El oído agudo
Pami no paga
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDesde hace muchísimo tiempo la obra social de jubilados y pensionados está derivando pacientes a otras ciudades para realizarse tomografías, por no contar con un convenio en la ciudad, por lo que le pagaban al paciente el gasto correspondiente al traslado a Mar del Plata, Azul u otra ciudad. Pero de un tiempo a esta parte la modalidad ha cambiado: si bien siguen enviando los pacientes afuera, porque los convenios en Tandil están lejos de realizarse, no se les paga el traslado.
Lo que significa que el jubilado -que por lo general galguea para llegar a fin de mes- tiene que sacar de su magra jubilación el dinero para el pasaje en colectivo o en remís.
Esto tiene dos miradas: una, que a Pami parece importarle poco conseguir prestaciones en Tandil del tipo de la que estamos hablando, porque ya hace años que está padeciendo esta situación. Dos, a Pami los jubilados poco le importan, ya que cada vez se los aprieta más porque para hacerse el estudio tienen que esperar varios meses y pagarse el traslado.
Cadena nacional
Las acciones y reacciones pos primarias dejaron mucha tela para cortar no sólo en el pago chico sino más allá de las fronteras serranas.
En ese tren, el senador y candidato a reeditar mandato Carlos Fernández hizo un diagnóstico sobre lo que resultaron las PASO para el Frente Progresista que, a nivel nacional, habla de una buena elección detrás del kirchnerismo y el massismo.
Precisamente por este último, el radical no dejó de mencionar en las redes sociales su disgusto para lo que entiende se trata de un candidato instalado por el monopolio Clarín, en idéntica posición que señalara el kirchnerismo al respecto.
“Otra vez en cadena nacional Massa. No se le estará yendo la mano al Grupo Clarín. Pareciera que nuestro destino es cambiar una cadena por otra, ¿no será demasiado poco para el deseo de nuestra sociedad?”, escribió en su muro Fernández tras las elecciones en una de las tantas apariciones mediáticas del intendente de Tigre.
Pase de factura
Y si se habla de lo que dejaron las PASO en la ciudad, el lunghismo parece respirar aliviado frente a lo que finalmente sucedió en las urnas, habida cuenta de que mantuvo la preferencia mayoritaria del electorado, más allá de reconocer que la principal fuerza opositora achicó, y mucho, la brecha.
El alivio no sólo deviene de la victoria, sino también por lo que hubiera sucedido y repercutido si el resultado hubiera sido otro. A saber, no pocos reconocen que las internas en el seno radical estaban a flor de piel y que los reproches en la gatera, pero como en el fútbol, en política también los resultados tapan las luchas intestinas y posibles enfrentamientos intra muros que se respira en calle Mitre como Belgrano.
Ya se había ventilado sobre el tirón de orejas que el propio Miguel Lunghi realizó a la tropa en la semana previa a los comicios, dando cuenta su preocupación por los sondeos de opinión que anunciaban una contienda pareja y hasta adversa, por lo cual el pediatra no sólo arengó sino también reprochó cierta pasividad de sus soldados a la hora de transitar la campaña.
En ese escenario, no pocos apuntaban sus cañones de funcionarios varios que “descansan” en la figura del jefe comunal y no muestran el ímpetu de los primeros años de gestión. Pero también estos funcionarios señalados -de primera y segunda línea- no dejaron de expresar por lo bajo sus críticas para con el jefe de campaña, Julio Elichiribehey, sobre quien hasta ahora nunca nadie se animó a criticarlo, a fuerza del éxito consecutivo de las elecciones. Pero frente a la eventual derrota, ya varios abrían el paraguas y lo señalaban como alguien que había equivocado el camino de la campaña y que también formaba parte del letargo radical. Como se dijo, el triunfo tapó los reproches ya ensayados para la ocasión.
Agrandadito
Quedó como apostilla el cruce protagonizado por el escribano Marcelo Cifuentes y el presidente de la Usina, Oscar Maggiori, a la salida de un establecimiento educativo donde se votaba.
Según llegó a este Oído, conociendo el primer dato de boca de urna, el justicialista se acercó al radical y con una palmadita en el rostro lo saludó diciendo algo así como “…y bue… esta vez nos toca a nosotros…”, aludiendo al triunfo del kirchnerismo que se aventuraba. Dicen que el lunghista quedó bastante furioso con la “gastada” y fue sobre el que primero pensó cuando el resultado final se confirmaba como otro. Según cuentan, Maggiori lo está esperando a Cifuentes para devolverle la palmadita…
Ganar en Vela
Hablando de radicales tampoco se dejó de señalar el buen triunfo obtenido en las urnas de las localidades rurales y, principalmente, María Ignacia Vela, donde hasta ayer siempre resultó un hueso duro de roer. Algunos correligionarios no dejaron de destacar la labor del doctor Héctor Creparula en el pago chico, a la hora de provocar el resultado favorable.
Urnas y boletas
El otro tema que ocupó las páginas en lo que resultó el post elección fueron las quejas de distintos actores por lo que ocurrieron en distintas mesas y fiscalizaciones.
Más allá de las chicanas, fue evidente la falencias del correo, incluso algunos directamente acusan de desidia, no solo en la orientación y trato sino en el armado de las escuelas. Se indicó que prácticamente todas las fuerzas fueron perjudicadas pero los que tienen menos estructura directamente fueron saboteados, inclusive en su propia interna. No pocos señalan que el que más lo sufrió fue Escudero.
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