El juez Pablo Galli denunció a un abogado por intentar sobornarlo y se formó una causa penal
El ambiente judicial y del derecho tandilense en estas jornadas están convulsionados al trascender la existencia de una denuncia de uno de los integrantes del Tribunal Oral Criminal de Tandil contra un joven profesional que habría intentado sobornarlo, caso inédito en la historia de la Justicia Penal local.
La existencia de la causa fue confirmada por el abogado penalista Claudio Castaño durante una entrevista realizada ayer en el programa ?La Ciudad?, ocasión en la que inicialmente dijo que podía decir ?poco y nada? sobre el caso que tomó junto a un estudio de Buenos Aires.
?Preferiría no revelar la identidad del profesional en cuestión para no seguir mancillando su buen nombre y honor. Podemos decir el apellido del juez porque es un funcionario público al que le comprende las generales de la ley y va con el cargo: el Dr. (Pablo) Galli?, sostuvo inicialmente Castaño.
Cuestionó que se haya filtrado la identidad del involucrado -Juan Manuel González Guerra- ?porque es todo materia de investigación y es muy poco lo que se ha investigado. Más allá de que la causa esté condenada al fracaso y a un naufragio estrepitoso, se ve afectado el buen nombre y honor? del denunciado, indicó el abogado defensor.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa denuncia
Castaño dijo que ?según la denuncia de este juez, un colega va a verlo en calidad de abogado, pero lo llamativo es que va a verlo por un detenido que no es su representado. Primer error del juez: no tendría que haber recibido y hablado en representación de una persona, en especial cuando no era patrocinada por este letrado?.
Explicó que ?ese letrado fue al menos tres veces en el transcurso de la mañana a entrevistarse con el juez. Como es público y notorio los jueces no suelen estar permanentemente en su despacho. Cuando lo hacen ir por tercera vez, este abogado ha inquerido al juez que se le respete su condición y lo atienda. Quizás le haya pedido que se respeten los horarios en los cuales el juez tiene que estar en su despacho atendiendo a los colegas que requieran?.
Para Castaño, ?la práctica indica -y más en Tandil o Azul- que salvo en causas excesivamente complejas -en la que el juez tiene que pegar una releída para saber de qué se trata- cuando un letrado pide hablar con un juez, éste está obligado a atenderlo en lo inmediato. Nada de pedidos de audiencia, secretarios o correveydiles mediante?.
Claudio Castaño tildó de ?ambigua? la denuncia, según la cual ?una persona se presentó en su despacho y manifestó intenciones de una morigeración de prisión preventiva de un acusado X, que no era representado de ese abogado: primer error del juez cuando hace la denuncia?.
Consideró como segundo error que el magistrado ?dijo no recordar en qué términos este colega le hizo el ofrecimiento. Algo de este tenor, un juez de la calidad del doctor Galli -de quien me han distanciado serias diferencias profesionales, pero del cual no tengo elementos de prueba para pensar mal- me llama la atención que no recuerde en qué términos se le hace este ofrecimiento. Si es el único que ha tenido a lo largo de su carrera judicial y lo denuncia minutos después, tendría que recordar con pelos y señales toda la conversación?.
Destrato a un
profesional
Castaño agregó que ?el juez se presentó ante el fiscal de turno, doctor (Luis) Piotti? y cuestionó ?el trato para con el colega: el ensuciarlo, el mancillar su buen nombre y honor, el mandarlo a fichar en una comisaría cuando se debe resguardar un recato y un decoro porque está en materia de investigación?.
Estimó que si el denunciado ?llega a salir absuelto o sobreseído en la causa, este juez va a tener que dar serias explicaciones ante el Consejo de la Magistratura?.
Consideró que ?al serle insinuado un ofrecimiento, el juez tendría obligatoriamente que haber aprehendido al colega por la flagrancia del delito? y cuestionó que el magistrado haya denunciado que ?se salió de sus cabales ante el ofrecimiento. Un juez está capacitado para someterse a un estado de presión tal que no está capacitado cualquiera de los letrados. No me extraña porque conmigo también se ha salido de sus cabales en algún momento?, añadió.
Para el defensor ?no hay mucha prueba. Los dos testigos que hay son un empleado de mesa de entradas y su secretario, que no aportan ningún elemento de cargo. Es sólo la palabra del juez contra la palabra de mi colega?.
El terreno de
las hipótesis
Más adelante dijo Castaño que ?si vamos al terreno de las hipótesis, si el juez hubiera recibido ese ofrecimiento que denuncia, tendría que haberlo aprehendido. Como juez, más avezado -o con más esquina y tango, como digo yo- tendría que haberle seguido la corriente al colega y puesto sobre aviso al instructor en turno y hacer una entrega vigilada del dinero ofrecido para que se consumara el delito?.
Admitió que el mundo profesional está convulsionado, ya que un hecho de estas características ?no es común y menos en la ciudad de Tandil. Por eso tomo como antojadiza la denuncia, por lo que creo que hay algo más en esto?.
Basó tal presunción en que ?el colega ha tenido participación en una causa que ha tenido repercusión mediática, con el tema Municipio. Fue quien intervino en la ordenanza por la cual el Concejo Deliberante obligó al Departamento Ejecutivo a presentarse como particular damnificado en una causa resonante que ha tenido desenlace hace menos de un mes?.
Para Castaño, ?las fechas coinciden? y cuando se le pidieron más precisiones respondió enigmáticamente: ?Me reservaría, para no entorpecer la investigación y evitar el efecto rebote?.
Finalmente dijo que planteó la recusación del fiscal Luis Piotti, ya que ?si bien me merece el mejor de los conceptos, pero creo que está viciada su objetividad por cuanto fue durante ocho años secretario del tribunal integrado por el doctor Galli y todos sabemos que los secretarios de los juzgados o de los tribunales no se concursan: se los nombra a dedo?.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios