El pulso de la semana
Victoria compartida
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl final del conflicto con los transportistas tuvo sabor a triunfo. El viernes por la noche, en vísperas de la llegada de muchos turistas y de la truncada –por el clima- inauguración del centro comercial A Cielo Abierto, los camiones abandonaron la Plaza Independencia tras diez días de bloqueo.
La primera actitud del intendente Miguel Lunghi fue agradecer a la comunidad toda, sin olvidar a su equipo de gobierno y a los sectores de la oposición. Optó por un discurso neutro y habló de una gesta de todos los tandilenses.
La lectura electoralista quedó para la intimidad, junto a sus hombres más fieles. En ese ámbito más propicio, habrá tenido oportunidad de sopesar las repercusiones que pueda tener este conflicto en las elecciones del 23 de octubre, para las que sólo faltan dos semanas.
Cierto es que el Intendente dio una imagen de firmeza e intransigencia. A la postre, cosechó un aura heroica por no haber cedido un ápice en la aplicación de la Ley de Paisaje Protegido.
Y tras la firma del acta compromiso, quedó flotando la sensación de que los transportistas hubiesen logrado similares resultados sin la necesidad de tomar la plaza y cortar calles en el centro.
El desgaste que ensayó el Ejecutivo surtió efecto: logró desactivar a los canteristas y a los obreros mineros para luego vencer a los empresarios del transporte por agotamiento.
La aparente solidaridad entre los tres gremios se resquebrajó a pocas horas de haber comenzado el conflicto, cuando desde el Gobierno comunal no aceptaron un planteo manipulado por una de las canteras más poderosas.
Las horas fueron decantando las posturas de unos y otros. Pero además, la misma voluntad de hacer cumplir la Ley de Paisaje Protegido se vio en los funcionarios del gobierno de Daniel Scioli, cuando escucharon los reclamos sectoriales.
Para sonar más dignos en la derrota, representantes de los transportistas argumentaron promesas de altos funcionarios nacionales –nunca dieron nombres- y se definieron en estado de alerta ante la posibilidad de que alguna de sus empresas vaya a la quiebra.
La primera batalla fue superada. Ahora resta llegar al 16 de octubre para conocer los pasos a dar en el cierre de las tres canteras ubicadas dentro de la Poligonal. El jefe comunal celebró que sólo quedan –como máximo- dos explosiones más por empresa: es el camino para que comiencen a cicatrizar las heridas que dejaron décadas de lucha por preservar la identidad de la ciudad.
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