El recuerdo a Santiago Selvetti en el centenario de su natalicio
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Su esposa, María Luisa Rodaro Vda. de Selvetti, compartió sus recuerdos con la comunidad, que atesora en su historia reciente las acciones de un pionero que supo interpretar las necesidades de su época y aportar al desarrollo de esta ciudad.
“A fines del siglo XIX salía de Villapinta, Lombardía (norte de Italia), el matrimonio de Margarita Giovagnetti y Pedro Selvetti con sus cuatro hijos: Pierina, Pepe, María y Regina, rumbo a la Argentina, invitados por un familiar con la promesa clásica de aquel entonces, donde en Europa escaseaba el trabajo: ‘Vengan a hacer la América’.
Llegaron a un pueblito de la provincia de Buenos Aires llamado América, donde se instalaron y tuvieron dos hijos más, Narciso y por último Aurelio Santiago, quien nació el 12 de junio de 1912 y tuvo gran diferencia de edad con sus hermanos, motivo por el cual vivió una infancia feliz, muy mimada.
Su paso por la escuela primaria fue efímero, lo cual no obstaculizó su derrotero futuro.
En el seno de su hogar recibió mejores enseñanzas: el altruismo, la gratitud, la honradez, la integridad, la nobleza, el respeto, la valentía, que no dejó de ejercer a lo largo de toda su vida.
Fue un luchador incansable desde pequeño, muy responsable y disciplinado en todo momento.
Su deseo y necesidad por hacer se acrecentó cuando llegó por primera vez a Tandil, en 1931, a los 19 años, con su Ford T, que como ya conté en varias oportunidades, su mecánico era su amigo, el famoso y querido Juan Manuel Fangio.
Pensó y decidió que pondría aquí toda su energía, creatividad, potencial, adoptándola como su ciudad, la misma que se iba transformando en la medida que se iban cumpliendo los pasos planificados.
En la ciudad, muchos creyeron en él y esto fue algo primordial y la clave para lograr las metas impuestas y los objetivos imaginados.
De sus reiterados viajes al extranjero traía todas las novedades que volcaba en las empresas, estando siempre a la vanguardia en todo.
Su gran preocupación fue el bienestar de las personas: su educación, su salud, su condición social, que trató y solucionó de la mejor forma posible.
Y de lo que más disfrutó al retiro de todas sus actividades fue de la compañía de sus innumerables amigos; los de ir a cazar en invierno, los de ir a pescar a los arroyos en verano, los de las largas siestas de naipes, los de las escapadas a Mar del Plata o Necochea a la ruleta.
Nos dejó hace once años, pero el brillo de su luz nos seguirá iluminando por siempre, además, acompañados por la presencia del espléndido monumento que lo recuerda e inmortaliza.
Tandil, gracias por este cálido y sublime recuerdo…”.
Nuevo acto
Por otra parte, María Luisa Rodaro Vda. de Selvetti invitó a la comunidad a acompañarla en el acto en recuerdo de su esposo, que se realizará el próximo sábado a las 11, en la placita de Figueroa y avenida Del Valle, donde está ubicado el monumento.
El homenaje por los cien años del nacimiento de Selvetti cuenta con el apoyo del Municipio de Tandil.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios