El oído agudo
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailJusticia polémica
En medio del debate en el Aula Magna de la Unicén propiciado por la Procuración en torno a la iniciativa llamada `Justicia legítima´, se advertía precisamente poco debate, más bien voces coincidentes sobre la necesidad de reformas en el sistema judicial para acercarlo más a la gente.
Sin embargo, la tranquilidad del recinto se vio sacudida por la intervención de la polémica psicóloga Daniela Lezcano, quien se dijo representada y adherente al proyecto nacional kirchnerista y arremetió contra “la familia judicial”, principalmente la tandilense, a propósito de lo que ella entiende como una persecución en su contra a raíz del resonante caso Gonzalo.
Sus críticas a los actores judiciales locales fueron frenadas por la intervención precisamente de algunos judiciales. El caso del juez Zárate, quien con un tono respetuoso indicó que si bien ése no era el ámbito para discutir sobre el tema puntual quiso dejar sentado que lo que decía la mujer no era verdad, que la realidad era bien otra.
Al unísono pidió la palabra el defensor oficial Carlos Kolbl, quien también desacreditó los dichos de la psicóloga, acotando que ni él ni otros judiciales tandilenses pertenecían a ninguna familia judicial y habían llegado al cargo por propios méritos.
Más polémica
Pero no todo terminó allí. Ayer, nuevamente en pleno trabajo de las comisiones conformadas para arribar luego a las conclusiones sobre lo debatido en torno a la reforma judicial apareció nuevamente la psicóloga, esta vez secundada por la familia Gonzalo. Así fue que Leoncio –actualmente imputado por la sustracción de la menor junto a su hijo y dos porteños- arremetió sin miramientos contra los judiciales, acusando de corrupción, complicidad, asociación ilícita, como términos menores de lo mucho más grave que gritó en la sala.
Alguno de los moderadores de la jornada no sabían cómo frenar el incómodo escenario, hasta que se dijo que ese no era el ámbito propicio para aludir a temas puntuales y que en todo caso había lugares para canalizar sus diferencias y críticas sobre lo que dijeron padecer de la justicia vernácula.
¿Topo está?
Haciendo honor a su apodo, hace tiempo que no se oye ni se lee nada de Alejandro “Topo” Rodríguez, el armador político sciolista en el pago que, factiblemente por estos días esté más abocado, junto al gabinete, al complejo escenario que dejó el desastre climático platense.
Sin embargo, llegó a este Oído una presunta sentencia que habría dejado el Topo en un encuentro gastronómico en la ciudad si se da lo que ahora todos parecen coincidir en materia de armado electoral futuro.
Es que Rodríguez estaba dedicado precisamente al armado de listas y alianzas del sciolismo rumbo a los comicios legislativos, empero todo hace indicar un nuevo entendimiento con el kirchnerismo, que le imposibilitaría colocar nombres propios a la corriente interna del motonauta.
Bajo ese escenario presunto y futuro, es que el Topo habría dicho: si no se pueden colocar sus nombres dentro de la lista renunciaría a su cargo. ¿Sería cierto? ¿Será para tanto?
Transparencia total
En el marco del conflicto que se generó a raíz de las denuncias públicas efectuadas por concejales del PJ-FPV, sobre los subsidios económicos que reciben miembros de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), por parte del Ejecutivo municipal, varios actores políticos fueron consultados por la prensa para que manifiesten su visión sobre la situación.
Entre ellos, a un periodista de la ciudad se le ocurrió consultarle telefónicamente a Julio Elichiribehety, presidente del Comité local de la Unión Cívica Radical, sobre qué opinión le merece este pedido de informe elevado en la última sesión ordinaria del Concejo Deliberante por ediles del bloque opositor.
Lo cierto es que en el marco de la conversación, Elichiribehety le habría contestado al reportero -a modo de chiste-: “Yo no tengo nada que ver con la gestión, no soy funcionario público. Pregúntenle a Teruggi que debe saber algo. Aunque espero que esta vez no diga que somos bastante transparentes sino que somos del todo”.
Candidato frustrado
En un año convulsionado en términos electorales, los referentes políticos ya se encuentran delineando el primer boceto de lo que serán sus listas con sus respectivos candidatos.
Así, puertas adentro del radicalismo local, este Oído supo que el intendente Miguel Lunghi elegiría al concejal Atilio Magnasco para que encabece la lista, pero resulta que el edil, era la persona que antes de asumir su rol dentro del Deliberativo local, manejaba la empresa familiar Don Atilio, y en este momento su familia necesitaría que él vuelva a la firma para reordenar la situación empresarial.
Ante las pretensiones del jefe comunal, Magnasco le habría dicho ya dos veces que no cuenten con él porque tiene que responder al trabajo familiar. Esto generó entonces incertidumbre entre bambalinas porque no saben ahora quién podrá ser finalmente el que ocupe ese lugar en la próxima lista.
Cansado pero feliz
Así se lo vio ayer en Mafalda, pasado el mediodía, a Pablo Civalleri, comprando comida para reponer energías tras días agotadores trabajando sin prisa ni pausa por la causa solidaria originada tras la inundación en La Plata.
Minutos antes, habían fletado desde el Comité Radical el decimotercer camión repleto de donaciones, dando fin así a la histórica cruzada.
Civalleri, junto a varios radicales y extrapartidarios, le quitó horas al descanso y a la diversión, pero estaba tan cansado como exultante, resaltando una vez más el espíritu solidario de los tandilenses. En especial, de los que menos tienen. "Emocionaba ver llegar a gente humilde, en bicicleta, acercando bidones", comentó el joven radical.
Facundo espera
Se estaba llevando a cabo la segunda jornada de celebración del centenario de Gardey cuando, alrededor de las 20.30, subió al escenario la cantante Sonia Vega. Si bien estaba contemplado que su presentación tuviera una extensión de media hora, eran las 22 y la artista continuaba en escena. A todo esto, Facundo Saravia, quien daría el cierre a los festejos, aguardaba desde antes de las 21 para poder dar su show.
Ante esta situación, la locutora Andrea Rosetti se vio obligada a subir al escenario velozmente cuando la cantante finalizaba un tema y dijo: “yo sé que la gente quiere otro tema, por eso te pido que sea el último porque estamos atrasados y Facundo Saravia espera”.
Entonces, la cantante, lejos de dar inicio rápidamente al último tema, comenzó a darle participación al público para que deliberara qué canción presentar y como había opiniones divergentes dijo: “bueno, está bien entonces vamos a hacer dos temas enganchaditos”. Evidentemente, Sonia Vega encontraba muy difícil dejar a su público con las ganas.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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