El prestador descartó cualquier negligencia en la caída de una turista que practicaba tirolesa
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El guía de montaña Alberto Del Castillo, quien ofrece actividades de turismo aventura en el Valle del Picapedrero, atribuyó la caída de una turista cuando practicaba tirolesa a un error humano. Descartó cualquier tipo de negligencia por parte de su empresa y respaldó a su personal, al tiempo que lamentó el accidente que opacó las vacaciones de una familia que visitó Tandil durante Semana Santa.
El Viernes Santo, cerca de las 18.30, Verónica Raffo cayó de entre 5 y 6 metros de altura cuando realizaba tirolesa junto a otros veinte turistas, un guía y tres ayudantes en el Circuito de Tandilia, diagramado por la empresa Fitz Roy Expediciones en el Valle del Picapedrero.
La propuesta comprende un rapel de iniciación, un rapel más difícil, tirolesa, puente tibetano y una tirolesa con más complejidad. La firma estaba habilitada por el Municipio para trabajar en la actividad de turismo aventura.
“Lamentablemente ese día, en el final de la excursión, hubo un accidente por un error humano. No fue un corte de cuerdas, no fue que se rompió el equipo ni nada. Más allá de que existe una responsabilidad de una persona que cometió un error, los errores suceden y lamentablemente uno tiene que estar preparado para que, cuando suceden, se hagan las cosas lo más rápido posible”, explicó Alberto Del Castillo en diálogo con El Eco de Tandil.
Tras lamentar lo ocurrido, el andinista explicó que “en menos de 10 minutos habían inmovilizado a la persona en una camilla, en un plano rígido, le habían puesto un collar Philadelphia, la habían empezado a transportar y llegaron a la tranquera del predio antes que la ambulancia, que no pudo arribar rápido porque Avellaneda estaba colapsada”.
Destacó que 20 minutos después de la caída la víctima ya estaba en el Hospital y desmintió que haya perdido la conciencia, aunque sufrió dos fracturas importantes de muñeca y de tobillo. Además, padeció un politraumatismo.
“Por suerte, un accidente que podría haber sido más grave, no fue tan grave para nosotros. Es grave para la persona porque nadie quería irse con un tobillo ni una mano rota, una fractura fea”, dijo, y contó que tenía el casco colocado.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Creo que se desató un nudo”
En cuanto a las causas, adelantó que aún las deben estudiar. Sin embargo, señaló que “para hacer la tirolesa, esta persona le pide al asistente que le acorte el sistema de seguro que va entre el arnés y la polea donde iba a hacer la tirolesa y ahí es donde viene el error humano porque normalmente eso no se debe hacer. Una vez que se tienen las medidas de lo que se va a hacer, no se debe tocar el sistema por una cuestión protocolar porque estás mirando para otro lado, hay otra gente, tenés otras cosas que te pueden hacer confundir”.
Del Castillo dijo que “lamentablemente se accedió a esta modificación, que con esto no estoy echándole la culpa al cliente, pero ahí es donde se comete el error humano y se hace algo mal -que todavía tenemos que analizar- que hace que la persona se caiga. No se cortó la cuerda ni la tirolesa, no se rompió el arnés. Yo creo que se desató un nudo que fue hecho en el momento y no el mismo nudo que ella venía usando desde el inicio de la actividad. Ya había hecho dos rapeles, una tirolesa y un puente tibetano, siempre con el mismo equipo. Antes de hacer la última actividad que era esa tirolesa, ahí se hace la modificación y tiene el accidente”.
Descartó cualquier tipo de negligencia y respaldó a su equipo, que “trabaja de una manera increíble, dan todo para que la gente se vaya contenta”. También los impulsó a que siguieran trabajando el Sábado Santo “porque estas cosas pasan. No queremos que pasen, pero pasan y tenemos que seguir”.
La prioridad, que se recupere
El director de Fitz Roy Expediciones consideró que “cada vez que muere una persona en la montaña se hace algo muy grande y todos los días hay accidentes mucho más graves. De hecho, en Tandil este fin de semana hubo accidentes mucho más graves que el nuestro y no quiero decir que éste no fue un accidente grave”.
Evaluó que “cualquier accidente con una persona que venga de vacaciones o por cuatro días a Tandil y termine en un hospital es grave, porque vino a pasarla bien y terminó en un hospital”.
Y agregó que mantiene un diálogo permanente con la familia afectada “porque lo que más me interesa es que se reponga. Después, hay problemas legales, civiles, seguro, juicios, eso para mí es al margen. Eso es plata y con la plata se termina arreglando. Pero no le vas a arreglar a una persona la amargura de haber venido de vacaciones y que se le arruine el viaje”.
En cuanto a la Semana Santa, informó que llevaron a las sierras a unas 50 personas por día, quienes se enteran de estas actividades en hoteles y cabañas. “Es un trabajo muy personalizado, donde cuatro personas iban con 20. No es que va una persona sola y se cuelga de un cable o anda dando vueltas por el circuito. Nosotros lo hacemos de tal manera que siempre alguien acompaña para evitar este tipo de problemas”, describió.
Seguir adelante
“Estoy acostumbrado a trabajar en Calafate y en Chaltén donde vivimos del turismo, y cuando hay un accidente todos tratamos no de esconderlo sino de ver lo que pasó, darle atención al turista y seguir para adelante porque somos pueblos que vivimos del turismo. Acá lo que noté es que todos ven problemas, leemos en las redes sociales que el lugar lo tendrían que clausurar”, cuestionó.
En este caso comparó la situación con una empresa de micros que tuvo un accidente por un error humano de un chofer que se pudo equivocar, e infirió que no cierra la firma, sigue adelante e intenta que ese error humano no vuelva a suceder.
“Esa es nuestra actitud para con este accidente, ver cómo hacer para minimizar y que esto no vuelva a suceder”, afirmó. Sin embargo, no descartó que pueda volver a ocurrir. “Soy guía de montaña. Junto a Pablo Reguera somos los dos únicos guías de Tandil que tenemos una habilitación internacional. En Argentina no hay más de 30 personas que puedan guiar en cualquier lugar del mundo, en cualquier montaña. En Tandil hay dos y en Latinoamérica habrá 20 más. Conozco del tema y si me dicen que en tal lado van a hacer una actividad y no va a haber accidentes, digo que es imposible porque seguimos siendo humanos y todos nos podemos equivocar”, aseveró.
Por otra parte, se sintió apoyado por los colegas más profesionales y competidores, quienes le expresaron su solidaridad, ya que nadie está exento de los accidentes.
“Trasladamos la experiencia”
El andinista y escalador Alberto Del Castillo tiene una reconocida trayectoria en el sur con su empresa Fitz Roy Expediciones. Hace tres años trabaja en el Valle del Picapedrero, a partir de un contrato con los responsables del lugar. Lo eligió porque hay unas paredes de escalada que son históricas, en un sitio conocido como “Aurora”, que quería preservar para los escaladores. Entonces, para darle alguna rentabilidad comenzó con el parque aéreo que incluye tirolesa, rapel, un puente tibetano.
“Nuestro negocio principal está en el sur, donde tenemos la experiencia y el trabajo. Esa experiencia la trasladamos para acá. Por eso, básicamente todo lo que tiene que ver con los protocolos de emergencia y de seguridad lo tenemos muy aceitado por la cantidad de gente que tenemos allá”, indicó.
Refirió que en Tandil hay muy buenos andinistas o escaladores, pero muy pocos lugares para entrenar en una pared. Hay un muro artificial en el club Defensa que depende del Centro de Montaña, se puede entrenar en el paseo de La Movediza y en el Valle del Picapedrero que es privado con acceso público, donde cobran un monto pequeño para el seguro y se encargan de verificar que las vías de escalada estén bien equipadas y mantenidas.
En el lugar hicieron baños y reconstruyeron un refugio que se había quemado. “No es una actividad rentable porque los deportistas no pueden dejar demasiado dinero ni es el espíritu nuestro, pero como soy escalador, en algún momento escalé mucho más, y no quería que el lugar se cierre, lo mantuve. A esto, para que empiece a funcionar, le agregamos las actividades en el que llamamos Circuito de Tandilia, donde ocurrió el accidente”, detalló.
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