El pulso
Frazada corta
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Por estas horas buena parte de la ciudadanía se indaga sobre un nuevo hecho de sangre con el cual se convive, pero con la salvedad que en esta historia policial afortunadamente todo hace indicar que no reviste tintes de inseguridad ciudadana, sino más bien de ribetes personales entre víctimas y victimario, con incluso el esclarecimiento del hecho y el autor material del suceso detenido.
Pero también en la semana han pasado otras cosas, y por la dimensión de los acontecimientos todo hace indicar que el bullicio, el conflicto, seguirá en los próximos días.
Casi cual paradoja, cuando todavía no se terminaba de digerir la exorbitante cantidad de colaboradores que Lunghi parece necesitar para sus próximos cuatro años en el Municipio, se emprendieron reclamos de trabajadores municipales precisamente por sus magros sueldos. No sólo eso, un grupo de familias también se unieron en la demanda que hace a contar con terapia intensiva en pediatría en el Blanco Villegas.
Paradoja cuando del propio radicalismo se escucha que se vienen tal vez tiempos de ajuste y se mofa que el Gobierno nacional esté obligado a terminar con los subsidios porque la caja no alcanza. Pero acá, desde aquí, se incrementa la estructura comunal sin sonrojarse, aumentando el costo político a cifras que la transparencia lunghista desde la página de Internet oficial aún no sabe responder.
Casi una mojada en la oreja resultó para las trabajadoras sociales anoticiarse que ninguna de ellas quedaba al frente del área dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social, sino justamente una integrante de esta casta que el lunghismo supo poblar la administración comunal, lejos, muy lejos de cualquier manual de funciones y llamado a concurso para el personal de carrera.
Entonces la designación resultó como detonante de un caldo de cultivo que hace a los bajos sueldos que las profesionales del área perciben. Así, más luego se sumaría –se sumará- la demanda del resto de las áreas, cuya representación gremial comienza a presionar por el 30 por ciento de incremento.
Por fuera, todavía está latente el reclamo de los trabajadores autoconvocados quienes siquiera fueron recibidos para escucharlos personalmente sobre su situación. También desde aquí se hablará de un despropósito el incremento de directores y coordinadores cuando sus economías nunca fueron resarcidas.
Y a la escena se le suma el reclamo de un grupo de familias que no entiende razones por las cuales Tandil luce un confortable edificio llamado Hospital de Niños pero no puede atender las problemáticas de alta complejidad, lisa y llanamente no cuenta con terapia intensiva.
Las autoridades sanitarias salieron raudas a los medios a dar las explicaciones, con el claro propósito de desactivar y/o desalentar la movilización que se estaría realizando hoy, pero sus dichos al menos hace ruido por aquello que se describió en párrafos anteriores. Resulta que la aparatología está, pero no se pueden pagar los especialistas. Sí se pagarán más sueldos para una dirección dedicada a la organización de eventos y señalización o una dedicada exclusivamente al parque automotor, expresan los demandantes con lógico fundamento.
Lunghi está empecinado en no bajar un ápice el ritmo de gestión y para ello parece ser que necesitó sumar más actores a la estructura, con el riesgo que aquellas nuevas-viejas demandas que hacen a salarios y mejores servicios eclosionen en la bonanza como en la armonía con la ciudadanía que hasta aquí supo concebir al frente de la comuna.
Pero también en la semana han pasado otras cosas, y por la dimensión de los acontecimientos todo hace indicar que el bullicio, el conflicto, seguirá en los próximos días.
Casi cual paradoja, cuando todavía no se terminaba de digerir la exorbitante cantidad de colaboradores que Lunghi parece necesitar para sus próximos cuatro años en el Municipio, se emprendieron reclamos de trabajadores municipales precisamente por sus magros sueldos. No sólo eso, un grupo de familias también se unieron en la demanda que hace a contar con terapia intensiva en pediatría en el Blanco Villegas.
Paradoja cuando del propio radicalismo se escucha que se vienen tal vez tiempos de ajuste y se mofa que el Gobierno nacional esté obligado a terminar con los subsidios porque la caja no alcanza. Pero acá, desde aquí, se incrementa la estructura comunal sin sonrojarse, aumentando el costo político a cifras que la transparencia lunghista desde la página de Internet oficial aún no sabe responder.
Casi una mojada en la oreja resultó para las trabajadoras sociales anoticiarse que ninguna de ellas quedaba al frente del área dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social, sino justamente una integrante de esta casta que el lunghismo supo poblar la administración comunal, lejos, muy lejos de cualquier manual de funciones y llamado a concurso para el personal de carrera.
Entonces la designación resultó como detonante de un caldo de cultivo que hace a los bajos sueldos que las profesionales del área perciben. Así, más luego se sumaría –se sumará- la demanda del resto de las áreas, cuya representación gremial comienza a presionar por el 30 por ciento de incremento.
Por fuera, todavía está latente el reclamo de los trabajadores autoconvocados quienes siquiera fueron recibidos para escucharlos personalmente sobre su situación. También desde aquí se hablará de un despropósito el incremento de directores y coordinadores cuando sus economías nunca fueron resarcidas.
Y a la escena se le suma el reclamo de un grupo de familias que no entiende razones por las cuales Tandil luce un confortable edificio llamado Hospital de Niños pero no puede atender las problemáticas de alta complejidad, lisa y llanamente no cuenta con terapia intensiva.
Las autoridades sanitarias salieron raudas a los medios a dar las explicaciones, con el claro propósito de desactivar y/o desalentar la movilización que se estaría realizando hoy, pero sus dichos al menos hace ruido por aquello que se describió en párrafos anteriores. Resulta que la aparatología está, pero no se pueden pagar los especialistas. Sí se pagarán más sueldos para una dirección dedicada a la organización de eventos y señalización o una dedicada exclusivamente al parque automotor, expresan los demandantes con lógico fundamento.
Lunghi está empecinado en no bajar un ápice el ritmo de gestión y para ello parece ser que necesitó sumar más actores a la estructura, con el riesgo que aquellas nuevas-viejas demandas que hacen a salarios y mejores servicios eclosionen en la bonanza como en la armonía con la ciudadanía que hasta aquí supo concebir al frente de la comuna.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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