El Puente pidió al Municipio autorización para seguir trabajando hasta mudarse a otro predio
Los pedidos efectuados por los feriantes del Paseo Latinoamericano y El Puente -las dos ferias que componen la ex Puente Azul ubicada en Murature, entre Figueroa y Laprida- en pos de mantener sus puertas abiertas durante los próximos fines de semana, están siendo analizados por la Justicia de Faltas.
Esto responde a la inspección efectuada hace algunas semanas por agentes de la Dirección de Inspección General del Municipio, en donde se constató la existencia de diversas irregularidades. Si bien la situación de ambos predios es distinta, desde los dos espacios reconocieron que no cuentan con la correspondiente habilitación para poder funcionar y que la ordenanza vigente “es muy exigente”.
En el caso de los feriantes del Paseo Latinoamericano -tal se informó en las páginas de este Diario- fue el presidente de la cooperativa Sudameris S.A., Félix Paredes, quien aseguró que en los últimos días fue presentada la documentación requerida por el Municipio para continuar funcionando en el mismo lugar. En este momento, se encuentran a la espera de que las autoridades comunales terminen de analizar la situación legal del predio y determinen así su continuidad.
En tanto, los feriantes del galpón lindero a El Puente, se encuentran a la espera de la determinación del juez de Faltas, tras presentar un inicio de habilitación para poder abrir sus puertas hasta tanto puedan concretar el traslado al nuevo predio de Cabildo y Juan B. Justo.
Así lo confirmó el empresario Roberto Soggetti, titular del espacio, quien informó en diálogo con El Eco de Tandil que “presentamos un inicio de habilitación”, pero advirtió -de todas maneras- que “es imposible regularizar los faltantes y las cosas que hay que tener para estar bajo la normativa de la ordenanza vigente”.
Especificó que este pedido fue sólo de palabra y reconoció que “el tema es que a mí la deslealtad comercial no me gusta porque creo que en estas condiciones hay más de un comerciante en Tandil y por ahí se le impide trabajar. Reconozco que acá son un montón de familias, pero si nos dejan trabajar muy contento de mi parte y de la gente que represento”.
Mientras aguardan la determinación de la Justicia, Soggetti estimó que la obra del nuevo inmueble se completará en 40 días. “La obra en la avenida Juan B. Justo va bien, rápido, y lo que tiene es todo en regla, respetando lo que dice la ordenanza para ferias itinerantes y paseos de compra, que es muy exigente”, garantizó.
Mientras tanto, ratificó que el fin de semana pasado el espacio de compras no abrió sus puertas, “a raíz de una carta documento que nos envió la Dirección de Inspección General con el cese de las actividades”.
Ahora, insistió en que “presentamos un inicio de habilitación para poder trabajar durante el fin de semana. Es muy probable que el juez falle y nos diga que no podemos trabajar, así que estamos a la espera. Justamente este fin de semana creo que trabajamos; pero luego estamos a la espera de lo que diga el juez”.
La pérdida económica
Luego, el empresario advirtió que en caso de que no les permitan abrir las puertas del espacio actual, “influye mucho, económicamente y sobre todo en el momento que estamos pasando en el país, en el que las ventas disminuyen mucho”.
Pero reconoció que “lo que ha sido el paseo de compras -la feria en sí para Tandil-siempre ha estado un poco en el ojo de la tormenta, por eso no me gusta ser desleal”.
Desde El Puente, aseguró que intenta al menos que “todos los titulares y puesteros tengan monotributo al día, que estén en relación o se asemejen a la par de cualquier comerciante de Tandil. Esa es la parte que yo no comparto, no me gusta estar en el centro y que tal vez se piense que nos beneficia de alguna manera”, por ello insistió en que “si podemos trabajar que sea legalmente con lealtad comercial y competencia leal”.
Respecto a la situación legal del predio y la relación actual que mantienen con el propietario del inmueble actual, Soggetti contó que “en un principio le alquilamos a Peyrano la parte nuestra, después nunca nos pudimos poner de acuerdo con él porque no nos entregaba un recibo de alquiler, etc; es una larga historia. Los chicos de la esquina, según tengo entendido, han comprado el predio, pero vuelvo a repetir, en ninguna de las dos ferias tenemos las cosas en regla como para poder trabajar con una lealtad comercial”.
“No puedo quejarme”
“Si lamentablemente mañana hay que cerrar y no abrir el portón, me parece lo lógico. No puedo quejarme”, expresó Soggetti, y admitió que “no me alegra esta situación para nada porque la pérdida es enorme, tanto para los chicos de la esquina como para nosotros. Los fines de semana cerrados es importantísima, pero por otro lado a nivel comercial me gusta competir de igual a igual y no tener ventajas”.
Aseguró por último que “la idea es mudarnos, lamentablemente no hemos podido cumplir en tiempo y forma por cuestiones económicas y el clima no nos favoreció para nada, eso nos viene retrasando también, pero cuanto antes podamos cambiar la feria y tener todo en regla, sería lo ideal”.*
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