El peronismo serrano intenta reacomodarse y espera definiciones de K, Duhalde y Solá
(Por Gastón Cabrera, de la Redacción de El Eco de Tandil). A las ya históricas diferencias del peronismo tandilense que le han valido la imposibilidad de imponerse en las elecciones durante prácticamente las últimas dos décadas, ahora se suma la dispersión y el reacomodamiento que comienzan a ensayar sus huestes desde que el kirchnerismo decidió jugar -a fondo- en su disputa con el aparato productivo agropecuario.
Los nuevos movimientos, claro está, quedan expuestos de cara a una sociedad que tras aquel ?borocotazo? no ve con buenos ojos los saltos que cada uno pega en tiempos cada vez más vertiginosos.
Desde el 25 de mayo de 2003, la imagen positiva de Néstor Kirchner nunca había bajado de los 55 puntos. Pero llegó el conflicto con el campo, en el que se ubicó en el centro de la escena para dar pelea desde la jefatura del PJ, y eso tuvo un altísimo costo: según el último sondeo de Poliarquía, su imagen positiva cayó 23 puntos (pasó de 55 a 32) y su imagen negativa creció 31 puntos (subió de 17 a 48) desde marzo hasta ahora.
La Presidenta, en cambio, en julio modificó la tendencia a la baja que mantenía desde febrero y, por primera vez desde entonces, su imagen creció en la opinión pública. Durante la primera etapa de la pelea con el agro, las adhesiones a Cristina Kirchner bajaron 27 puntos (pasaron de 47 puntos en marzo a 20 en junio) y desde entonces comenzó una suba que la ubicó en 28 puntos a principios de julio y en 31 puntos a fines del mismo mes, cuando Poliarquía cerró su medición.
?Los peronistas te acompañan hasta la puerta del cementerio, te abrazan, te dan la última palmada en la espalda, pero no entran? dijo hace dos años Artemio López, uno de los politólogos preferidos de la Casa Rosada.
Lo cierto es que ese clima de impopularidad K ya marca el pulso interno de un peronismo serrano que, sobre todo, vio cómo durante cinco años el matrimonio Kirchner se desandaba en elogios hacia el gobierno del radical Miguel Lunghi, mientras le cerraba cuanto despacho y protocolo aparecía. Ni fotos, ni nada, en 5 años de hegemonía K, para los que encumbraron precisamente esa letra en la sede partidaria, boletas y afiches.
¡Minga que vamos a entrar al cementerio!, comienzan a decirle entonces desde las sierras por lo que siempre fue interpretado, puertas adentro, como un destrato desproporcionado.
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y elogios al Solá rebelde
El senador del Frente para la Victoria, Néstor Auza, venía dudando subirse a la candidatura a intendente en 2007 hasta que Kirchner lanzó ?este Intendente me entusiasma? junto a Miguel Lunghi y su réplica de la piedra Movediza.
Magullando ese desplante encontró en la crisis con el campo el escenario para emprender otro rumbo aún difuso: se negó a acompañar un documento de apoyo K en Senadores, se entrevistó con chacareros que cortaban rutas, compartió acto en Tandil con Alfredo de Angeli, fue a la presentación del Movimiento Productivo Argentino a Mar del Plata.
Ahora, deslizó que el mismo espanto K que juntó a la Federación Agraria con la Sociedad Rural puede depararle una recomposición de la siempre distante relación con el ex gobernador Felipe Solá, hoy diputado rebelde que cotiza en la interna del PJ bonaerense.
?Creo que deberán converger muchos hombres importantes del justicialismo para hacer una opción concreta y más en el marco de una nueva realidad con un sector agropecuario con un gran interés de participar en política, que debe ser canalizado por los hombres que entienden y que han tenido una visibilidad y recepción muy fuerte por parte del sector agropecuario?, dijo Auza.
Y agregó que ?Felipe Sola es uno de ellos, todos saben que nunca nos llevamos bien pero últimamente nos entendemos más, pero nadie puede negar del conocimiento que tiene alguien que hasta ocupó la Secretaría de Agricultura de la Nación?.
La volatilidad de los acercamientos y posibles acuerdos es moneda corriente. ?Porque lo que en otros países ocurre en años acá se produce en semanas y vamos a ver cómo se desarrolla?.
?Ver qué cosas se proponen?
Otro elogioso hacia Solá fue Roberto Mouillerón. Reconoció a un diario platense que Solá ?es un hombre que siempre despierta expectativas y que dejó muchos amigos que ven en él una posibilidad certera?.
Mouillerón, prefirió no confirmar apoyo incondicional al ex gobernador y, a la hora de responder si lo acompañaría en un movimiento autónomo, se limitó a decir: ?Tendría que ver qué cosas se proponen?. El ex ministro consideró que todavía es demasiado pronto para pensar en las legislativas del año próximo.
?Lo que a muchos les atrae de Felipe, además de su indudable inteligencia política, es la independencia que tiene para decir lo que piensa, algo que muchos hoy no pueden hacer?, descargó el funcionario.
Según afirmó, hoy la apuesta es que el Gobierno recupere la confianza que se llevó el conflicto del campo. ?Más adelante, si las circunstancias se dan de otra manera, se verá qué pasa con el felipismo?, resumió Mouillerón.
El tandilense estuvo hace pocos días junto a los ex ministros felipistas Raúl Rivara y Eduardo Di Rocco en el Hotel Sheraton de Mar del Plata, donde el ex mandatario bonaerense volvió a dispararle a los Kirchner.
Los K de la primera
y de la segunda hora
En diálogo con Multimedios El Eco, el actual presidente del Organismo de Control de Energía de Buenos Aires (OCEBA), Jorge San Miguel, volvió a plantarse como un K ?de la primera hora?.
Todavía recuerdan en el justicialismo local cuando el ingeniero junto al actual diputado K Luis Ilarregui oficiaron de anfitriones en uno de los primeros desembarcos en Tandil de Néstor K, ?cuando apenas medía el 2%? como les gusta marcar en el sanmiguelismo.
Desde la segunda hora, el que ha reforzado apoyo a los K después de haberlos enfrentado en las legislativas de 2005 con la última lista del PJ es el presidente de ese partido, Rubén Sentís.
El último gesto es una carta abierta que publicó Agencia Nova en donde el dirigente reivindicó las retenciones móviles y planteó que ?tan grande y tan determinante fue ese proceso que, en medio de muchas pérdidas, de muchas defecciones pero también de luchas y resistencias, todavía es posible hablar de una identidad propia del pueblo peronista constituido por aquellos que la votaron masivamente y a quienes debemos lealtad, en primer término?.
Deslealtades en un PJ herido
Defecciones y deslealtades que, para muchos en el peronismo y atento a la lógica que imprimen los mismos K al poder, le cabría más a los tandilenses que adoptaron posiciones similares a las de Felipe Solá, que a la negativa de Julio Cobos o al encumbramiento de Lunghi en la protesta chacarera, ya que ni siquiera ellos provienen del partido de gobierno.
?Ahora nos conocemos mejor, sabemos la fuerza de los adversarios y la mezquindad de sus reivindicaciones, pero también sabemos que somos muchos los que entendemos la política como herramienta de lucha a favor de los más pobres y que esos muchos estamos representados por un Gobierno que, con aciertos y errores, está dispuesto a realizar una pelea cotidiana a favor de una sociedad más justa e igualitaria? cerró Sentís en su documento.
Lo cierto es que esas defecciones y lealtades están encontrando anuencia en el plano interno. Con reservas, lo planteó el propio Solá quien en Mar del Plata negó su acercamiento al ex presidente Duhalde, al que calificó como ?un polo de referencia para todo el peronismo que se siente herido, que ha quedado afuera?, pero luego aclaró que ?si no hay una definición bien clara de qué país y qué estilo político quiere tener ese sector, lo único que va a ser es un sector que de manera oportunista quiera aprovechar la debilidad del kirchnerismo?.
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