El oído agudo
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
LA CULPA ES SUYA
Llamativamente, la demanda ya folclórica por el deplorable estado de la Ruta 74 se ha trasladado a la responsabilidad del mismísimo automovilista.
Así lo hizo saber con buen tino a este Oído más de un conductor que relató que tras la movida judicial que promovió el diputado Mauricio D´Alessandro y la consiguiente resolución del juzgado Correccional, ahora la ruta sigue igual, con los peligrosos pozos de siempre, pero que ahora hay carteles que alertan sobre la situación.
Se detalló que en algunos tramos las indicaciones aluden a una máxima que no debe superar los 60 kilómetros y más, se habrían ubicado estratégicamente cámaras que registran la velocidad para la eventual multa al que se excede.
La idea es genial: como el Estado no tiene plata para arreglar la cinta asfáltica, traslada el problema al vecino, quien está alertado con los carteles sobre las malas condiciones de la ruta y si se excede de velocidad será sancionado. Así el Gobierno se evita futuras demandas si sucede un accidente y factible tragedia por el mal estado de la ruta. Ahora la culpa será suya y pagará en consecuencia, ellos ya le alertaron…
SIN PRIVILEGIOS
Y si de tránsito se alude, vale la pena insistir sobre el sinsentido que representa ir a sacar el carnet de conductor o su renovación en los altos de la terminal de Omnibus, cuyo trámite amerita no sólo perderse toda una mañana, sino que además tendrá que pasar prácticamente la noche de la víspera en vela haciendo cola para conseguir un número para el respectivo turno. Eso sí, se llega tipo de 6, sus chances serán exiguas porque sólo se expiden 80 números y a esa hora (los vecinos hacen cola desde 4) es muy probable que haya más de 80 vecinos en la misma situación que usted.
En medio de esa engorrosa situación, se observó cómo distintos actores pasaron el calvario sin chistar (en verdad protestaron como cualquier hijo de vecino) y no se aprovecharon de su situación de privilegio como la argentinidad manda.
Fue el caso de Lino Fernández, ex director de Servicios de la comuna desde Zanatelli hasta Lunghi inclusive, quien religiosamente capeó el mal trago de tener que estar toda la mañana aguardando por la atención municipal. Varios le preguntaron porqué no chapeaba, y el hombre se mostró “incorruptible” a la hora de transitar el mismo camino y tiempo que los demás…
UN VECINO MAS
Quien también hizo honor al eslogan que lo acompañó en la histórica campaña electoral de 2003 que, por muy poco, no ganó, fue el concejal Mario Bracciale, quien también como “un vecino más” cumplió con todos los densos pasos burocráticos que la Dirección de Tránsito imprime a la hora de emitir un carnet o renovarlo.
Precisamente Bracciale como Fernández compartieron la mañana en los altos de la Terminal y aprovecharon el tiempo perdido para hablar de política. Ambos justicialistas se dijeron dispuestos a trabajar en común por un peronismo victorioso en las sierras, a sabiendas del poderío lunghista que hay por estos tiempos.
“¿Sabés por qué me fui del Municipio?”, indagó Lino a su compañero de mañana, porque “no me quiero morir sin ver que el peronismo gobierne la ciudad, quiero trabajar para eso”. A tomar nota, Lino Fernández es un hombre bien visto por su paso en la gestión, los justicialistas con apetencias políticas deberían tenerlo en cuenta…
UNA VISITA MINISTERIAL
No sólo parece que los grandes del fútbol eligen para hacer pretemporada en Tandil, sino que otras personalidades de la farándula y la política también lo hacen, aprovechando las bondades del paisaje y, particularmente, de la posibilidad de pasar unos días en el anonimato.
Así parece ser el caso del ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, quien estaría pasando unos días en el pago, más precisamente en Ave María, donde estaría descansando y sin intenciones de mantener contacto político alguno…
LOS CONTACTOS DEL PROFUGO
Como se ha venido informando a lo largo de distintas ediciones, el caso Gonzalo sigue llamando la atención a partir de los involucrados y, en este caso, los buscados, acusados de la sustracción de la menor con la consiguiente colaboración en la logística para tal fin.
En ese tren, se informó sobre los contactos político que “gozaban” los imputados, más precisamente el hoy detenido Mariano Rimini Carol y el abogado Franco Bindi, todavía buscado por interpol con captura internacional.
Precisamente de este último y sus relaciones se conoció que, en efecto, tenía buenas migas, como mínimo con referentes políticos, tal reza incluso en algunas publicaciones periodísticas.
Tan sólo detenerse en una de las “charlas de quincho” del diario Ambito Financiero de años atrás, se descubrirá que su nombre figura en una lista de personajes que integró una delegación que pasó por Miami, donde en un cotejo informal de tenis del hotel Biltmore, Bindi fue pareja de un partido de dobles del funcionario sciolista y tandilense, Guillermo Scarcella, presidente de ABSA (ente del agua en Buenos Aires).
Más precisamente el texto periodístico expresaba: “El funcionario eligió como pareja a Franco Bindi, del Ministerio de Economía, quien hizo gala de un estado físico excepcional y una técnica tenística superior”. Para más datos, el partido lo jugaron contra funcionarios judiciales de Quilmes.
MAS DATOS
Asimismo, en la publicación de 2011 del semanario Sin Mordaza, Scarcella y Bindi vuelven a ser destacados como miembros de una delegación que participó de una jornada en el país del norte.
Dicha relación, entonces, se anudaría con la representación legar que tuvieron los Gonzalo oportunamente de parte del asesoramiento del estudio de Scarcella, aunque en los papeles figuraba el letrado tandilense Ropo Vendrame, quien realizó distintas presentaciones formales en los juzgados locales.
A la vez, se alude que por esos años el desembarco en nuestro país, de la mano de Consultora Arcadia, la revista Campaigns & Elections y se detalla que su presentación estuvo a cargo de los consultores políticos Manuel Mora y Araujo y Carlos Fara, la diputada nacional María Eugenia Bernal, Franco Bindi y Nahuel Caputto, coeditor para Argentina.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios