colchonetas boca arriba, mientras dos adultos los cubrieron con una manta gigante que balancean de arriba hacia abajo e intentaban tocarla con las manos, con los pies, disfrutando del ?vientito? en la cara que provocaba este movimiento.
En las salas de cuatro y cinco años surgieron casi todas las posibilidades anteriores, pero a diferencia de los nenes de tres años, el juego de estos grupos tuvo más hincapié en lo dramático: las nenas utilizaron las telas para ?vestirse? de reinas, heroínas y bailarinas, y los varones prefirieron los juegos más competitivos y de persecución.
Cabe destacar la importancia que el rol docente tuvo en la contención de los grupos y en las consignas de juego, ya que participaron entusiastamente durante todo el desarrollo de la actividad sin manifestación alguna de violencia, aburrimiento o situaciones negativas que empañasen un momento de puro juego.
Los docentes en acción
El equipo docente que guió las actividades estuvo conformado por el profesor de educación física Alberto Romero; de educación musical Silvia Del Rabal y Nancy Iannone; por los auxiliares pedagógicos Sandra Andreassi y Erika Ramos; los docentes de sala de tres años Cecilia Segovia y Lorena Etchecoin; de sala de cuatro Estela Otaño y Anahí Falabella; de cinco años Cecilia Alonso y Liliana Ramos y por las directoras Adriana Lora y Graciela Santillán.
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