El juez Blanc decretó la nulidad del remate judicial en el que fue agredido por la Liga
En la misma disposición, el magistrado resolvió “disponer como mandato preventivo la prohibición de acceso -por el término de 5 años- a las subastas a desarrollarse en esta ciudad de Tandil a Marcelo Alejandro Philipp y García”, un marplatense sindicado como el conductor de la Liga en esta localidad.
Según consta en las causas civil y penal –ésta última fue archivada- que investigan estos hechos, integrantes de la organización intimidaron a los interesados y compraron –por encargo de un tercero- un inmueble ubicado en la zona del Parque Industrial en un valor de 692 mil pesos.
El doctor Blanc, que fue de incógnita al remate, se basó en las declaraciones de interesados que asistieron y que participaron el 14 de agosto de 2012, pero además tuvo en cuenta su vivencia y las filmaciones existentes, para afirmar: “Tengo por formada plena y absoluta convicción de que en la subasta realizada en autos ha intervenido en forma activa y efectiva la Liga de Compradores (adviértase que el comprador en subasta fue el referido Philipp), imponiéndose la declaración de nulidad de la misma”.
Además, describió “la extraña situación” que observó durante la subasta, donde los únicos oferentes fueron una persona de apellido Pardo –que había realizado una oferta bajo sobre- y el adquirente Marcelo Philipp y García “el que a su vez actuaba como apoderado (por poder otorgado previamente el día 10 de agosto de aquel año) del propio Pardo. Esto es, la puja se desarrolló entre Pardo y su apoderado”.
Los argumentos
En su despacho, el doctor Blanc argumentó que “ante la presencia de la Liga de Compradores en las subastas judiciales, con el empleo de las prácticas desalentadoras analizadas, desde la administración de justicia debe garantizarse que las subastas se desarrollen en libertad de puja, con interesados sinceros en la adquisición del bien y con la exclusión de todos aquellos que, sin tener más interés que el de intervenir para percibir una comisión forzada a través de una intermediación no deseada, alteran el desarrollo de la misma, afectando el servicio de justicia”.
El accionar
En su extensa exposición, el juez describió el accionar de la Liga, citando que “constituyen grupos organizados que, durante el desarrollo de la subasta, presionan al público a través de amenazas, vías de hecho u otro tipo de maniobras, para impedir la formulación de ofertas y conseguir que se le adjudiquen los bienes a precios menores a los que hubiesen resultado de una puja libre”.
Por este motivo, y en consonancia con otros magistrados, mencionó que el accionar de esta organización puede provocar la nulidad de las subastas públicas para “mantener el buen orden procesal” o “velar por el mejor resguardo de la confianza pública que debe inspirar la actuación de la Justicia en general y la realización de toda subasta judicial en particular”.
A partir de estas consideraciones, coincidió en que “se torna necesario adoptar medidas idóneas para neutralizar el accionar de personas o grupo de personas que mediante el ejercicio de fuerza o intimidación sobre los concurrentes o interesados en concurrir, o de cualquier otro modo ilegítimo en forma manifiesta afectaren o pudieren afectar el normal desarrollo del acto de remate”.
Blanc marcó que la Liga no sólo actúa el día de la subasta, sino que comienza cuando se publica el edicto de venta. Fundamentalmente, opera durante la exhibición del bien, hablando con los interesados que concurren a inspeccionarlo y desalentando –con métodos non sanctos- su participación en el remate, y se ofrecen ante posibles compradores como sus representantes “con cierta garantía de efectividad, a fuerza de los medios que se empleen”. u
Testigos confirmaron que fueron
amedrentados para no ofertar
En el decreto de nulidad, el magistrado incorporó testimonios realizados por testigos en el marco de la investigación penal por la agresión que sufrió antes de ingresar al Centro de Martilleros, el 14 de agosto pasado. Según se informó, esta causa fue archivada.
En su declaración, el juez Francisco Blanc indicó que asistió al remate del 14 de agosto último sin previo aviso y sin identificar su investidura hasta ya consumado el ataque.
Sobre los hechos, describió que cuando se dirigía al Centro de Martilleros observó que dos personas le advirtieron con gestos a otras cinco su intención de llegar al remate. El grupo se le acercó, y “en tono amenazante” le exigieron que no ofertara.
Como no accedió y les respondió que iba a ofertar hasta donde pudiera, un hombre lo tomó del cuello y otro le aplicó una patada en la pantorrilla derecha, amenazándolo con que no ofertara. Cuando logró liberarse, se dio a conocer como el titular del Juzgado Civil y Comercial 2, por lo que el grupo se dispersó y pudo avanzar. Sin embargo, inmediatamente se le presentó otro grupo de 4 ó 5 personas y una mujer, que le advirtieron que no lo iban a dejar ofertar.
Una vez dentro del Centro de Martilleros, le informaron que estaban “apretando” a uno de los interesados en el baño. Se dirigió hasta el lugar y encontró a tres personas, pero la víctima se negó a denunciar lo ocurrido.
El doctor Blanc pudo presumir que aquellos que lo agredieron habrían actuado de igual forma con otras personas que hubieren intentado acercarse al remate judicial. Sin embargo, al no tener certeza de estos hechos entendió que no correspondía suspender el acto en ese momento, para así evitar cercenar los derechos de otros compradores.
Las declaraciones
de los interesados
En el marco de la causa penal declararon dos empresarios que ingresaron al Centro de Martilleros y que describieron los hechos ocurridos el 14 de agosto.
Uno de ellos contó que “se dio cuenta de que había muchas personas que no eran de la ciudad y como ha concurrido a numerosos remates judiciales, ya supuso que esas personas eran integrantes de los comúnmente llamados la Liga y declaró que “al notar la presencia de esas personas optó por no realizar oferta ninguna, todo ello para evitar tener problema alguno”.
Otro de los participantes afirmó que “había muchas personas que no eran conocidas o vecinas de la ciudad, con tono capitalino, y a simple vista con un porte algo intimidante debido a su estatura y a cómo se movilizaban en el recinto antes del inicio del remate”.
También señaló que muy cerca tenía una persona “de aspecto gordo, grandote, con vozarrón fuerte, que ni bien comenzó el remate empezó a gesticular y le manifestó, entre otras cosas, al martillero que llevaba a cabo el mismo: ‘Dejá de hablar’”.
El testigo dijo que esta persona le pidió a otra que “si alguno oferta pegale una trompada en la nuca”, por eso interpretó que el ambiente “estaba algo pesado”. Y captó que desconocidos con aspecto de “patovicas” manifestaban “acá se va a armar quilombo” y “acá va a haber despelote”, con el objetivo de intimidar a los presuntos oferentes. u
El minuto a minuto
Otra de las pruebas citadas por el juez fue la filmación del remate, que confirma los testimonios brindados en el marco de la investigación penal. Los hechos transcurrieron así:
-Minuto 18.20 del video: el oferente Pardo estaba sentado solo, sin gente alrededor.
-Minuto 18.28: el juez Blanc dispuso que uno de los interesados cambie de lugar “con la finalidad de sustraerlo del grupo que se había sentado a su alrededor”.
-Minuto 18.35: el letrado procedió de igual modo con otro conocido empresario de esta ciudad.
-Minuto 20.18: luego de la puja entre Pardo y Philipp que llevó el precio a 692 mil pesos (que fuera el final) se vio un cruce de miradas entre los dos oferentes y el desarrollo de un mensaje gestual bastante claro por parte del presunto conductor de la Liga a su comitente. Luego de ello, Pardo dejó de pujar.
-Minuto 20.50: cuando el precio había quedado en 692 mil pesos el martillero preguntó si no había más ofertas y dos voces, que no pertenecen al adquirente, manifestaron a viva voz: “No, venda, venda”.
-Minuto 21.15: gran cantidad de gente se acercó al adquirente, dialogó con él y le ofreció el dinero de la seña.
-Minuto 23.12: Philipp discutió con uno de ellos, y luego les dijo: “Ya está muchachos” y al minuto 24.12 reiteró la orden: “Váyanse muchachos, váyanse”.
-Minuto 31.55: se le pide -por escrito- al oficial de custodia la provisión de un móvil para acompañar al martillero al Banco de la Provincia de Buenos Aires para efectuar el depósito del efectivo. u
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