El Presupuesto 2014 salió por mayoría, en una maratónica sesión donde sobresalió el debate
La mañana comenzó agitada, con las últimas reuniones entre el presidente del cuerpo y sus pares de las tres bancadas. El oficialismo pugnaba por conseguir quórum para sacar el presupuesto y la oposición –tanto el Frente para la Victoria como el Frente Renovador- pedían garantías sobre el tratamiento de tres proyectos sobre vivienda, educación y seguridad impulsados desde sus espacios políticos.
En el recinto, la previa contó con una movilización “preventiva” del Sindicato de Trabajadores Municipales. Integrantes de la comisión directiva coparon la barra y permanecieron por más de media hora haciendo sonar bombos y cornetas.
Con una bandera naranja y negra que rezaba “Martínez Lastra conducción. Lista Blanca Unidad”, el secretario general del gremio advirtió que “venimos a informar que el municipal está muy arrinconado por la inflación” y les recomendó: “Ténganlo en cuenta porque pueden pasar muchas cosas graves”. Luego, comunicó que se retiraban del histórico salón para permitir sesionar.
La entrada
en calor
Los primeros minutos del encuentro transcurrieron con una calma expectante, con algún cruce por la contratación del servicio del transporte destinado a los chicos que asisten a la Colonia Municipal.
La concejal Stella Maris “Cacha” Cena (FPV) objetó que el Ejecutivo permita que un 50 por ciento de los colonos viaje parado, mientras que el doctor Pablo Díaz Cisneros (FR) le sumó la preocupación por la falta de cinturones de seguridad. Finalmente, el proyecto se aprobó por mayoría.
La siguiente intervención fue del concejal Eduardo Ferrer, quien explicó que el kirchnerismo local aprobaba la extensión del contrato con la firma Clear por la gestión del relleno sanitario, aunque no está de acuerdo con esta metodología de tratamiento de la basura. Al igual que en la última campaña, reclamó avanzar hacia una planta en forma urgente.
Primer acto: el
error humano
Ya ante el Presupuesto y la ordenanza fiscal e impositiva, Pablo Bossio mocionó modificar el orden del día y postergar ese debate hasta el final de la sesión. De no conseguir apoyo, la segunda propuesta fue pasar a un cuarto intermedio. Además, impulsó el análisis en comisiones del nuevo Fondo de Inversión Vial y que se traten dos proyectos de su bloque: uno que crea un fondo afectado para generar viviendas con los recursos procedentes del Derecho a la Construcción y el otro vinculado al destino del Fondo Educativo.
Firme, el Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) rechazó los planteos técnicos sobre el presupuesto y sostuvo que desconocía las propuestas de la oposición, aunque se comprometía a tratarlas en futuras sesiones.
A esta altura, los ánimos estaban crispados, y la palabra de Juan Pablo Frolik –que bajó del estrado para intervenir- ofuscó aún más a los ediles de la oposición. El presidente del cuerpo ventiló detalles de las comunicaciones, el intercambio de mails y mensajes de texto con referentes del FPV, y los acusó de poner “condicionamientos” para dar quórum.
De todos modos, los diez ediles de la oposición se mostraron de acuerdo en presionar para obtener el compromiso de discutir sus tres iniciativas. Máxime tras la experiencia de los pares que ya estaban en el Legislativo, quienes han reiterado la falta de apertura del radicalismo a discutir sus sugerencias.
A esa altura, Magnasco admitió que en la reunión de labor parlamentaria el oficialismo había accedido a tratar el presupuesto sobre el final de la sesión, “en la medida que garanticen el quórum”.
Así las cosas, pasaron a la votación, estrenando el desempate de Frolik. En medio de un clima tenso, las concejales Mercedes Fuente y Romina Mapelli levantaron la mano acompañando el pedido de la oposición de postergar el tratamiento del presupuesto hasta el final de la sesión. Tras algunos cruces, el presidente del cuerpo pidió un cuarto intermedio.
La votación
Tras una hora de deliberaciones, los integrantes de los tres bloques regresaron a sus bancas. Con los ánimos más calmos, durante unas cuatro horas plantearon sus posturas y tuvieron algunos intercambios con respecto a las prioridades en los gastos e inversiones previstas por el Ejecutivo para 2014 (ver aparte).
Con el paso de las horas, las pasiones fueron cediendo y el tono de las alocuciones se volvió más conciliador. Hubo varias señales de una futura apuesta al diálogo y manifestaciones de buena voluntad para avanzar en el trabajo conjunto. Ahora, el tiempo se encargará de confirmarlas o desmentirlas.
En cuanto a la votación, primero se puso a consideración el Presupuesto 2014 en general, que fue aprobado por mayoría. Al radicalismo se le sumaron los tres ediles del Frente Renovador.
Por otro lado, Beatriz Fernández mocionó la votación nominal para los artículos 1, 2 y 3 (referidos al cálculo de recursos y gastos) y el 13 que contempla la desafectación de recursos de la Ordenanza 2505 (destinada a obras de iluminación) para integrar el nuevo Fondo de Inversión Vial. En este caso, terminó 10 a 10 y fue aprobado por mayoría con el voto doble del presidente.
En tanto, la ordenanza fiscal e impositiva salió por mayoría, con el acompañamiento del FPCyS y el Frente Renovador. El massismo había reclamado la necesidad de implementar un incremento más progresivo conforme a la capacidad contributiva de cada categoría y hubo un compromiso de Atilio Magnasco de estudiar este tema para 2015. u
La propuesta oficialista
En nombre del bloque oficialista, Atilio Magnasco presentó el proyecto elevado por el secretario de Economía y Hacienda Gastón Morando. Lo definió como la “expresión amplia y explícita” de la gestión del Gobierno municipal, y destacó su equilibrio.
El presupuesto de gastos de la administración central previsto para 2014 asciende a 578 millones pesos, mientras que el del Hospital Municipal Ramón Santamarina fue establecido en 149 millones de pesos, lo que da un consolidado de 593,5 millones de pesos.
Magnasco puso como ejes la sustentabilidad del crecimiento y la intención de avanzar en la integración social y urbanística, al tiempo que resaltó los recursos destinados a salud.
Por otro lado, mencionó que el 57 por ciento del presupuesto se destinará a salarios -lo que cosechó críticas de ambos sectores de la oposición- y 60 millones a obras públicas, un 42 por ciento más que en 2013.
El edil enumeró varios de los proyectos como el Fondo de Inversión Vial para pavimentación, repavimentación y cordón cuneta, que contaría con 16 millones de pesos; el Programa Municipal de Empleo Joven; los 3,7 millones previstos para el PASE; la partida destinada a la limpieza del Langueyú, la planta depuradora de efluentes cloacales de María Ignacia y el centro cívico para la zona norte, entre muchos otros.
En seguridad, remarcó que accedieron a incrementar del 2,5 al 5 por ciento del total de lo recaudado por la Tasa Retributiva de Servicios al Sistema de Prevención Ciudadana, como había reclamado el Frente Renovador.
En referencia al aumento del 25 por ciento en las tasas, sostuvo que es “razonable con respecto al monto real de la inflación”, al tiempo que reclamó autonomía municipal. u
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