El ?Prende y apaga? estuvo en la serranía tandilense
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Un grupo heterogéneo integrado por vecinos de Tandil y muchas otras localidades como Azul, Mar del Plata, Villa Luro, Rosario, Comodoro Rivadavia, la mayoría fans del Indio Solari, con banderas, pancartas y saludos familiares disfrutaron en la cima del cerro de una noche diferente, con 14 grados de sensación térmica. Sin embargo el frío no lo sentían los presentes, en su mayoría fans del Indio Solari que trasladaron su misa al Parque Independencia.
Por la cima pasaron Los Chasquis con Dalera a la cabeza: “Vamos todos a cantar, vamos todos a bailar que cada vez somos más”, fue la saya con la que comenzaron mientras la gente batía las palmas y paseaba sus miradas por las camionetas del Dakar 2012, estacionadas en el lugar.
Con la vista panorámica de Tandil se mostraron imágenes de la movida del Indio como la prueba de luces y sonido; por supuesto, los salamines del lugar y su denominación también fueron de la partida del programa que, como se dijo ya, convocó a mucha gente frente al Castillo Morisco, en la cima del Parque Independencia.
Desde los estudios de TN hubo una comunicación muy emotiva con la Antártida, donde Lapegüe habló con el vicecomodoro Videla, que explicó que faltaba una hora para el amanecer y las imágenes que se vieron fueron realmente magníficas. También estuvo parte de la dotación de la base, con carteles y mensajes para su familia. Y a partir de un dato de El Rifle, el televidente se enteró que allí está el primo del Burrito Ortega, que no fue visto en imagen por estar de turno en otro lugar.
Javier Calamaro fue la visita de la noche, que habló de la experiencia de cantar bajo el agua, en el sur, cerca de las ballenas, concluyendo la charla con un saludo para todos los argentinos: “Les deseo lo mejor para estas Fiestas. Todos hemos trabajado mucho este año, ojala recibamos lo que merecemos”, dijo.
En Tandil seguí la movida del “Prende y apaga”, con la cortina de Palito Ortega y los lugareños más los que vinieron en el fin de semana tan particular, disfrutaron de una noche distinta en la escenografía natural de las sierras más antiguas.
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