El rally tuvo su gran fiesta hasta que apareció la lluvia
Con expectativas y ansiedad se vivían las horas previas del rally Ciudad de Tandil, aunque el clima no era el mejor para la fiesta de la categoría, no obstante cincuenta y siete tripulaciones estaban prontas para el espectáculo.
Después de las 9 se puso en marcha la fiesta del rally en la Villa Don Bosco, con piso normal, al igual que el segundo tramo entre El Paraíso, El Solcito, Desvío Aguirre y la Ruta 74.
En el tercer movimiento, aparecía una llovizna que se fue haciendo copiosa e intensa.
El espectáculo crecía en matices, de costado viajaban las muy bien presentadas máquinas, y se percibía el buen manejo de algunos intrépidos aspirantes.
La zona más alta de La Cascada era un atrapante show para la buena cantidad de público apostada en el lugar.
Sobrevinieron golpes de escena y despistes en un sector resbaladizo como el de Valentín Killamet el puntero del campeonato de la N2, impactando contra un árbol, o el fuerte golpe de Damián Paccini, también sobre una planta y cerca de allí, pero en el primer PC, Luciano Bonomi se encontraba con otro árbol.
En la punta la disputa era entretenida entre los Pereyra y Enrique Adrogué, el azuleño haciendo muy bien los deberes con el ?Mitsu? elaborado por Miguel Quatrocchio y su grupo.
Gran trabajo de Matías González, el pringlense con el Gol de la clase A, ?Pepe? Bellido, que pudo zafar en la zona alta de un fuerte golpe, y una tarea soberbia en su debut, de Karina Dobal, con el R18 del grupo A.
Los últimos dos especiales de carrera tuvieron a la lluvia como condimento, los 17,5 km del cuarto tramo tenía un atractivo muy particular, lluvia y barro, aunque los protagonistas sacaron a relucir concentración y aplomo para no quedar marginados de la batalla.
De menor a mayor la tarea de Adrogué en la N4, se afirmaban González, y Andrés Manzó con el Ka de la N2, cumpliendo buenos parciales el tandilense Bedouret.
Los otros serranos hacían lo suyo, Mario Martín con Gabriel Castejón cumplían con el objetivo, mientras Carlos Besoy volvía a tener problemas que lo obligaban a su abandono.
El último especial en la Villa Don Bosco deparaba más emociones, derrapes y maniobras al filo de la cornisa, y donde emergían algunas acciones propias del rally.
La lluvia cada vez más intensa luego de ese prime obligaba al comisario deportivo Daniel Jordan a dejar sin efecto los últimos dos especiales, en virtud de las dificultades que se percibían, para el eventual trabajo de las fuerzas de seguridad, ambulancias, bomberos y vehículos de rescates.
El triunfo quedaba para Rafael Pereyra, navegado por Luciano Mazzotti, siendo segundo por un recargo, Enrique Adrogué, que había arribado en primer lugar, quedando en el tercer escalón del podio, Mariano González con el Gol del grupo A.
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