El papá de Ana Paula Oritja confirmó que en algunos meses estaría llevando la misma vida que antes del accidente
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAna Paula Oritja, una de las jóvenes que resultó gravemente herida en el accidente ocurrido el 21 de abril en avenida Brasil, está fuera de todo peligro y evolucionando favorablemente en una habitación común y con rehabilitación en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
En diálogo con Tandil despierta, Carlos Oritja, papá de Ana Paula, expresó que tentativamente tiene entre 25 y 30 días más en el Italiano para seguir con su recuperación aunque todavía no tienen la fecha exacta de regreso a Tandil.
Por lo pronto, la joven se encuentra internada en una sala común y su evolución diaria es impresionante; es así que el martes le sacaron todas las sondas. Oritja explicó que inclusive tenía la mano izquierda entablillada por precaución ya que tenía una fisura en los dedos que no llegaban a ser fracturas, pero ayer por la mañana hicieron una placa para ver cómo evolucionaba y aparentemente ya podrían rehabilitarla.
Además la visitó la kinesióloga con la idea de que empiece a mover normalmente la pierna izquierda que hace días que está en una posición muy quieta; por lo que se cree que entre 15 y 20 días podría recuperar la movilidad y así ya va a poder sentarse. “Si Dios quiere en un par de meses Ana Paula va a poder estar haciendo la vida que hacía antes del accidente”, expresó su papá.
Intervención
Desde que Ana Paula fue trasladada a Buenos Aires, está actuando un equipo interdisciplinario de cirujanos, clínicos, psicólogos y psiquiatras. En cuanto a la parte clínica, recibió dos intervenciones de fémur y cadera ya que la parte izquierda era donde tenía el mayor daño. En la primera intervención estuvo 5 horas en el quirófano y la segunda fueron casi 12 entre la operación y el postoperatorio.
Oritja recalcó que la evolución de Ana Paula fue muy buena a partir de la segunda operación que fue la más importante, luego estuvo dos días en terapia intermedia, uno en terapia intensiva y ahora lleva casi una semana en sala común donde está evolucionando muy bien y llevando a cabo la rehabilitación kinesiológica con una máquina que maneja ella misma para hacer el movimiento de la pierna izquierda.
Además aseguró que, dentro de la situación, se encuentra con un estado de ánimo muy bueno por lo que los psicólogos ya han permitido las primeras visitas que fueron puntuales y cortas pero que le han llevado mucho ánimo y que la ayudan a enfrentar esta parte que es muy dolorosa.
En relación a lo psicológico, los profesionales se habían puesto en contacto con los padres cuando Ana Paula todavía estaba bajo los efectos de medicamentos y antes que tomara conciencia del hecho para reconstituir lo que había pasado y así, al momento de hablar con ella, conocían perfectamente la historia. Frente a esto, la estrategia de los psicólogos fue tratar de hacerle ver la arista positiva de este hecho tan lamentable así como también la solidaridad de la gente, los médicos y el acompañamiento inclusive de las familias del resto de los chicos que sufrieron este accidente.
“Las visitas son un golpe anímico buenísimo, inclusive los chicos del colegio hicieron un par de carteles que ella tiene en la habitación para superar la gran pérdida de su amiga y de este momento. Lo que no queríamos era que superado el aspecto clínico no caiga en un bajón anímico”, remarcó el papá de Ana Paula.
Trabajo del Hospital local
Carlos Oritja agradeció a Tandil por la ayuda que recibieron pero quisieron hacer una mención muy especial al personal del Hospital Santamarina tanto administrativos como enfermeros, camilleros y, por supuesto, a los profesionales “que le dieron a Ana Paula una muy buena atención”.
“A veces no tenemos en cuenta ni se valora lo que tenemos en la ciudad pero al llegar al Hospital Italiano, lo que nos destacaron fue que venía muy bien cuidada de Tandil ya que todos los cuidados que se hicieron en terapia intensiva durante esa semana que estuvo en la ciudad, fue una perfecta preparación para las intervenciones posteriores”, explicó Oritja.
“Fue un antes y un después en nuestra vida”
Carlos también aclaró que están con toda la fuerza y el apoyo de la gente que quedó en Tandil y agradecen la ayuda que recibieron de 170 mil almas que están permanentemente con ellos y que los acompañaron en todo momento ahí.
“Esto fue un antes y un después en nuestra vida, no tenemos palabras para agradecer a las personas que hasta antes del accidente eran conocidos y estuvieron para apoyarnos como si fueran familiares nuestros. Lógicamente hay un shock grande para todos y posiblemente nos lleve a repensar y reflexionar un montón de cosas e inclusive lo estuvimos hablando brevemente con Ana Paula, concluyó Oritja.
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