El Mercado Artesanal de Tandil, 10 años de trabajo y crecimiento
Escribe Andrea Martínez Villada
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En su décimo aniversario, el Mercado Artesanal de Tandil, un lugar acogedor y cálido, abrió sus puertas a La Vidriera para compartir su historia. Todo comenzó en mayo del 2001 de la mano de un grupo de artesanos independientes que conformó la Asociación de Artesanos de Tandil.
El 15 de diciembre del mismo año la nueva asociación de artesanos, agrupada en el Mercado Artesanal Tandil (MAT), inauguró la Feria Permanente en las instalaciones del Lago del Fuerte, situado en la avenida Saavedra Lamas, s/n, en un predio cedido por el Municipio.
Actualmente, este mágico lugar compuesto por 33 stands fijos, ofrece productos hechos por artesanos de Tandil y de la zona, confeccionados en cuero, madera, cerámica, cuchillería, hierro artístico, soguería, hilados, metales, papel maché, instrumentos musicales, vidrio; entre otros materiales.
El salón de exposición y ventas está ubicado en uno de los lugares de mayor belleza de nuestra ciudad, donde además, se puede apreciar a los artesanos en la creación de sus piezas.
El 17 de diciembre del pasado año, celebró sus 10 años de existencia con un espectáculo a cargo de diferentes artistas de la ciudad. Hoy, unos meses más tarde, su actual presidente, Pato Ruiz, junto a Mariano Cesaroni y Roberto Caruso -también integrantes del lugar- compartieron el crecimiento de esta iniciativa y confesaron los secretos de tantos años compartidos. También habló Eduardo Díaz, uno de los fundadores del lugar.
Pato Ruiz: -Surgió de un grupo de artesanos que necesitábamos un lugar físico para poder comercializar nuestros productos. Había varios lugares que ya habíamos probado y no nos habían resultado, entonces estuvimos en 2001 –año emblemático por varias cosas- buscando. Tuvimos muchas reuniones con Cultura y concejales, que se reunían sólo para recibirnos a nosotros en las puertas del Concejo y lo que supongo es que vieron que nuestra propuesta era viable y seria, y en ese momento el concejal Pastor había dicho de este lugar que estaba clausurado, no sé por qué conflicto, y que se destrababa la clausura en octubre de ese año. Y así fue, nos dieron las llaves y empezamos a trabajar, a arreglarlo, estaba caído. En aquel entonces empezamos 16 personas, también el Taller Protegido estuvo en todo momento.
P.R: -Vendíamos a negocios, viajábamos mucho a ferias de Capital Federal, a la de Belgrano, Mataderos, Centenario. En verano hacíamos la costa, yo hice Villa Gesell varios años…
P.R: -Claro, no era que no estuviera el lugar, nos había pasado que estando en otro lugar no nos redituaba a algunos porque la gente no se decidía por los productos que tenían algún tipo de valor más elevado, y queríamos ver de también darle un aspecto exterior para la venta de los productos, por muchas cosas que dispone, entonces necesitábamos también mejorar nuestro entorno. La calle, el frío… y salió este lugar, lo tomamos en seguida y lo renovamos.
Roberto Caruso: -En mi caso tengo bijouterie, y la verdad es que el logro de haber creado este lugar ha sido muy bueno. Yo vengo acá, pertenezco al lugar, estamos en la comisión y acá estamos peleándola como todos. Ahora, venimos de una buena afluencia de turismo.
P.R: -Sí, trabajamos bien. Acá somos todos iguales, inclusive la comisión trabaja ad honorem para que las cosas vayan adelante. Tratamos, en la mínima exigencia que se le pide al artesano que ingresa, de ir mejorando la calidad del producto que es inevitable. La gente se va muy contenta, tenemos un libro a la salida donde la gente pone las sugerencias y todo es bueno, la gente se va satisfecha por la atención, la calidad humana y de la mercadería también.
P.R: -No, fue muy raro. Nosotros veníamos de comercializar nuestras cosas por fuera del circuito de los locales, marcábamos un precio menor y lo que pasó esa vez fue que la devaluación hizo que nuestras cosas, al mismo precio, se sobrevaluaran en dólares… Fue un desafío, positivo, porque en un momento en que todo se venía abajo, nosotros estábamos naciendo.
P.R: -Telar, cuchillos, madera, cerámica, cuero, metal… Más o menos los mismos que comercializamos acá, ahora. Todo fabricado artesanalmente.
P.R: -En principio hicimos un bar, una chica que tenía muy buena mercadería también hacía repostería. Luego, se incrementó la cantidad de artesanos así que tuvimos que habilitar otro sector pensado como talleres a la vista. Después se inauguró el manantial, luego el bar, el Parque de los Niños y demás. Ahora estamos en una zona central de Tandil, al principio se nos complicó mucho. Hoy en día quedamos en el punto principal, la gente viene con los chicos al parque, hay dos restaurantes… El crecimiento fue paulatino pero siempre con una dinámica hacia adelante.
Mariano Cesaroni: -En este momento estamos tratando de dar un paso grande a partir de que el Municipio está otra vez terminando una etapa de parquización en la zona y nosotros queremos aportar a ello mejorando los puestos y haciendo algunos otros arreglos.
M.C.: -Creo que el año pasado, en cuanto a movimiento. A nivel económico fue uno de los mejores, ahora arrancó el 2012 un poco más tranquilo. En general, me parece que en todos lados fue así.
P.R.: -El principio… Para mí el peor momento fue cuando tuvieron que hacer el boulevard y estaba cortado desde la rotonda que va a Don Bosco y la curva hasta llegar acá. No había autos, la gente pasaba caminando y fue duro.
P.R: -Sí, generalmente en las ferias hay una metodología que es el intercambio. La gente que está en Capital puede ofrecer 1 o 2 puestos a la gente de la costa durante todo el año para que tenga un punto de venta allá. Y ellos tienen 1 o 2 puestos en la costa todo el verano, siempre y cuando puedan tener un intercambio interesante. Roberto (Caruso) tiene intensiones de generar un encuentro de artesanos que vengan de otros lados, lejos de las fechas centrales.
R.C.: -Quiero hacer un encuentro de artesanos además de Semana Santa y el Festival de la Sierra, como existe en varios lugares dentro y fuera de la provincia de Buenos Aires. Tandil es muy grande, su afluencia de público, entonces teníamos la idea de concretar esto. Lo hacen actualmente Bahía Blanca, Neuquén y después los pueblos de alrededor todos. Creo que nosotros tenemos un lugar para ofertarles a los artesanos. Asimismo, fuera de esto, acá en el mismo mercado tenemos invitados. Hay dos puestos libres para artesanos que no participen siempre y quieran hacerlo.
P.R.: -El cambio edilicio fue notorio porque fue un esfuerzo nuestro, es todo de la recaudación que tenemos semanal y que usamos íntegramente para esto. En un principio se llovía mucho, teníamos frío, se compró toda la leña para todo el invierno. En verano pusimos ventiladores y creo que ha cambiado en ese aspecto. Después, somos todas personas y humanos y donde hay más de dos… (risas). Pero eso se maneja y tratamos de ser lo más lógicos posibles. Es un ejercicio sano, democrático y todo se decide por votación. Con los altibajos normales de cualquier grupo humano creo que lo vamos capeando favorablemente.
M.C.: -Claro, creo que logramos entendernos mejor entre nosotros. Hoy, a pesar de todo, nos está costando menos ponernos de acuerdo.
P.R.: -Las comisiones cambian, a pesar que somos la misma gente. Nosotros estamos tratando ahora de que no decida nadie en particular, sino que tratamos que esté la mayoría así decidimos entre todos. Simplemente, somos un grupo que va a pasar el año que viene a otro, nada más para llevar adelante el lugar.
P.R.: -Esperemos, creo que sí. Fue declarado de interés municipal y ya tenemos un comodato que se renueva año a año así que es importante.
P.R.: -Nosotros empezamos jóvenes también (risas).
R.C: -Creo que la gente joven está mirando, observando que la artesanía está para arriba, ya no estamos para comprar las cosas importadas, hoy la gente viene a buscar un regalo a la feria… Tienen ganas de aprender porque esto es un oficio con salida laboral, esto es verdad. En mi caso en la Municipalidad enseño bijouterie, así que ahí hay una salida laboral que hay muchos alumnos, gente grande. Lo mismo nosotros, los “medio viejos”, tratamos de darle una mano. Aprendemos un poco más. Entonces, es bueno que la juventud vaya para adelante con esto, por eso yo decía de organizar un encuentro.
M.C.: -A partir de esta gestión se han incorporado varios jóvenes. Creo que también ha habido una revalorización de las cuestiones técnicas en toda esta época, me refiero a la última década. Sí, antes se le daba mucha prioridad a las salidas laborales que tenían que ver más con lo intelectual, ahora se está revalorizando lo técnico. Tal vez hay muchos jóvenes que ven como salida laboral poder usar sus manos para fabricar cosas, emprendimientos, microemprendimientos o artesanías.
P.R.: -Eso a nosotros nos genera un problema en cierto punto porque los que elegimos este oficio y vivimos hace muchos años estamos dedicados y siempre buscándole una vuelta de tuerca. El que lo tiene como segunda opción –que no está mal tampoco porque no significa que no haga buenas cosas- a veces es un impedimento en algunas cosas.
M.C.: -Porque toma decisiones en base a su primera opción, su trabajo central. Y la segunda opción nos complica a nosotros que es nuestro ingreso único.
M.C.: -Principalmente, que es un lugar de venta y exposición muy concurrido, es mucha la cantidad de gente que pasa durante el transcurso del año. Y que es una vidriera, también nos ha pasado que gente que ve nuestra mercadería se convierte en nuestros clientes, nos compra al por mayor si tiene negocios acá o fuera de Tandil.
P.R.: -Lo que también nos ha pasado es que gente que fabrica productos muy rudimentarios, tal vez de un costo mayor, no les importa vender sino repartir tarjetas, darse a conocer y les sirve. Eso es importante porque uno no se da cuenta de lo que se dispara acá, es un lugar que ha crecido mucho acá.
-¿En qué época del año se vende más?
M.C.: -Vacaciones de invierno, Semana Santa y los fines de semana largo. Luego hay temporadas bajas como fines de septiembre. A nosotros desde el punto de vista turístico los fines de semana nos favorecen.
P.R.: -De todo un poco, mucho turismo pero también han venido a hacer un corto acá, una serie pequeña en tiempo real, para un trabajo de la Universidad.
M.C.: -La gente de Tandil viene también pero hay muchos de acá que no lo conocen, que no han ingresado nunca y estaría bueno que se tomen un tiempito para conocerlo. Hay gente que necesita hacer un regalo por cualquier motivo y acá tenemos abierto durante el fin de semana, y no encuentran otro lugar abierto donde tengan tanta variedad y calidad.
P.R.: -Y precios porque lo que tenemos nosotros es que somos productores directos, producimos y vendemos directamente.
P.R.: -33, incluidos los invitados. Y también el bar que es una parte importante.
P.R.: -A mí me pasa siempre pero son muy domésticas, casi siempre que se rompe algo me miran todos a mí porque saben que fui yo.
M.C.: -Un momento importante fue el aniversario el 17 de diciembre del año pasado, que se organizó sin nada de plata, se consiguió el sonido. Eso fue como la síntesis de lo que estábamos contando, cómo ha cambiado entre nosotros las relaciones. Ahí nos juntamos todos con un objetivo en común que era celebrar los 10 años de una manera muy simple y austera, vino gente de acá que toca o canta. Hubo tango, rock, una banda local que tocó con temas propios, y al otro día hicimos un asado entre todos, y de ese modo festejamos.
P.R.: -A mí me estabilizó económicamente porque así como contaba que trabajaba para negocios o en temporada es muy fluctuante. A mí en lo personal me ordenó económicamente y además me abrió las puertas a negocios en otros lugares, eso te genera más producción.
P.R.: -Sí, seguro. Yo enseguida me relaciono y sí me deja amigos, o compañeros muy firmes. Acá se generan lazos buenos y malos, pero más los buenos.
M.C.: -En cuanto a lo económico es verdad que te da una estabilidad, y por otro lado respecto a las relaciones lo que me genera a mí es un aprendizaje constante. Todo el tiempo estoy aprendiendo de algún modo, este espacio es tan dinámico que te genera aprender a relacionarte en todo momento.
R.C.: -Antes de estar acá yo viajaba mucho pero acá generamos un lugar fijo de ventas. Un lugar hermoso porque trabajamos bajo techo, en invierno con salamandras, el lugar es bárbaro… así que estoy contento. Amistades, buenos compañeros de laburo y tratar de hacer lo mejor para generar lo mejor. Hoy en día nos encontramos con que conocimos gente nueva e hicimos lazos nuevos.
P.R.: -Esto está abierto, a pesar de las inclemencias de las relaciones humanas creo que tratamos como podemos, se va aprendiendo porque no es fácil. Es agradable porque el resultado final es positivo.
P.R.: -Y si no se termina el mundo…(risas), que siga en pie la estructura, seguiremos acá tratando de que crezca y se incorporen artesanos mejores, mejorando nosotros también, desde la parte técnica de la mercadería a lo humano. Seguramente vamos a crecer.*
Emocionado, contó que el inicio “fue algo muy lindo y un gran compromiso porque fue en un momento de Tandil donde el gobierno de Miguel Lunghi comenzaba con una reestructuración en lo turístico y los espacios públicos y nosotros estábamos ahí. Vinieron a ordenar y se encontraron con el Mercado Artesanal ahí, en un lugar que estaba muy carente, y nosotros logramos ponerlo en condiciones y hoy alberga a 34 artesanos con sus familias”.
Consideró que “es un eslabón muy importante de todo lo que es el circuito turístico que ofrece esta ciudad y enmarcado en un lugar natural de privilegio”, y expresó que “estoy orgulloso del Mercado Artesanal y de las personas que llevaron adelante ese proyecto y de quienes están hoy al frente del lugar”.
En cuanto a los recuerdos, se remontó al 2001, un año “muy duro”, donde “teníamos deudas impagables y los domingos juntando tal vez casi monedas cada uno de los integrantes logramos cumplir con esos compromisos, le fuimos agregando estética, hay artesanos a quienes ese lugar les sirvió como vidriera y le mejoró mucho su producción y calidad de vida, yo soy uno de ellos”.
Confesó también que el Mercado Artesanal tiene una historia muy rica “en lo humano”, inclusive algunos ya no están y que fueron muy importantes para el lugar. “A mí me enorgullece porque cuando comenzamos aún no era un Tandil soñado y coincidió que pudimos trabajar junto con este Gobierno y eso hizo que nos sirviera a todos”, admitió.
Para Díaz, el Mercado “no es sólo un lugar donde se venden artesanías, sino donde los turistas pueden ver el potencial que tenemos en lo cultural, en los oficios, entonces a mí eso me enorgullece enormemente. Hoy inclusive del mercado artesanal se habla en todo el país, y eso es formidable. Inclusive eso hizo que todos los artesanos creciéramos”.
Finalmente, ratificó que “es un honor haber sido parte del Mercado Artesanal, haber sido uno de los fundadores y orgulloso al saber que está en buenas manos y va a tener continuidad”.
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