El ?Perfume de la Tempestad? se destiló por última vez en Tandil
“Cerramos este ciclo y no volveremos a tocar hasta terminar nuestro próximo CD… quizás a fines del año próximo, principios de 2013, no sabemos”. El mensaje, difundido por Internet, surgió del Indio Solari, en la previa al recital de ayer respuesta a rumores que decían que tocaría en marzo de 2012 en Junín. Tal vez toda una sentencia, o una estrategia de marketing para que la convocatoria no mermara, pero lo cierto es que una vez más el Carlos el Indio Solari volvió a convocar multitudes.
Hordas de fanáticos de distintos rincones del país y más allá también, coparon nuevamente la ciudad con su folclore, una rara mezcla de devoción por el icono rockero y el sentimiento de formar parte de algo único. Ser dentro de un todo masificado que se autocelebra por su poder de convocatoria que no sabe de fronteras ni economías.
Con sus trapos y remeras alusivas, la birra, el faso y las bebidas indescifrables dentro de una botella de plástico recortada, fueron copando Villa Aguirre y más allá también, a la espera de una misa que ya trascendió el espectáculo musical de jerarquía que siempre se obliga el ex líder de los Redondos (ver pág. 3).
Eran las 20 cuando la mitad del predio del circo de carreras ya empezaba a ganar en gentío unidos por el mismo credo, cuya máxima expresión de devoción iba a detonar más allá de las 21, cuando ese hombre calvo de modales aristocráticos, escuetos mensajes y de movimientos traídos de algún rito sagrado, les diera la bienvenida para así destilar su perfume de la tempestad hasta narcotizarlos.
Se concluía, al fin, que el show de anoche será la despedida de “El Perfume de la Tempestad”, el sucesor de “El tesoro de los inocentes” (2004) y “Porco Rex” (2007) del trabajo solista del Indio. La gira de este último trabajo había comenzado en Salta y pasó por Junín, tras la postergación de la muerte del fan Miguel Ramírez en un recital de La Renga.
Sobre el concierto también el propio Solari se encargó de hablar de las entradas limitadas “Se venderán 80 mil entradas”, le confió al periodista Pergolini en una de sus últimas entrevistas.
Pocas, si se tienen en cuenta las 100 mil personas que asistieron a la misa ricotera anterior. O las casi 120 mil almas que participaron de la presentación aquí mismo en noviembre de 2010. Empero, anoche se decía que, finalmente, las cifras eran similares a la del año pasado.
Los Fundamentalistas
Solari subió a escena junto al grupo Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, formado para su carrera solista. La banda integrada por Gaspar Benegas y Baltazar Comotto en guitarras, Marcelo Torres en bajo, Hernán Aramberri en batería, Sergio Colombo en saxo, Ervin Stutz en trompeta y trombón.
Con ellos grabó sus dos producciones, “El tesoro de los inocentes” (bingo fuel) y “Porco Rex”, y ahora con su “Perfume de la Tempestad” que se despide en Tandil.
El entrerriano Carlos Alberto Solari -su verdadero nombre- ya anticipó que por un buen tiempo dejará los escenarios para abocarse de lleno a su nuevo trabajo que tiene previsto lanzar entre fines del año entrante, y que presentaría en el marco de una gira nacional que lo llevará a recorrer distintos puntos del país.
En Luzbola, su estudio casero de última tecnología, el Indio se internará para su nuevo trabajo, donde se especula que también diseñará la logística de los shows que dará para presentar su futura obra.
El Indio y chacal
A sus 62 años, Solari, la estrella más convocante del rock nacional, se convirtió en un verdadero profesional del show de estadios y todo lo que eso incluye. Desde su quinta de Parque Leloir, donde tiene su vida familiar y artística concentrada en el mismo perímetro, puso en marcha un operativo que incluyó a más de mil personas para el armado de su show.
Sobre la elección del Indio por Tandil, mucho que ver tienen los hermanos Peuscovich, vecinos nuestros que hicieron su vida en la ciudad de las diagonales pero que siguieron teniendo sus lazos afectivos aquí, donde lograron concretar distintos shows de primer nivel, entre ellos, claro, todas las presentaciones de Solari.
Los Peuscovich desde su bar Chacal, una especie de reducto del rock para las bandas platenses y de esa zona fueron ganando lazos con las bandas más reconocidas del rock nacional y desde allí montaron una productora Chacal Producciones que los llevó a ser lo que es hoy, verdaderos especialistas de espectáculos masivos.
Además de su relación con el Indio, en su haber cuentan con una cartera de artistas de géneros diversos, que van del folclore al rock, mediante un despliegue que incluye escenarios, estructuras, tarimas, cubiertas, cobertor de campo, vallados, luces, sonido, grupos electrógenos, remolques y baños químicos.*
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