El lunghismo está a salvo, pero ya hay cruces por padrones truchos en la interna radical
Si bien el lunghismo ha ratificado su apoyo irrestricto al alfonsinismo, poniendo la estructura de la UCR local a disposición de las pretensiones del diputado nacional Ricardo Alfonsín, la interna del radicalismo bonaerense podría terminar en un escándalo que ya incluye denuncias por la aparición de padrones truchos con afiliaciones dobles y triples.
El radicalismo bonaerense tiene internas el 6 de junio próximo para renovar institucionalmente sus autoridades provinciales, elegir cuatro delegados titulares al comité nacional partidario y, asimismo, en los 134 distritos bonaerenses elegir delegados a la Convención Provincial, y también comités y subcomités locales.
Sin embargo, sobre el filo de la presentación de listas del viernes último, un escándalo de proporciones parece enturbiar la transparencia del proceso electoral, al detectarse irregularidades en la confección de padrones.
Habría, por lo menos, cien mil afiliados dobles y triples con otros partidos políticos, y sugestivamente el eje San Isidro está involucrado.
La cuestión estalló antes del cierre de lista del viernes último, en donde se presentaron tres nóminas. Una promocionada por Ricardo Alfonsín, la otra por Leopoldo Moreau y aliados, y la tercera denominada Cantera Popular.
Trascendió fuertemente la presencia de un padrón que, sugestivamente, readmitía a alrededor de cien mil afiliados dobles y hasta triples con otros partidos políticos. Es decir, para ponerlo en claro, se trata de afiliados que están en los registros partidarios de la UCR, pero también en otro (u otros) partido más. Esa situación es anómala, ya que los ciudadanos no pueden estar afiliados a más de un partido.
Pero además, la cuestión es más grave porque la mayoría de ellos aparece en distritos como San Isidro (gobernador por el vecinalista Gustavo Posse, aliado de Moreau), y su eje de influencia.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailCambio en las
reglas de juego
Sobre la medianoche del viernes, cuando ya habían presentado las listas para presidir los comités de los 134 distritos y sus delegados al comité nacional, el sector de Ricardo Alfonsín advirtió que habían cambiado las reglas de juego.
Unas horas antes, la junta electoral del partido había sacado una resolución en la que posponía para después de los comicios el uso de los padrones depurados que había remitido la justicia electoral de la Provincia.
Esa depuración había eliminado del padrón a unos 60.000 afiliados radicales porque también figuraban en los padrones de partidos provinciales o municipales.
Pero el órgano partidario (donde es mayoría el sector de Leopoldo Moreau y Federico Storani, que enfrenta a Alfonsín) dijo que el nuevo padrón llegó recién esta semana y no les dio tiempo a los afiliados que hubieran sido excluidos erróneamente de reclamar ante la Justicia. Por eso dispuso usar los padrones anteriores y permitir que votaran los radicales con doble afiliación, es decir, que pertenecen a la UCR y a un partido provincial o municipal.
Para el sector de Alfonsín se trató de una maniobra a medida para beneficiar a Gustavo Posse, el intendente vecinalista de San Isidro, que en esta elección vuelve a la UCR aliado a Moreau, Storani y al vicepresidente Julio Cobos. También deslizaron que les abría la puerta a grupos del peronismo provincial cercanos a Moreau.
A pesar del malestar, Alfonsín no habló públicamente del tema, y esa tarea quedó en manos del actual presidente de la UCR bonaerense, Daniel Salvador, cercano a su sector.
?Expreso mi repudio frente a la decisión irresponsable, inconsulta y arbitraria, y reclamo su inmediata rectificación?, escribió Salvador en un comunicado. El presidente del partido acusa a la junta electoral de ?realizar padrones a pedido?, desconociendo las nóminas que ya se habían enviado a los 134 distritos y sobre las cuales se había hecho el control de candidatos.
También sostiene que la decisión se tomó sin consultar a los apoderados de las listas ni a él, la califica como ?ajena a los valores democráticos? de la UCR y denuncia que benefició al único sector que estaba enterado de los cambios, que incorporó postulantes observados en los padrones depurados.
El lunghismo, la interna
con Nilda, y los deberes
Antes de que estallara el escándalo, fuentes de la conducción de la UCR tandilense no sólo confirmaron a El Eco de Tandil los nombres de la lista de unidad, encabezada por la ex concejal Ligia Laplace en la presidencia, que estará secundada por el hijo del Intendente, ?Miguelito? Lunghi, sino además anticiparon que en calle Mitre se depuraron los padrones de acuerdo a la legislación vigente.
En suelo serrano la cuestión fue de fácil resolución, ya que la eliminación de afiliados dobles se centró en señalar ?lapicera en mano- a todos aquellos que acompañaron desde el vecinalismo, durante las elecciones pasadas, a la ex presidenta del Concejo Deliberante y expulsada de esas filas: Nilda Fernández.
El borrón en el padrón incluyó a ella y a los radicales que se afiliaron al partido vecinalista que presentó, como consecuencia de un alejamiento de las filas correligionarias que puso a los lunghistas como pioneros, encarnando una embestida hacia los transversales que después incluyó, en el orden nacional, la expulsión del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos.
Casi en broma, algunos radicales serranos se mofaban de la situación y le asignaban la responsabilidad de la eliminación en los padrones a ?Don Juan Sistema?, ya que por el cruce de datos entre los listados de partidos vecinalistas y los de la UCR, fue el mismo ?sistema? el que los dejó afuera de las nóminas.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios