El Museo del Juguete debe irse de El Atril y necesita conseguir otro lugar urgente
Ilda Canelas explicó que “teníamos dos sedes, una en El Hormiguero, en Paz 440, y otra en el café Epígrafe, que depende del Atril. Las condiciones comerciales de ese negocio han cambiado, y nos han pedido que desocupemos el lugar que nos estaban prestando. Hemos tenido una muy buena relación, ellos han sido muy atentos con nosotros pero comercialmente las cosas cambiaron. Si ellos quieren darle un giro al lugar para comercializarlo de otra forma es correcto, nosotros lo aceptamos”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPor su lado, Graciela Guirao afirmó que “hemos organizado visitas, tenemos muchos objetos en cuatro vitrinas, pero no es lo suficiente para el trabajo comercial que desarrollan ellos. Nuestras reuniones de la asociación las desarrollábamos ahí también”.
En tanto, Stella M. Tormini, sostuvo que “han querido darle un cambio comercial a la empresa, incluso hacían talleres ahí y ya no los van a hacer más tampoco. Ese salón lo quieren aprovechar de otra manera, y están en todo su derecho”.
Patrimonio cultural
Sin embargo, la preocupación surgió porque “nos han dado un tiempo prudencial de un mes para desocupar el lugar y realmente estamos alertadas porque ya vamos 15 días y no conseguimos adónde ir, entonces queremos ver si alguien nos puede ceder un espacio, un club, alguna entidad”.
Tormini remarcó el hecho de que “estamos hablando de un patrimonio cultural de la ciudad, son objetos lúdicos que han pertenecido a los miembros de la comunidad, y hay que pensar que hay que seguir custodiándolos y mostrándoselos a los demás, son vitrinas que tienen hierro y vidrio”.
Si bien necesitaría un lugar amplio para que puedan ingresar grupos de chicos a realizar visitas, admitieron que con la urgencia que tienen en este momento “aceptamos cualquier espacio donde podamos poner cuatro vitrinas y después con tiempo ver qué podemos conseguir”.
“Lo ideal sería un lugar donde puedan entrar 30 ó 40 chicos, que sea accesible para niños y mayores, que no tenga humedad porque son vitrinas, debe ser un espacio preservado para conservarlas”, indicó.
En El Hormiguero tienen cinco vitrinas más pero no hay más espacio para llevar más juguetes.
El Museo del Juguete es una ONG, por lo cual no poseen grandes recursos como para alquilar un salón, pero aclararon que podrían disponer de una pequeña suma por mes para abonar en caso que sea necesario. Tienen alrededor de 200 socios, y realizan un par de eventos durante el año para recaudar fondos para mantenerse.
En este momento cuenta con alrededor de 600 juguetes. Cada uno de ellos posee una historia. El más antiguo es de 1920 y es una máquina de coser. También hay muñecas de 1930 en adelante, de porcelana, cerámica, yeso, tela, de trapo. Juegos de todo tipo y de distintos materiales.
“A la gente le interesa mucho, por eso nosotros pensamos que éste es un proyecto que se puede viabilizar también por el lado del turismo, porque sería un ingreso más para hacer una atracción turística. Necesitaríamos un espacio para trabajar en ese sentido”, afirmó Stella Tormini.
A lo cual, Ilda Canelas agregó que “este proyecto tiene la particularidad de que está tocando tres aspectos: el educativo, el socio comunitario y el turístico, porque nosotros hacemos visitas con los niños de jardines y de escuelas donde se narra toda la historia que encierra cada juguete, desde su concepción, la fabricación, y va marcando cómo fue una época histórica”.
En ese sentido, también se hacen charlas para docentes y padres. “Nosotros tenemos Facebook y se comunica mucho gente que nos es de la ciudad para saber en qué horarios está abierto para venir a visitarlo. En este momento nos tenemos que limitar a los horarios de El Hormiguero porque no tenemos una sede propia”, señalaron.
Si alguien puede brindarle un espacio a esta ONG pueden comunicarse vía Facebook a Museo Juguete Tandil o por teléfono al 154-350396.
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