El nuevo Servicio Local de Protección de los Derechos opera bajo la nueva ley provincial

El grupo conformado por Silvina Chervero, Mariana Rodríguez, Luciana Ruiz y Federico Lozano comenzó a trabajar en 2004, en el área de minoridad. Al principio, sólo eran dos personas: una trabajadora social y un psicólogo, que estaban encargados de realizar informes sobre temas específicos. Sin embargo, con la llegada de Federico Lozano, empezaron a actuar los barrios para hacer acompañamiento en distintos programas.
Luego, se incorporó Mónica Rojas, de manera que el trabajo hacia 2005 empezó a ampliarse. Más adelante se sumó una abogada y realizaron la mudanza hacia el espacio de la Ludoteca, para desempeñarse en función de la zonificación. Hoy, se encuentran en un nuevo edificio situado en Pellegrini 1654, a partir de la adhesión de la comuna a la política provincial en minoridad.

Cambios legales

Las variaciones fundamentales se produjeron con la implementación de la Ley que se sancionó el año pasado -13.298 de Promoción y Protección Integral de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes-, que puso en concordancia la legislación con la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.
De esta manera, los objetivos de trabajo reforzaron la idea de promover la plena vigencia de los derechos de los niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad social e intervenir en situaciones concretas, teniendo en cuenta la legislación internacional.
A partir de estos cambios se convino poner en funcionamiento el Servicio Local y el equipo comenzó a trabajar con otras medidas de promoción y protección.
En este sentido, cuando en el servicio toman conocimiento de una situación donde hay niños con vulneración de derechos, tienen que intervenir en un plazo de 48 horas.
Si es necesario, abordan medidas, algo que antes no hacían, y articulan acciones con otros programas. Si eso no alcanza, pueden activar una separación temporaria de la familia o el espacio donde se esté provocando la vulneración de derechos, hasta tanto la situación se resuelva.

Trabajo diario

El equipo está conformado por trabajadoras sociales, un psicólogo y un abogado, ya que es necesario abordar las situaciones interdisciplinariamente. Allí se trabaja en las distintas dimensiones que puede estar planteando la situación problemática.
Anteriormente, lo que hacía era trasladar las situaciones a otro ámbito, pero con el cambio de legislación casi duplicaron la atención, sobre todo, porque esta nueva ley plantea la corresponsabilidad institucional en la cual se prevé un espacio de diálogo interministerial, para lo cual cada ministerio tiene que diseñar las políticas públicas adecuadas para cada área.

El abordaje

Las situaciones que comúnmente reciben son aquellas de chicos maltratados, que sufren abuso sexual, problemáticas escolares como deserción y violencia institucional, y frente a ellas, actúan de distinta manera, dependiendo del caso.
Antes su trabajo se remitía a ver qué sucedía con los chicos, armar la situación escolar y familiar, y organizar en base a ello. Pero hoy, los espacios con los que se vinculan tienen que responder de una manera diferente, porque cada institución debe resposabilizarse: la escuela, el club y otras organizaciones tienen que comprometerse e ir ?armando el rompecabezas de la situación?.
?Cuando se trata de una situación escolar, donde la problemática es el aprendizaje, tenés más tiempo; en cambio, si hay un chico que es golpeado en su casa, son otros los mecanismos, porque habrá que ver si encontramos un adulto responsable en su casa. En estos casos, se observa dónde está el problema y si la situación no se resuelve, se toma una medida de protección?, dice Silvina Chervero.
Lo que también es importante es que ya no se denuncia al chico por fuga de hogar, porque si éste es golpeado y se refugia en la casa de un referente adulto, puede hacerlo. Antes, eso hacía que se abriera una causa.
?Hoy, si hay que judicializar a alguien es al victimario, no al nene?, explica Luciana Ruiz. Sobre todo, cabe destacar que en el ?mientras tanto?, se evalúa de la situación que rodea al chico, hasta que los mecanismos judiciales se pongan en movimiento.

La importancia de escuchar

Esta nueva ley hace hincapié en escuchar a los chicos, y lo que ellos están gestionando son los espacios para hacerlo. No necesariamente hay que citar a los implicados, ?sino oír a los que escuchan, y orientarlos. A veces no es necesario intervenir directamente, sino apuntar a la corresponsabilidad?, dice Chervero.
?La ley plantea escuchar al niño, lo que él quiere, lo que no implica hacer lo que él quiere, sino escuchar su deseo y en base a eso, evaluar. El niño es un sujeto, tiene su propia voz?, advierte Lozano. Además, ?escuchamos al chico dentro de un espacio evolutivo, de desarrollo, de su necesidad?, indica Ruiz.

Poner atención

A la hora de actuar, es imperioso pensar más estrategias y metodologías, sobre todo porque estamos en un cambio de paradigma, donde muchas herramientas que antes se usaban hoy resultan insuficientes, lo que lleva a diseñar y recrear estrategias de acción.
Hoy, el desafío es poder ver qué pasa detrás del chico que tiene ciertos síntomas o comportamientos ?posicionándonos como adultos frente a los temas?, asegura Lozano, y eso para él es un desafío porque no existen recetas, sino que ?entre todos, debemos comprometernos a generar los cambios posibles y necesarios?.
Finalmente, se trata de generar espacios no sólo para atender situaciones problemáticas, sino de facilitar espacios para generar políticas locales que apunten a la prevención.*

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