El ladrón del revólver plateado sumó otra condena
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El singular “personaje” delictivo Hugo Lambrecht, quien tuvo en vilo por un largo tiempo a la policía a partir de sus atracos a las heladerías, portando un revólver plateado, volvió a ser noticia antes de iniciarse la feria judicial.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEs que a través de un juicio abreviado, acordado por las partes, el TOC 1 resolvió una nueva condena para el señalado, quien tras haber aceptado una condena por siete hechos, ahora sumó otro más, de similares características.
En efecto, así se arribó entonces al desenlace procesal penal para el singular ladrón que protagonizó una seguidilla de hechos delictivos ocurridos hace dos años. Sus blancos eran principalmente las sucursales de la heladería Grido, aunque también “experimentó” en otros rubros.
Siempre bajo el mismo modus operandi: Portando un revólver plateado de utilería y llevando el dinero robado en una bolsa de tela color gris. Vestía pantalón tipo jogging color oscuro, buzo con capucha, la gorra con visera color gris que llevaba colocada y sobre esta la capucha del buzo y su rostro tapado con un cuello color gris.
Su “fama” se la ganó también porque repetía, volvía a los mismos lugares donde ya había perpetrado un robo, conducta que llamaba la atención, y cómo desafiaba a todo el sistema de seguridad.
Las particularidades del caso también estuvieron dadas por las características del imputado, quien llevaba una especie de doble vida. Un trabajo estable en una reconocida firma, una familia constituida aunque, en sus ratos libres, salía a cometer los atracos en soledad.
La condena
Como oportunamente se había informado, Alejandro Lambrecht reconoció los siete hechos primeros endilgados, aceptando un juicio abreviado por los delitos perpetrados en poco menos de dos meses, desde el 27 de mayo hasta el 24 de julio de 2014, sucesos que fueron caratulados en el delito de “Robo agravado por el uso de arma de utilería -siete hechos- en concurso real”.
Bajo dicho encuadre legal, se acordó para el “Negro” Lambrecht una pena de cinco años y ocho meses de prisión.
Ahora, en la semana que pasó, Lambrecht, actualmente alojado en la Unidad 37 (Barker), aceptó otro suceso que se le enrostraba, más allá de que él primeramente negara su participación. Empero, acordado el juicio, el juez Pablo Galli selló su suerte procesal sentenciándolo a la pena única de seis años y dos meses de prisión, comprensiva de la que se impone como autor penalmente responsable del delito de “Robo agravado por el uso de arma de utilería”.
El último caso
Sobre el último hecho delictual, se detalló en el fallo que quedó acreditado que el 12 de junio de 2014, siendo aproximadamente las 15.50, Lambrecht ingresó al local de una de las sucursales de la cadena de heladerías Grido, de la calle Quintana 385, y dirigiéndose al sector donde se encontraba la caja registradora del comercio, esgrimiendo en forma intimidatoria un arma de fuego de utilería tipo revólver color gris con caño largo, apuntó a la empleada del comercio, exigiéndole la entrega del dinero existente, manifestándole “…andate para la caja y dame toda la plata … y dame todo lo que tenés atrás también…”, apoderándose así de la suma de 1.780 pesos, colocando dicha suma en una bolsa de papel color marrón que portaba en la otra mano, dándose inmediatamente a la fuga del lugar a pie por calle Quintana en dirección a las escaleras de calle Vigil.
Como elemento de prueba el juez valoró las constancias registradas a través de las cámaras de seguridad del comercio en las que se puede apreciar la secuencia del ilícito descripto y las características tanto del autor como de las vestimentas que usaba, del arma utilizada y de la bolsa que portaba en una de sus manos donde colocó el dinero sustraído, las que se complementan con la declaración testimonial de la víctima.
Si bien en este caso el imputado al prestar declaración negó expresamente el hecho, refiriendo que no era la persona del video, porque la ropa no era suya, ni las zapatillas, lo cierto es que la víctima reconoció categóricamente el arma de utilería secuestrada a Lambrecht en el procedimiento detallado, como asimismo lo reconoció al verlo en los videos de los otros hechos cometidos en perjuicio de las heladerías Grido y que fueran juzgados en ese mismo Tribunal, resultando todos ellos -incluso el aquí juzgado- cometidos mediante un mismo modus operandi.
Al magistrado agregó en su veredicto que resultó este, otro hecho de idénticas características y repetitivo sobre un comercio de la firma Grido, resultando prácticamente “calcado” a los de las causas falladas en las sentencias anteriores, surgiendo por ello de manera indudable la participación del acusado en el mismo.
Los hechos, uno por uno
A la hora del detalle de los robos perpetrados, se ventiló que el 27 de mayo de 2014, siendo aproximadamente las 21.45, Lambrecht ingresó al local comercial de la calle Quintana 385 (sucursal de las heladerías Grido), y dirigiéndose hacia el sector de la caja registradora, esgrimiendo en forma intimidatoria un arma, apuntó a la empleada del comercio Irina Zárate, exigiéndole la entrega del dinero existente, manifestándole: “…dame la plata, dame la plata…”, apoderándose ilegítimamente de la suma de 1.950 pesos que le entregó la empleada, correspondiente al dinero existente en la caja registradora, colocando dicha suma en una bolsa de papel color marrón que portaba en la otra mano, dándose inmediatamente a la fuga del lugar a pie por la calle Quintana, en dirección a las escaleras de la calle Vigil.
El 30 de mayo, a las 23, el sindicado ingresó al local comercial de la avenida Avellaneda 1632 (de Grido) y dirigiéndose hacia el sector de la caja registradora, esgrimiendo en forma intimidatoria un arma de fuego de utilería, apuntó a las empleadas del comercio, exigiéndoles la entrega del dinero existente, manifestándoles: “…Denme la plata, denme la plata…”, apoderándose de mil pesos, dándose inmediatamente a la fuga del lugar a pie en dirección a la calle Moreno.
El 6 de junio a las 23, Lambrecht nuevamente ingresó al local de la avenida Avellaneda, donde trabaja una de las sucursales de la cadena de heladerías Grido, y dirigiéndose hacia el sector de la caja registradora, esgrimiendo en forma intimidatoria el arma de fuego de utilería, apuntó a las empleadas del comercio, exigiéndoles la entrega del dinero existente, apoderándose de 986 pesos, colocando dicha suma en una bolsa que llevaba consigo, dándose nuevamente a la fuga del lugar en dirección a la calle Moreno.
El 3 de julio, a las 21.10, Lambrecht volvió a actuar. Ingresó al local comercial Las Plumitas, de la avenida Avellaneda 1178, y esgrimiendo en forma intimidatoria un arma de fuego de utilería, apuntó a la propietaria del lugar, Rosa Inés Santillán, exigiéndole la entrega del dinero existente, manifestándole: “…Denme la plata en este momento…”, apoderándose de 1.300 pesos, dándose inmediatamente a la fuga del lugar.
El 8 de julio, a las 21.30, Lambrecht cambió de rubro. Irrumpió en la despensa denominada Uno, de calle Constitución 892, con la misma pistola de utilería color gris plateado con caño largo e intimidó a la propietaria del local, apoderándose de 1.500 pesos, para darse luego a la fuga del lugar.
El sexto atraco lo perpetraría el 10 de julio, aproximadamente las 22. Ingresó al local de la avenida Perón 1399 (otra sucursal de heladerías Grido), y esgrimiendo en forma intimidatoria aquella arma de siempre, apuntó a las empleadas del comercio, exigiéndoles la entrega del dinero existente manifestando: “Dale, andá a la caja, dame todo”, apoderándose 1.050 pesos que también guardó en la bolsa de siempre, dándose a la fuga del lugar cruzando la avenida en dirección a la calle Arenales.
El 21 de julio, siendo aproximadamente las 21.05, Lambrecht iría por una panadería. Ingresó al comercio Del Sol de la avenida Alvear 210, y esgrimiendo la “famosa arma” con la que le apuntó a la empleada le exigió: “Poné todo ahí”, y se alzó con dos mil pesos.
Sería el último suceso del “Negro” Lambrecht. Al menos de los que la Justicia pudo probarle y ahora endilgarle para definir una condena que finalmente el juez interviniente aceptó tras lo acordado por fiscal y defensa.
Ahora se le sumó un nuevo hecho, el ocurrido el 12 de junio de 2014, siendo aproximadamente las 15.50, en el local de una de las sucursales de la cadena de heladerías Grido, de la calle Quintana 385.
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