El Museo de Bellas Artes se viste de gala con las figuras de seis eximios dibujantes
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Los magníficos dibujos de Fabián Attila, Jorge Omar Argento, Ladislao Kelity, Fernando Martínez, Mauricio Nizzero y Rubén Sassano tienen una dimensión pictórica que se basa en sus tamaños, el empleo del claroscuro, la compleja composición de sus escenas y los climas que logran con toques de luces y sombras de grafito. Estos artistas poseen un consumado oficio que los distingue.
El dibujo así, con su autonomía total, manifiesta una actitud indagatoria de la imagen, que plantea y replantea la escena y el motivo inspirador, hasta convertirse en una verdadera propuesta estética.
Fabián Attila
Nació en Buenos Aires y egresó en 1986 de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Ha realizado importantes exhibiciones individuales y colectivas y ha sido destacado con importantes premios.
Poseen obras suyas el National Taiwán Museum of Fine Arts; el Museo de Arte Contemporáneo de Salta; el Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez, entre otros, y varias colecciones privadas del país y el exterior.
-¿Cuál es su propuesta para esta muestra?
-Estoy mandando tres trabajos de diferentes medidas que abordan, en general el paisaje urbano, territorio transitado e incorporado a la obra como lugar de origen y pertenencia. Estos, en particular, son de una serie llamada “Ciudad Puerto”, que hace referencia a la incorporación de Puerto Madero a la ciudad.
-¿Como sintetizaría el sentido de su obra?
-Difícil definirla en su conjunto, pero diría que podría transmitir, en este caso, cierta extrañeza. Quizá son lugares fácilmente reconocibles pero, a su vez, casi irreales, de una atmósfera casi inasible que le da un aspecto prácticamente metafísico.
-¿Cómo se siente de poder exponer en Tandil?
-He estado en otras oportunidades exponiendo allí y además del orgullo de mostrar obra propia y de mi padre en un Museo del prestigio del vuestro, invariablemente me han tratado de maravilla, de la siempre generosa mano de Indiana.
Por esto, y porque esta vez me toca estar con amigos de mucho tiempo, lo que siento es ganas de estar allá y disfrutarlo.
Jorge Argento
Cursó sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano de la que egresó como maestro nacional de dibujo.
Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas y obtenido importantes distinciones en dibujo. Desde 1992 desarrolla su actividad docente coordinando talleres de plástica en centros terapéuticos y hospitales de día. Poseen obras suyas colecciones públicas y privadas del país y del exterior.
-¿Cuál es su propuesta para este sábado?
-Para esta ocasión enviaré tres dibujos en blanco y negro, realizados en técnicas mixtas sobre telas, utilizando tintas, aguadas, acrílicos y pintura plástica, sobre soportes rígidos.
-¿Qué temática tiene la obra?
-Suelo trabajar realizando seriadas temáticas. Una de ellas es un damero en cuyo centro aparece una figura femenina, y la rodean pequeños azulejos gráficos con dibujos de desnudos de mujer. Aquí, una imagen central y contrastada domina la escena y propone en segunda instancia: acercar al espectador a la obra para recorrerla por aguadas y diferentes calidades de grises. En las otras dos –“Tanguito” y “Trampas para pajaritos”- prevalece la búsqueda de la ruptura formal por medio de estiramientos y superposiciones, utilizando una variada escala de valores para el mejor recorrido visual de las mismas.
Mi obra proviene de una vertiente claramente expresionista, marcados contrastes y una figuración sostenida en el claroscuro. Intenta una soltura en lo lineal y gestual descansando sobre la geometrización de sus fondos.
-¿A qué series pertenecen?
-Uno pertenece a la serie “Sobre Sillas”, que intenta metaforizar lugares de poder y soledad. La serie “Tanguito”, tiene que ver con el bailarín solitario y porteño identificable sólo por la ropa. Luego, la serie de “Desnudos femeninos” es sobre una temática incluida en casi todos mis trabajos.
-¿Qué diría que expresan sus obras?
-Es difícil saberlo ciertamente pero, en lo personal, intento que trasmitan algo genuino que se ajuste a lo que siento. Creo que el dibujo es un medio de expresión directo y, a pesar de sus pocos elementos, nos estimula la sensibilidad y nos da muchas posibilidades.
-¿Cómo se prepara para esta muestra en Tandil?
-Recientemente participé de la muestra de objetos intervenidos y no pude asistir, pero vi por internet parte de la muestra y las instalaciones y quedé muy entusiasmado, así que me estoy preparando para no faltar esta vez. Con respecto a mis colegas, destaco mi admiración y cariño, feliz de renovar sueños y compañía una vez más.
Ladislao Kelity
Cursó estudios en la Academia de Bellas Artes Augusto Bolognini. Ha recibido importantes reconocimientos, entre los cuales se destacan el gran premio de honor del Salón Nacional, el primer premio adquisición del salón de artes plásticas Manuel Belgrano y el primer premio en dibujo del Salón Nacional de Artes Visuales del Palais de Glace, entre otros.
-¿Qué dibujos ha elegido para presentar en Tandil?
-En realidad mi propuesta es, de alguna manera, un homenaje constante a la naturaleza, que nos rodea y no vemos, y que necesitamos empezar a respetar. La temática siempre es la misma: la naturaleza en choque con el desarrollo tecnológico y sus consecuencias.
-¿Cómo definiría su trabajo?
-Difícil pregunta para un artista, pues nos encanta que la definan los que la ven. Modestamente trataré de explicar cómo funciona este asunto: la obra surge, casi espontáneamente, o a veces muy pensada, y con el hacer, va tomando forma. En el camino aborda otro curso y nos sorprende. De eso se trata, y muy pocas veces, yo diría nunca logramos el objetivo, la obra perfecta.
-En sus dibujos está muy presente el entorno natural, pero visto de una manera muy detallista, muy personal ¿Por qué?
-Porque me fascinan lo mensajes ocultos en los detalles, y personalmente me gusta lo artesanal.
-¿Qué puede contarnos de la experiencia como docente en su taller de dibujo y pintura?
-Es muy interesante, pues se aprende mucho de los alumnos; el intercambio es muy enriquecedor, y de vez en cuando, se descubre un gran talento. Nuestra labor es contagiar la pasión por hacer.
-¿Qué significa para usted mostrar su obra en el Mumbat?
-Estoy muy agradecido por la invitación de exponer en tan prestigioso lugar, y tener la suerte de que mi obra se difunda por allí, aunque lamento no poder ir a la inauguración, pues motivos de salud que me lo impiden.
Fernando Martínez
Es oriundo de Buenos Aires, donde realizó sus estudios en dibujo y pintura. Ha realizado muestras individuales y colectivas en el país y el exterior; y recibido numerosos y prestigiosos premios. Poseen sus obras coleccionistas del país y del exterior: Uruguay, Brasil, Alemania, Grecia, Israel y Estados Unidos.
-¿Qué trabajos compartirá con los tandilenses?
-Llevo al Museo de Bellas Artes tres obras de lápiz sobre papel, circulares. Uno de los dibujos es de la serie “Homenajes”, en este caso, a Tamara de Lempicka, “La Bella Rafaela” (prostituta parisina).
-¿A qué se debe la sensualidad y lo ‘no convencional’ en las formas que se evidencian en sus trabajos?
-La sensualidad es mi motor, el eje fundamental para entender la vida y la relación con el mundo, las personas, las cosas, los animales, los objetos. Soy un artista, por lo tanto, no soy convencional, es una manera de vivir sin prejuicios ni tabúes.
¿Cuáles son los intereses fundamentales que aparecen en su obra?
-Me interesa la composición, la armonía de las formas, el equilibrio de los cuerpos, el movimiento que se desprende del hecho sexual y la sugerencia erótica, un clima sensual producido por las diagonales.
¿Por qué trabaja con el claroscuro? ¿Cuál es su relación con lo social?
-El claroscuro me apasiona, porque es justamente donde logro mejor la sensualidad que busco. Pienso en las personas que viven autoreprimidas por la falta de educación e instrucción escolar y familiar y además, me preocupa la distorsión en el entendimiento sobre sentir el cuerpo y llevar una vida sensitiva, en la relación con los otros y las cosas.
¿Cómo se siente de poder exponer en Tandil?
-Me gusta la idea de exponer en esa hermosa ciudad y, sobre todo, en una muestra colectiva donde hay seis visiones distintas del dibujo.
Mauricio Nizzero
Estudió orfebrería, escultura y pintura y por sus trabajos, ha recibido numerosos premios y menciones. Poseen sus trabajos importantes colecciones privadas y oficiales en el país. En el exterior, su obra está en Japón, Francia, Perú, Uruguay, Brasil, Checoslovaquia, Estados Unidos, Panamá y Ecuador.
Ha realizado más de 120 muestras colectivas y 40 muestras individuales en Argentina y el exterior.
-¿Qué propuesta en dibujo presenta en Tandil?
-Las imágenes son figurativas. Se trata de carbonillas sobre soporte rígido. Son dibujos donde la línea y el plano de valor construyen un relato figurativo en convivencia con un paisaje abstracto, donde aparecen multiplicidad de planos, yuxtaposición, interpenetración de esos planos de valor que, en algunos casos, se contorsionan para provocar giros visuales en el tiempo de recorrido.
-¿Qué temática aborda con su obra? ¿A qué serie pertenece?
-La temática siempre es social. Dos de ellas hablan de este hombre sensible que aparece en los personajes de mi última obra, una mirada sobre ese arquetipo porteño soñador y volador. Hay una obra diferente, que se presenta distinta en su relato, de carácter más crudo y sentido, tal vez, con otra poética más dura: son dos ‘pibes’ comiendo de la basura, vistos desde arriba, resultado plástico de una imagen real que se me cruzó una noche de Buenos Aires, bien tarde, allá por 2001 y que todavía me acompaña: la niñez, la explotación y el hambre.
Las dos primeras son parte de la serie que recorrió tantas salas: “Hombre que va”, que se expuso junto a la escultura de Florencia Salas una serie que, por su éxito, fue creciendo y se fue multiplicando en obras. La última o la más antigua si se quiere, es una obra que se fue procesando y abriendo de la serie social: “Imágenes de nuestro tiempo” surgida a partir de los sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001 en todo el país.
-¿Cómo definiría su obra?
-Como yo… como parte de mí, de mi historia, de mi paisaje, de mis afectos, de mis dudas, mis intereses y pesares.
-Sigue presente la figura en el paisaje urbano…
-Siempre está presente, en forma constante, siempre hay algo del hombre en el paisaje… hasta cuando hago solamente paisajes tengo la pretensión de que este hombre esté presente, que sean paisajes para ser recorridos o por donde el hombre alguna vez pasó.
-¿Qué cree que le transmiten sus obras al público?
-No es igual para todos, siempre depende del interlocutor. Uno habla con el cuadro, se interpela todo el tiempo con la obra. Seguramente, algunos transmiten placer y otros, dolor. Algunos cuadros cambian a medida que los recorremos en el tiempo. También nos pasa que algunas veces cambiamos nosotros y ya nada es igual cuando los miramos. En mi caso, no estoy muy seguro de lo que transmiten, pero si funcionan como espejo, si pueden ser parte de ese espacio en donde nos miramos, entonces me doy por satisfecho.
-¿Cómo se prepara para esta muestra?
-Siempre es un placer exponer en la ciudad y en este majestuoso museo, porque no siempre se es tan bien recibido por las instituciones en otros rincones del país.
Tandil es, además, una de las ciudades más cálidas, y lo digo porque aquí hay amigos, recuerdos y muchos afectos compartidos, que crecen cada vez que la visito, cualquier excusa es suficiente para el viaje que, por suerte, es bastante seguido.
Hace un tiempo decidimos hacer esta muestra que, además de tener a talentosos artistas, gente de renombre y reconocimiento plástico, convoca a amigos, gente querida, del lado de lo sensible y solidario, gente que sabe compartir y abrir la mesa, gente que quiero.
Rubén Sassano
Nació en Buenos Aires y estudió en la escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano y luego con los maestros Georgina Labró, Osvaldo Attila, Hernán Dompé y Rubén Locas. Es docente de escultura y grabado en la Escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia. Ha participado de bienales y trienales internacionales y en exposiciones en importantes espacios. Además ha recibido destacados premios en distintos salones como el segundo premio Salón Nacional de Dibujo, el Premio Mención Salón Manuel Belgrano, entre otros.
-¿Qué dibujos presentará en Tandil?
-Tienen que ver con el espacio urbano donde, desde lo lineal encuentro la distancia; y con el valor, trato de reflejar ese clima de bruma que es el aire portuario, ya que vivimos en una ciudad puerto que niega el río. Además, los arroyos que atraviesan la ciudad están escondidos. Estos tienen que ver con lo último de mi producción que refleja la bruma, la neblina, la humedad de la ciudad, podríamos decirles “Aire del Puerto”.
-¿Qué características destaca en su obra?
-Mi obra se podría definir como “paisajes urbanos”, pero trabajados de una manera personal. No copio el paisaje, sino que el trabajo es muy interior, es mi paisaje, mi ciudad, donde trato de trasmitir sentimientos y sensaciones.
-¿Por qué en sus dibujos está tan presente el paisaje urbano?
-Desde chico el paisaje me sorprendió. Viajaba en el tren Sarmiento que atraviesa una parte de la ciudad y me sorprendían los puentes de metal, las señales ferroviarias, los cables. Ya siendo estudiante de bellas artes, descubrí La Boca y con un grupo de compañeros íbamos a pintar a la costanera. También encontré a Quinquela que me dio un acercamiento al puerto con las grúas, las estructuras de metal, el cemento, los viejos galpones, las fábricas abandonadas. También trabajo con los enjambres de cables de las calles, las antenas. Todo eso, ya es parte de mi vida.
-¿Cómo se siente de poder exponer en Tandil?
-Estoy muy contento con este viaje, ya que vengo haciendo muestras fuera de la ciudad. Me interesa mucho el poder llevar el dibujo a otros lugares del país. Creo que, sobre todo, aprendo mucho en el intercambio con los plásticos y alumnos de las escuelas de arte, y eso me da mucha fuerza para seguir trabajando.
Por ejemplo, en diciembre estuve en La Pampa, ahora estoy exponiendo el Luján y en julio, después de Tandil, iré con una muestra individual a Olavarría. Y creo que esta muestra va a recorrer varias ciudades de la provincia de Buenos Aires.
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