El Mumbat lanza tres propuestas visuales
El próximo sábado, a las 20, en el Museo Municipal de Bellas Artes se renovará la actual muestra del XXXVIII Salón Nacional de Arte Sacro, a través de tres propuestas visuales que responden a tapices ?Cruces y mandalas? de Mónica Disanto y Leticia Fernández; ?Pintura y escultura?, de los reconocidos plásticos capitalinos Ana Amor y Manuel Civano.
Dichas propuestas se inaugurarán de forma conjunta. Dice la directora de Expotrastiendas, Pelusa Borthwick, refiriéndose a la muestra conjunta de Amor y Civano: ?Sus obras reflexionan sobre la comunicación visual del cuadro, la escultura y el objeto reinstalan el debate de la bi y tri dimensionalidad en la escena de la contemporaneidad artística (?).
Ellos trabajan con desechos y con materiales industriales existentes en el mercado y arriban a la concreción de desafíos plásticos similares. Debaten códigos visuales y aportan reflexiones sobre la especificidad de los componentes elegidos para realizar sus obras, y sus sólidas composiciones homologan desecho y consumo tras el afán de lograr la metáfora poética deseada.
Cada uno, en el desarrollo de su propio universo y en la constante construcción de su estilo personal, se diferencia notoriamente del otro. Ana Amor, con sus formas llenas de gracia, ternura y ocultamiento, y Manuel Civano, con planos severos, misteriosos y la vez sensibles, se acerca y se alejan en esta exhibición que los presenta de manera conjunta?.
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Manuel Civano nació en Buenos Aires, ciudad donde trabaja como arquitecto y docente en la FADU, desde hace más de veinte años. Se formó en arte en el Taller de Artes Plásticas de Ana Tarsia, desde el año 2000.
Su pintura, ligada al arte abstracto, toma la idea del lienzo como un espacio para explorar las propiedades físicas de la materia, que en su obra es generadora, movilizadora.
Como citan otros especialistas respecto de su obra, los silencios son su principal riqueza plástica. Casi muros, sus planos serenos trasmiten el espíritu de los pintores metafísicos que nos remontan a los italianos Giorgio de Chierico y Carlo Carrá o a los solitarios paisajes, serenos, de Ernesto Farina. Pero no obstante sus influencias, continúa su línea constructivista incorporando materiales en sus ensamblajes. Sus obras revelan su formación como arquitecto, asumiendo apariencias texturales que nos sugieren revoques alisados, tapias, arena, piedras molidas, se visualizan de modo peculiar. Incorporados con una mirada personal, sus elementos juegan direcciones y acentos visuales, hilos, chapas, maderas, entre otros. También los elementos que revelan el paso del tiempo marcan su producción, descascarados, con muchas manos de pintura, lo cotidiano se transfigura y reaparece fuera del contexto original en texturas nacidas del diálogo entre pintura y materiales industrializados.
Su obra extrema los silencios, con zonas sólo interrumpidas por los elementos extrapictóricos.
Ana Amor nació en Buenos Aires en 1946. Es egresada de la Escuela Fernando Fader y del Instituto Nacional del profesorado. Realizó estudios de dibujo y pintura con Alfredo Benavides Bedoya y de escultura con Aurelio Macchi. Concurrió a seminarios en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova.
Ejerce la docencia en el Centro de Artes Visuales y en organismos dependientes de la provincia de Buenos Aires.
Su obra, poderosa productora de metáforas, tiene influencias de las raíces americanas donde ética, religión y estética eran funciones indisolubles. Desanda la condición del ?arte por el arte?, impuesta por la modernidad, entre el cruce de contemporaneidad y primitivismo, colectivismo y conceptualismo.
Así como la naturaleza es un universo de signos, la obra de Ana se propone un juego que parte del objeto encontrado, muchos de los materiales descartados que utiliza y acopiados posteriormente, sumado a la intención conciente de hallar los significados de las formas, son los que nos permiten visualizar una sintética y contemporánea pieza que nos acerca a energías cósmicas o fenómenos paranormales.
?Cruces y mandalas?
Mónica Disanto, por su parte, en su trayectoria plástica y hasta el momento, contemporiza el dibujo y la pintura con la elaboración de tapices originales, priorizando la creación geométrica, dando forma mediante el bordado sobre tela de pequeño entramado a obras que incluyen cruces y, que en sí mismas y a nivel integral, se constituyen en mandalas.
Estas técnicas resultan en obras que generalmente parten de un centro, alrededor del cual se van configurando creativamente otros elementos geométricos, originando, mediante la combinación múltiple de colores, estéticas visuales de alto impacto creativo.
El mandala, si bien tiene profundas raíces orientales, es hoy una manifestación artística cada vez más difundida en oriente y occidente. El hombre lo ha utilizado siempre como un modo de indagar sus perspectivas interiores de autoconocimiento, vinculado a su realidad y al entorno cosmológico, para comprenderlos y ordenarlos en obras de apariencia no necesariamente con perfecta geometría, pero sí conteniendo un centro elaborado desde el origen mismo del acto creativo que seguirá progresando hasta lograr la imagen integradora deseada, utilizando las más variadas combinaciones de color y forma.
Cualquiera sea la imagen mandálica -circular, cuadrangular o de otra índole geométrica o no-, las obras muestran que todos sus puntos establecen una relación firme, pero armónica, en su equidistancia tensional con las figuras del centro.
Esta muestra contiene obras de complejo diseño y elaboración extendida en el tiempo que invitan a observar detenidamente cada una de ellas, tratando de concentrar en cada punto central y equidistante hacia los márgenes, la realidad del propio ser en conexión con el entorno cósmico, más allá de lo observable cotidianamente. Además la artista invita a exponer junto a su obra a su colega y amiga Leticia Fernández.
La muestra podrá ser visitada en los horarios habituales del Museo, hasta el 4 de junio.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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