El lunghismo y esa costumbre de ganar
Dos minutos antes de las 21.30, el pediatra, esta vez acompañado del candidato Atilio Magnasco, se mezclaba en los abrazos torpes y pegajosos y sonrisas cómplices. Un nuevo triunfo bajo sus espaldas, como viene sucediendo sucesivamente -ocho veces- desde el 2003 hasta ayer. Hace una década con la tensión del voto a voto contra el oponente Mario Bracciale, quien, paradojas del destino, ayer se despedía de la escena política. Horas antes resignaba todas sus chances desde el denarvaísmo. Ni siquiera reunía los votos para ingresar una banca al Concejo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa realidad del radicalismo también era otra. La misma alegría, pero más aplomada, con la mera incertidumbre de saber si retenía las cinco bancas en juego o perdería una, a sabiendas de mantener la mayoría en el Concejo Deliberante.
Pasadas las 21 había salido primero el jefe de compaña, Julio Elichiribehety, quien como postal de otras elecciones, no hacía más que confirmar el rumbo que luego marcaría la tendencia triunfalista. Se había ganado y confiaba que el quinto concejal era para el radicalismo, lo que desató la euforia de los correligionarios que ya habían copado el Comité.
Los porcentajes no habían variado demasiado a los que se habían juntado en las PASO, incluso con un margen más amplio de la diferencia entre Atilio Magnasco y Pablo Bossio. Y si se remontaba a la última contienda legislativa de 2009, también la fotografía era similar: el lunghismo superando el 40 por ciento, el justicialismo oscilando los 25 puntos y la tercera fuerza (ayer Unión Pro hoy Frente Renovador) alcanzando los 20 puntos. Hace cuatro años la ecuación dio la formación concejalicia 5-3-2, con los tres consejeros escolares para el oficialismo. Al cierre de esta edición, las cuentas avizoraban la misma composición.
Pasadas las 23, ya en calle Mitre, acostumbrados a las victorias, apagada su festejo, quedaban los más entusiastas y los fanáticos encargados de seguir acumulando datos a sus guarismos que luego serán cotejados en la Junta Electoral.
Mientras tanto, dicen que algunos radicales seguían cantando a Ciro y Los Persas dedicado subliminalmente a quienes acababan de derrotar. “Y los violentos aun no se sienten, quizás te azoten cuando te encuentren, sobre su vientre estás parado, que poco el tiempo que te ha tocado”.
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