El Ministerio de Trabajo suspendió dos obras en construcción por inseguridad y hacinamiento
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Los inspectores de seguridad e higiene de la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo, Cecilio Tuculet y Jorge E. Pardo, confirmaron ayer que labraron infracciones y suspendieron las tareas en dos obras en construcción de esta ciudad.
Uno de los casos se registró en el enorme hotel que se levanta en avenida Santamarina al 300, donde se detectaron irregularidades en la seguridad de los trabajadores y malas condiciones de habitabilidad de los m ismos.
En tanto, en Rodríguez entre Las Heras y Montevideo también se constataron problemas en cuanto a la seguridad. Se trata del edificio que se construye para alojar al Servicio Zonal de Promoción y Protección de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
Los controles en el sector de la construcción se intensificaron por orden directa del ministro de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires y de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, teniendo en cuenta que es una de las ramas que presenta mayor índice de siniestralidad.
“En Tandil todas las obras en construcción tienen falencias. En un marco de refuerzo de las inspecciones, en el término de ocho meses a la fecha, de a poco se van mejorando las cosas, se van corrigiendo, la gente va adoptando más medidas de precaución”, precisó Cecilio Tuculet.
El inspector mencionó que “en obras grandes hay otro tipo de exigencias de aspectos documentales. Básicamente tienen que contar con un plan de seguridad en obra que tiene que estar avalado por profesionales, por la ART, sometido a controles”.
Condiciones
“indignas”
En el caso del hotel de Santamarina al 300, Tuculet puntualizó que “la nómina de personal que debe contener el programa de seguridad no está actualizada, es decir que figuran seis personas y están trabajando trece”.
También explicó que la obra había sido suspendida la semana pasada y ayer por la mañana se presentó la misma documentación por la cual fue infraccionada.
Por otro lado, los inspectores cuestionaron “las condiciones de vivienda que son deplorables, indignas. Los obreros están en un sótano, hacinados. Son de una empresa de Buenos Aires y el 99 por ciento son inmigrantes paraguayos”.
Agregaron que en las obras de gran magnitud la legislación pide más documentación y requisitos, a la vez que celebraron que los trece trabajadores están registrados.
También indicaron que hay muchas construcciones con irregularidades, por lo que mantienen comunicación fluida con obras privadas para detectar emprendimientos clandestinos.*
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