El pulso
Patria chica
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLas celebraciones por el Día de la Independencia quedaron ayer signadas por la tragedia. Es que a las personas excepcionales, nada tan horrible debería pasarles. Simplemente, porque no lo merecen.
En esa estructura del pensamiento, común a muchos argentinos, impactó la noticia del asesinato de Facundo Cabral. Fue víctima de una masacre incomprensible. Pero este tipo de violencia aún moneda corriente en muchos países de Latinoamérica. Y, justamente, de todo eso trataba la lucha del cantautor y del hombre.
Mientras tanto, la Argentina celebraba las primeras horas del 195to. aniversario de su independencia. Un hito importante para la libertad, concepto que Facundo Cabral supo llevar como bandera en cada una de sus apariciones públicas.
Un enorme sinsabor dejó en este Tandil, que lo cobijó desde pequeño, el que le hayan coartado la posibilidad de homenajear en vida a uno de sus hijos (por adopción) pródigos.
Mientras tanto, en una jornada gris, cientos de chicos desfilaron para honrar a la patria, una muestra cívica que fue contemplada por una multitud. ¿Quién será capaz de explicarles quién fue Facundo Cabral y cómo era su vínculo con Tandil?
La última vez que la ciudad lo vio volver –al menos en una presentación pública- fue en 2003. Pero ayer, conmovidos por la noticia, muchos de sus amigos, vecinos, compañeros de escuela y allegados a su madre lo recordaron como un ser extraordinario.
Y es que esta patria chica está acostumbrada a que sus vástagos vuelen por el mundo demostrando sus grandes cualidades. Siempre está atenta a sus embajadores, a los que pretende dar una cálida bienvenida.
El 9 de Julio de 2011 quedará en la memoria local por haberle arrancado a la ciudad a una persona valiosa. Alguien que supo hacerle frente a los escollos que conlleva la vida y salir adelante. Un tipo humilde, con una gran indiferencia hacia lo material y una enorme sensibilidad por lo espiritual.
Quedará en el haber de la comunidad, a través de sus representantes, la enorme responsabilidad de que su legado trascienda. Los hombres buenos deben ser ejemplo. Más aún en una sociedad en la que el respeto por los valores aún tiene muchos ensayos pendientes.
Las despedidas siempre son terribles. Hasta luego Facundo Cabral, siempre regresarás en tus canciones.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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