El regreso de Del Potro y la consolidación de Mónaco
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Se fue una nueva temporada tenística y una vez más Tandil dio que hablar en el espectro mundial.
Lo hizo bajo el liderazgo de Juan Martín Del Potro, secundado por otros valores que dejaron su huella en diversos courts de torneos de distinta jerarquía.
El corolario ideal, más allá de que la consagración haya vuelto a frustrarse para el equipo nacional, se vio en la final de Copa Davis ante España, donde dos de los cuatro albicelestes fueron de esta ciudad.
Del Potro volvió a estar en una definición por la Ensaladera luego de su primera experiencia en Mar del Plata ’08 y para Juan Mónaco fue su estreno en semejante instancia de esa competición.
Más allá de sendas derrotas ante David Ferrer y Rafael Nadal -tan dignas como lógicas-, Del Potro terminó de redondear en la Cartuja de Sevilla la temporada que esperaba, la de la recuperación luego de un 2010 para el olvido por su operación de muñeca.
Finalizó a las puertas del top ten en el ranking mundial (11º), ganó dos torneos ATP (Estoril y Delray Beach), pero sobre todo volvió a plantárseles de igual a igual a los mejores del planeta.
Tuvo en jaque a Nadal en Wimbledon y, más allá de las circunstancias, fue uno de los pocos privilegiados en derrotar al serbio Novak Djokovic, que tuvo una temporada fuera de lo común ganando casi todo lo que se le puso enfrente.
Definitivamente, “Delpo” buscará el despegue definitivo el año próximo, en el que arrancará a pleno, sin falta de ritmo ni necesidad de adaptación. Su faena del año se vio premiada con su segundo Olimpia de Plata, obtenido días atrás.
De menor a mayor
Juan Mónaco completó una temporada muy satisfactoria, encontrando su ápice en el tramo final.
No obtuvo los resultados esperados en polvo de ladrillo, perdiendo en la gira latina puntos respecto a la temporada anterior y volviendo a ser eliminado en primer vuelta en Roland Garros; pero cerca del epílogo del calendario encontró lo mejor de su año.
Por tercera vez en su carrera alcanzó los octavos de un Grand Slam (en el US Open) y más tarde descolló en Valencia, donde cayó en la final ante Marcel Granollers luego de bajar a Nicolás Almagro, Juan Carlos Ferrero y David Ferrer.
Y más tarde, en el Masters 1000 de París, se metió entre los ocho con triunfos ante Gilles Simon y Mardy Fish, para terminar cediendo ante Roger Federer, nada menos.
Así, completó su intervención en el circuito, con muy buenos resultados en canchas rápidas, algo que había insinuado la temporada anterior al ser semifinalista en el Masters 1000 de Shanghai.
Semejante momento y la confianza que “Tito” Vázquez siempre depositó en él le valieron la presencia en la final de Copa Davis, donde poco pudo hacer ante un Nadal muy superior, en su casa y sobre su superficie predilecta.
El resto
Máximo González y Diego Junqueira tuvieron una temporada con altibajos, en parte por inconvenientes físicos.
“Machi”, tras un 2010 en el que no estuvo pleno por una lesión de rodilla, logró competir con más continuidad aunque fue inestable en los resultados.
Tuvo un gran impulso con su victoria ante su amigo Mónaco en Viña del Mar, pero luego sufrió vaivenes, derrotas inesperadas mediante. Estuvo en tres de los cuatro Grand Slam (faltó en Australia), y en Campiñas y Santiago (a nivel Challenger) logró sus dos títulos de la temporada.
Estuvo a nada de dar un gran batacazo ante Almagro, ante quien tuvo cuatro match points en Montecarlo. Terminó el año en el puesto 121 del ranking tras haber integrado el top cien al cabo de varias semanas. Junto a “Pico” Mónaco fue parte del equipo argentino que, con conducción técnica del también tandilense Mariano Zabaleta, perdió la Copa del Mundo por equipos en Dusseldorf ante el local Alemania.
En tanto, Junqueira fue campeón en Zagreb y alcanzó la final en Santos y Barranquilla, todos Challenger.
En el US Open jugó su único Grand Slam del año, cayendo ante Del Potro en la segunda rueda.
A nivel ATP, los puntos más gordos se los llevó de Bastad, donde llegó hasta los octavos de final, al igual que en Umag y Kitzbühel.
Cerró 2011 en el puesto 123, habiendo estado entre los 100 en distintos momentos del año.
El resto de la legión tandilense se vio liderado por Nicolás Pastor, que sigue con la “espina” de no haber podido festejar un título profesional tras perder varias finales, pero de todos modos tuvo un 2011 muy positivo.
Con protagonismo reiterado en los Future, en una de sus primeras apariciones en torneos Challenger sorprendió llegando a la final de Cordenons, haciéndose de valiosos puntos para llegar a pisar el top 300 (llegó a ser 301º y cerró el año 321º).
Francisco Arrechea (1.284) y Alejo Prado (1.886) son los otros dos tandilenses rankeados, algo que también logró Gabriel Blanco al cabo del año.
Todos ellos son habitué en torneos Future.
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