El psicólogo Córsico afirmó que la ciudad tiene que escuchar lo que les está pasando a los jóvenes
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-¿Considera que en los últimos años se ha incrementado el consumo de drogas y de alcohol en los jóvenes de Tandil?
-En mis 21 años de trabajo creo que hubo dos momentos fuertes de consumo. Uno fue del 95 al 98 y desde hace 2 años ha habido una vuelta al consumo muy fuerte de drogas más pesadas como la cocaína.
Hay un consumo muy importante en la región. Me toca ver, por mis diferentes actividades, distintas clases sociales y en todas aparece esta cuestión del consumo de sustancias.
El alcohol por supuesto que también es una dificultad que está creciendo pero se está instalando como una cuestión cultural, consumir alcohol antes de salir es algo que está instalado, que debe ser así.
-Los jóvenes lo toman como algo normal…
-Los jóvenes tienen un narcisismo, una omnipotencia y una resistencia por una cuestión de edad al consumo, sobre todo de alcohol. El tema del alcohol tiene que ver con la edad, llega un momento que se termina, como la adolescencia. Este consumo fuerte de alcohol aparece tanto en hombres como en mujeres, que es una diferencia importante de un tiempo a esta parte. El consumo de alcohol en mujeres no pasaba 20 años atrás.
El tema del alcohol es una cuestión cultural, no así el consumo de sustancias, donde hay todo un marketing instalado prolijamente de aquellos que distribuyen. Está instalado todo un manejo, yo escucho de qué manera los adolescentes llegan a consumir. Un joven puede ir a comprar alcohol aunque esté prohibido, en algún lugar lo consiguen y pueden buscar formas de conseguirlo, pero con respecto al consumo de drogas hay armada una estrategia de marketing.
El adolescente forma grupos muy simbióticos en los que si uno toma, lo hacen todos y el que no lo hace queda excluido. Lo que hace la droga de alguna manera es romper esta simbiosis del adolescente, esta necesidad de estar en grupo. Algunos chicos que consumen lo hacen en solitario, no quieren que los demás vean que este consumo está instalado, lo que se transforma en una adicción peligrosa porque el otro no sabe, no es masivo en ese sentido, estoy hablando de drogas como la cocaína. Esto genera un aislamiento, una cierta soledad, hay un silencio muy fuerte detrás de eso.
Los juicios
de valor
-La ciudad está cambiando en ese sentido…
-Tandil ha crecido de una manera muy fuerte para bien y como toda ciudad que crece, se han instalado otro tipo de conductas que a los tandilenses nos asombran. Además de asombrarnos de que hay muchas casas, que se están instalando diferentes empresas, también nos asombra lo otro, nos parece que no puede ser posible. Hoy es un momento en el que lo que hay que hacer es escuchar a los adolescentes.
Lo que escucho permanentemente son juicios de valor y eso lo único que genera en los adolescentes es una actitud reactiva inmediata. Por ejemplo, lee El Eco de Tandil, va a los comentarios y reacciona hacia ello, porque piensa: ‘¿Qué saben ellos?’.
Es muy difícil llegar al adolescente, es complejo, es lógico que trasgreda, que no escuche, pero también es lógico que responda a veces de una forma hasta virulenta frente a las críticas que se hacen sobre ellos, por eso es muy importante escucharlos.
-Es como que no se sienten comprendidos…
-Escuchados. La ciudad tiene que escuchar lo que está pasando. Lo que se hace es hablar, hacer mucho ruido, pero no escuchar, es momento de hacer silencio y hablar, como el adolescente inteligente que dice la palabra justa en el momento justo, es momento de ordenar y no de dar órdenes, que es muy diferente. Hay que generar un orden sin que necesariamente haya una bajada de línea.
-¿Estas adicciones suelen tener vinculaciones con hechos de violencia como los que se han vivido en los últimos meses en la ciudad?
-Exactamente, hay una instancia psíquica que los psicoanalistas llamamos Superyó, que tiene que ver con el lugar de la ley, que es soluble al alcohol y ciertas sustancias. Entonces el adolescente se desinhibe, sobre todo porque hay una impulsividad natural por su misma omnipotencia. En ciertos tipos de situaciones aparece esa violencia en forma cruda y desaparece cualquier medida de represión, y aparece todo desde la sexualidad hasta un acto de violencia.
El observador
más sagaz
-Porque hay que tener en cuenta que hechos de violencia como los ocurridos recientemente no eran frecuentes…
-No era común en Tandil. Yo sí los veía en otras zonas. Pero empiezan a aparecer en esta ciudad ahora, seguramente esté ligado al consumo y que en ese efecto en particular aparezcan como una desinhibición absoluta, entonces una discusión, una situación pendiente, termina generando un contexto de violencia e impulsividad irracional.
Pero el adolescente no es un ser irracional, es un ser pensante, que puede hacer una radiografía perfecta de su familia cuando uno lo escucha, es el observador más sagaz y cercano que tiene la familia. Puede describir de una manera perfecta, casi como un psicólogo lo que pasa en la casa. A mí me asombra cuando escucho a un adolescente que relata de manera muy sutil lo que pasa dentro.
Parece que no están pero están, parece que se encierran pero están observando permanentemente. Tienen una manera de mirar que no es mirar y una manera de escuchar que no es escuchar, cuando les hablan a ellos no escuchan pero sí están escuchando todo lo que pasa a su alrededor, y son una esponja.
-Les deben afectar mucho más las situaciones que viven en la casa.
-Indudablemente, esa esponja después se aprieta en otro lado. Todo lo que pasa les afecta, son muy sensibles.
Necesitan de un adulto que ordene, pero no que dé órdenes. El adolescente es muy observador de eso, cuando no hay primero un orden para que después aparezca una orden, no hay posibilidad de una conducta adecuada. Por eso es tan importante el vínculo con el adulto, donde el juzgamiento termina siendo reactivo para el adolescente, no es para nada bueno.
-¿Cómo se podría revertir esta situación?
-Hay que generar espacios de escucha para el adolescente, me pasa de ir a colegios donde le das lugar para hablar y hablan, confrontan, a la manera de ellos. Es muy importante que ellos hagan eso con un adulto que pueda escucharlos, son tremendamente realistas, plantean la realidad crudamente y los adultos nos enojamos, dicen lo que piensan sin ningún tipo de tapujo, y a veces parecen omnipotentes, maleducados, es la manera que tienen de articular el lenguaje.
-Estas adicciones generalmente provienen de problemáticas que traen consigo los jóvenes de su vida…
-Adicción significa no poder decir, entonces lo hacen a través de otro tipo de síntomas, entre ellos el consumo. También hay que tener en cuenta que el adolescente es sumamente creativo y ambivalente, porque es noticia que un joven generó una situación de violencia pero mientras uno generó una situación de violencia, miles están provocando situaciones de mucha creatividad, inclusive el tema en boga hoy de los gaffitis tiene que ver con eso.
Siempre fue difícil manejar a los adolescentes, desde la tragedia de Shakespeare de Romeo y Julieta, las pasiones están puestas en ellos y sienten derecho a manifestar sus pasiones de manera muy abierta, no solamente a través de la violencia. El adolescente reacciona al juicio de valor y necesita ser escuchado, que la adicción se trasforme en dicción, un adolescente que habla y que es escuchado no corre riesgo y tampoco corre riesgo la sociedad que escucha. u
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