El que parte y reparte…
Entre brindis y balances, el oficialismo legislativo aprobó el último jueves el Presupuesto 2011, herramienta que expresa la impronta que le darán Miguel Lunghi y su equipo a su gestión en un año electoral.
Varios de los cuestionamientos de la oposición al proyecto fueron leídos en el marco de una contienda electoral que ensayó sus últimos esfuerzos por ocultarse detrás de la trillada frase ?falta mucho?.
Ya no falta tanto, y todos entienden de fechas que se apuran para los cortes de cinta, como el caso del Centro de Salud Mental que tendrá lugar durante el aniversario de Tandil.
Desde el PJ-FPV y Unión PRO coincidieron en que el fuerte incremento en las partidas para la Jefatura de Gobierno responde a la intención de disponer de recursos que reditúen para fortalecer la inconmensurable imagen positiva de Miguel Lunghi.
A esta altura, con más de dos décadas de democracia ejercida sin interrupciones, también los votantes saben que es el año para las demandas. Después, de quién venga la respuesta suele pasar a segundo plano. Es decir, las obras en sí son buenas y la soledad de las urnas permite que cada ciudadano exprese su real opinión.
En última instancia, la mayoría automática que goza el bloque de la UCR en el Concejo Deliberante redundó en que las críticas quedaran en el plano de la declamación. En este caso, el que parte y reparte… destina los recursos a las cuestiones que entiende prioritarias o que más le reditúan en términos políticos.
De todos modos, el debate siempre es más sano.
Y una prueba es lo que ocurrió a nivel nacional, donde la presidenta Cristina Fernández de Kirchner optó por extender la pauta de 2010 por decreto antes que atravesar otro revés en el Congreso. Ergo, el que reparte es el que tiene más poder o impone su voluntad, pero siempre arrastra al pueblo.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios