El médico tandilense que forma parte del equipo del doctor Sacco no intervendrá en la operación a la Presidenta
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En un primer momento -tal cual lo refleja la edición de papel de El Eco Digital- había trascendido que el profesional tandilense (hijo de Mauricio Zund -ex titular del Inta Tandil-, y de Ruth Leegstra, presidenta de Lucha Contra el Cáncer Tandil) iba a formar parte del equipo que tendrá a su cargo la intervención quirúrgica a la que será sometida la Presidenta el próximo 4 de enero.
La confusión surgió a partir de que Zund integra el equipo de planta de Cirugía de Cabeza y Cuello del Instituto Roffo, a cargo del doctor Sacco. Así lo hizo saber a El Eco Mutimedios la madre del profesional, quien agregó que el tandilense también se desempeña en el Cemic de la Capital Federal y el Hospital Español de La Plata.
"Si bien trabaja diariamente junto al doctor Sacco, mi hijo no formará parte del equipo que operará a la Presidenta, ya que la intervención tendrá lugar en el Hospital Austral", aclaró Ruth Leegstra en diálogo con el ciclo "Vení mañana", de la 104.1.
En la víspera, Santiago Zun fue requerido por varios medios capitalinos para brindar detalles sobre la patología que presenta la mandataria nacional.
Durante la entrevista en el programa “Magdalena Tempranísimo”, Zund indicó que "según la información que tengo, la Presidenta debe ser sometida a una cirugía de extirpación -creo que completa- de la glándula tiroides, teniendo en cuenta que el diagnóstico es un carcinoma papilar de la glándula tiroides”.
Añadió que “todo indica que no hay ningún tipo de compromiso a nivel de ganglios, ni de cuello, ni metástasis, ni ninguna localización a distancia, por lo que el tratamiento quirúrgico estaría limitado a la glándula tiroidea”.
Los posibles riesgos
Consultado acerca de los posibles riesgos de la intervención, Zund sostuvo que “es una cirugía que tanto en el Instituto Roffo como en nuestra práctica privada hacemos con mucha frecuencia y tenemos bastante entrenamiento”.
Admitió que “esta cirugía tiene dos grandes riesgos. Por un lado, la manipulación de los nervios laríngeos -que están al lado de la glándula tiroidea- puede tener como secuela o riesgos una pequeña disfonía. En tanto, la manipulación de las glándulas que regulan el calcio y pueden provocar trastornos en el metabolismo del calcio en el organismo. Se dan con muy poca frecuencia, pero pueden ocurrir”.
Explicó que se trata de “una cirugía a cielo abierto, con una pequeña incisión en el cuerpo para permitir trabajar cómodamente y meticulosamente para escrutar la glándula tiroides”.
Zund dijo que “si bien en otros lugares del mundo existe la cirugía robótica de la glándula tiroides, en Argentina seguimos haciéndola a mano. Tampoco hay suficiente experiencia con esa tecnología que demuestre ser mejor o con menos complicaciones que cuando la hace un cirujano a mano alzada”, acotó.
Tales operaciones “duran aproximadamente entre dos y tres horas, y se cierran con puntos en el cuello y una internación promedio de 48 horas”.
En tanto, “el posterior tratamiento con iodo forma parte del tratamiento integral del paciente con cáncer de tiroides. La primera parte es la cirugía, que sin dudas es el más importante, mientras que luego viene un tratamiento complementario con iodo radioactivo”.
Destacó Zund que “el pronóstico de este tipo de cáncer es muy bueno, a punto tal que la sobrevida se mide a diez años, con una expectativa de vida del 90 por ciento a los diez años, por lo que es excelente”.
Recomendación general
En cuanto a las recomendaciones para quienes padecen la enfermedad, Zund explicó que “todo comienza con un nódulo a nivel de la glándula tiroides. Si bien no están recomendados hacerse estudios como por ejemplo la ecografía para detectarlos, sí hay que tener mucho cuidado cuando se afeita -en el caso de los hombres- o se toca el cuello o coloca un collar. Si toca algo a nivel de la parte media o baja del cuello, tiene que consultar con su médico de cabecera para determinar si estamos en presencia de un nódulo de tiroides”.
Aclaró que “a pesar de ser muy prevalente en la población, un 50 ó 60 por ciento de los casos, puede ser un nódulo que no tenga después el diagnóstico que tiene la señora Presidenta y tal vez sólo se tenga que controlar, sin no operar”.
La glándula tiroides “ocupa la región de la línea media del cuello, por debajo de lo que conocemos como nuez de Adán”, dijo el médico.
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