El oído agudo
AVIVADA MUNICIPAL
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLas obras de asfalto siempre son bienvenidas para los frentistas, más cuando se trata de viviendas unifamiliares que tienen pocos metros de frente, que pueden pagar el costo del servicio en cuotas, o de lotes que suman valor en vistas a futuras operaciones inmobiliarias. De todos modos, para algunos este beneficio se puede convertir en un verdadero dolor de cabeza.
Según llegó a este Oído, cuando se concretó el proyecto de Darragueira, la comuna no consultó al principal involucrado. Se trata del club Hípico, institución que tiene cinco cuadras de frente sobre la principal arteria de Villa Aguirre.
Si bien la comisión directiva valora el plan de pagos “conveniente” que se le hizo a posteriori, sin consulta previa se encontraron con una deuda de 500 mil pesos con el Estado municipal y en un momento en que aún intentan levantar cabeza y terminar de saldar las obligaciones que lo llevaron a una desesperante crisis en la década del ‘80.
A pesar de las “facilidades”, lo tomaron como una “avivada”, en cuenta que no fueron consultados para adherir al proyecto y hoy se encuentran afrontando las cuotas cuando no podrán obtener ningún tipo de beneficio con la mejora que, unilateralmente, dispuso el Ejecutivo.
CRISIS GALENA
Hace algunos meses suenan en los pasillos de los consultorios los cuestionamientos y controversias que ha generado una deuda que la gerenciadora Health Medical mantiene con Cami. La crisis detonó en la asamblea del último miércoles, cuando Jorge De Castro puso a disposición su renuncia a la presidencia del Círculo Médico y fue aceptada por mayoría. En su lugar quedó Francisco Nigro, acompañado por una comisión -integrada por la gerenta administrativa y un contador externo- que monitorea el problema de índole económica y analizará un reclamo legal ante la presunta estafa.
El origen del conflicto fue la contratación de Health Medical como gerenciadora de la cápita de Cami Salud. Nueve meses después de la rúbrica del contrato, los médicos se enteraron de que su obra social mantenía una deuda de más de 3 millones de pesos con prestadores como el Sanatorio y un centro de diagnóstico por imágenes. Ergo, el Círculo Médico debió responder con su patrimonio.
Cuando salió a la luz el grave inconveniente, los profesionales comenzaron a cuestionar a sus dirigentes. En esa instancia, habría salido a la luz que la comisión directiva no estuvo informada “a tiempo” de la deuda que iba generando Health Medical.
Fue así que los galenos elevaron su mirada y terminaron apuntando contra De Castro, la cara visible del Círculo y quien había firmado el contrato con la empresa privada encargada de manejar la cápita de Cami y de pagarle a los prestadores. Sabido es que en salud, los costos son altos y rápidamente se consolidó una deuda millonaria que los profesionales asociados han pagado dos veces: primero a la gerenciadora y luego a los prestadores que reclamaron.
Otro capítulo para una institución que en los últimos años viene descubriendo lo difícil que es administrar…
COMBATE AL NARCOTRAFICO
Mucho se habla, se debate, se anuncia, y se pasan factura por la problemática del narcotráfico, la demanda de la sociedad y la necesidad de que el Estado ponga el acento en semejante flagelo. En ese tren, los gobernantes ensayan recetas mágicas, todas relacionadas a cómo reprimir más que prevenir. Así, se escucha a los mandatarios anunciando una batería de medidas y recursos para dotar al brazo policial de mayor capacidad en seguir a quienes trafican sustancias.
Pues bien, bueno sería que dicho compromiso político traducido en recursos humanos como materiales llegue al pago, así apuntalaría en algo la laboriosa misión de los uniformados de la bonaerense dedicada a la temática.
Esto viene a cuento de un juicio que se desarrolla por estos días en el Tribunal Criminal 1, precisamente vinculado a un caso de una mujer que está acusada de comercializar estupefacientes desde su casa.
En las audiencias desfilaron los policías que intervinieron en la pesquisa y allí, con sus testimonios, se reflejó la patética realidad que lejos está de lo que se anuncia desde la tribuna política.
A más datos, uno de los policías a cargo del seguimiento respondió ante la crítica y los reparos de la defensa sobre la calidad y edición de las filmaciones que se hicieron sobre la sospechosa. Pues bien, casi con un tono de melancolía, el efectivo le informó que desde el año 2006 la fuerza que él integra a duras penas cuenta con tres casettes para grabar los seguimientos y después editar el material en digital, lo que no hizo más que hacer sonrojar y encontrar la solidaridad en los funcionarios judiciales que luego tienen que lidiar y resolver sobre estos complejos hechos delictivos.
TANDILENSE INVOLUCRADO
El tandilense a cargo del Centro de Innovación y Creación de Empresas de la Unicén, Fernando Horigian, fue involucrado en los medios capitalinos por la investigación judicial acerca del escándalo de Leonardo Fariña y el lavado de dinero.
Más precisamente en el diario Perfil, se refiere que el dirigente estaba al frente de decenas de compañías “fantasmas”, usadas para realizar préstamos bancarios y proyectos inmobiliarios.
Se lo cita a Horigian como funcionario del gobierno de Daniel Scioli y dirige el CICE -Centro de Innovación y Creación de Empresas- que depende del Ministerio de Producción Nacional de Débora Giorgi. A la vez reseñaron que en 2012 también fue nombrado al frente de la Federación Bonaerense de Parques Científicos y Tecnológicos.
A las pocas horas, el nombrado, rápidamente salió a desmentir la versión periodística que lo vinculaba como presunto socio de Juan Pablo Lemarchand, relacionado al entorno de Juan Suris.
El tandilense que se lo reconoce por su vinculación con el actual rector Roberto Tassara, desmintió en el mismo diario la especie informativa acerca de empresas en los Estados Unidos.
Según publica Perfil.com, él se fue de ese país en noviembre de 2008 tras la crisis del sector inmobiliario: "Destrozó todo mi trabajo de diez años. Todos mis bienes fueron a remate. Cada proyecto inmobiliario y cada emprendimiento tenía una sociedad distinta, a partir de eso, todos mis bienes que estaban con apalancamiento directo durante la crisis inmobiliaria fueron a remate", señala el diario capitalino.
Negó, también, conocer a Lemarchand: "No sé quién es. No lo tengo de ningún lado". Sobre las supuestas "sociedades fantasmas", explicó que "cada compañía fue creada para crear un bien, hacer una tienda, un condominio o un desarrollo. Como teníamos distintos inversionistas, teníamos para cada propiedad una sociedad distinta".
Por otro lado, desmintió ser funcionario público, y especificó que da clases en la Unicén: "No trabajo ni para (el gobernador Daniel) Scioli ni para (la ministra de Industria Débora) Giorgi".
Por último, aclaró que "ninguna empresa hoy está a mi nombre. Todas las empresas están inactivas".
VIEJOS NUEVOS TIEMPOS
Mucho se polemiza y se pone sobre el tapete sobre discusiones políticas e ideológicas que se remontan a otros tiempos que parecían saldadas. Algunos con más o menos disimulo, dicen haber superado viejas dicotomías y antinomias que flaco favor le hicieron al país, del sector político que se quiera.
Empero, con escarbar un poco o, en este caso, quedarse a escuchar algunos comentarios, no se hace más que esclarecer que aquellas escenas, opiniones y posturas de décadas pasadas se mantienen.
Sino que lo digan varios de los jóvenes correligionarios que participaron de la disertación del radical Juan Manuel Casella en el comité el pasado viernes. El veterano dirigente estaba exponiendo su teoría acerca de que el kirchnerismo como proyecto político estaba agotado. Ahondaba en su teoría que “Néstor -Kirchner- había inventado la cajita de la felicidad, cuatro años yo, cuatro años Cristina y así sucesivamente. Pero ahora Néstor murió”.
En medio de su diatriba, se escuchó entre el público presente una fémina un comentario poco feliz: “Ahora estamos esperando que se muera la otra”. Lo más lamentable aún fue la reacción de quienes estaban alrededor de la radical, quienes desataron una risa cómplice… al parecer el odio no es patrimonio de un sector particular…
CANCHA LLENA
Hay discusiones acerca de cuándo hubo tanta gente en el estadio San Martín como el pasado viernes. Algunos refieren a la final con Tucumán en 1976, y otros a la lluviosa tarde-noche de la década anterior cuando allí se presentaron Los Redondos.
Lo cierto es que a minutos del comienzo del partido ante la CAI, con el estadio que parecía reventar, la cola por la avenida Rivadavia alcanzaba casi dos cuadras. Todos entraron. Habría que preguntarles cómo vieron el partido. ¿No será hora de pensar seriamente en un nuevo estadio?
Y ya que nos referimos al viernes, se produjo en la terraza una situación hilarante: cuando faltando poco más de diez minutos para el final, Román Strada abrió el marcador, Guillermo Scarcella saltó, estiró el brazo y le arrancó sin querer los lentes a Pablo Bossio, que cayeron entre la gente de la platea Mestelán, que en ese preciso momento gritaba y festejaba la conquista. El presidente aurinegro, casi más preocupado por su visión que feliz por el gol, sólo atinaba a decir: "No veo nada, no veo nada". Al rato, con los plateístas ya más calmos y en sus lugares, desde arriba y a los gritos empezaron a pedirles que buscaran las gafas de aumento… o lo que de ellas podía haber quedado entre el golpe desde la altura y tantos saltos. Sin embargo, alguien las encontró sanas y salvas… ¡Y las tiró para arriba! Nadie se explica cómo cayeron en el piso de la terraza sin romperse.
Pablo Bossio se los colocó, recuperó la visión y la tranquilidad, y ante la risa de todos los que estaban a su lado, dijo: "Esto es para los que no creen. Santamarina es capaz de lograr cualquier milagro…".
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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