El rojinegro busca seguir nutriendo su cantera
Bajo el lema ?¿Querés ser un futuro jugador de Liga Nacional??, el básquetbol del club Independiente lanzó un proyecto destinado a inducir la llegada de nuevos jugadores a las divisiones formativas.
La estructura rojinegra en esta disciplina cuenta con la coordinación de Carlos Zulberti, y como profesores se desempeñan Ezequiel Cuevas, Gustavo Sosa y Adrián Barroso.
Con los dos últimos, dialogó El Eco de Tandil para conocer detalles acerca del emprendimiento.
Barroso comenzó narrando que ?Ezequiel es el encargado de los más chiquitos, en la categoría miniescuela (5 años). A ellos, más allá de lo específico del básquetbol, la idea es formarlos en lo que se llama educación física infantil. También Ezequiel nos da una mano a Gustavo (en la escuelita de 6 a 8 años) y a mí en premini y mini. Los tres manejamos lo que es la escuela formativa del club. Los chicos se identifican con cualquiera, porque nos reemplazamos entre nosotros y repartimos funciones?.
También Barroso se refirió a los horarios en los que se llevan adelante los entrenamientos: ?Entre las 16.30 y las 17.30 trabaja la categoría mini (11 y 12 años), de 17.30 a 18.30 la premini (8,9 y 10), y de 18.30 a 19.30 está la escuelita repartida en tres grupos, el de Ezequiel, el de Gustavo y el mío. En este caso hay chicos grandes, que vienen en ese momento por los horarios de la escuela?.
Por su parte, Gustavo Sosa explicó que ?mi tarea tiene que ver más que nada con fundamentos técnicos del básquetbol, con la pelota, mientras que Ezequiel de pronto se dedica más a inculcar conceptos más exclusivos de movilidad y coordinación, más ligados a lo físico. En mi caso, les hago trabajar el dribbling con ambas manos, la mecánica de lanzamiento, giros, cambios de dirección y la búsqueda de saber tirar una bandeja con las dos manos, algo que es fundamental?.
Acerca de la búsqueda de más chicos, Sosa contó que ?hemos repartido folletos por escuelas y jardines, y a su vez los chicos del club invitan a sus amigos. También está la realización de encuentros, que incluyen la colaboración de los padres. Aunque a veces puede ser dificultoso contar con un grupo de muchos chicos, no tenemos un tope de concurrencia, todos los que vengan serán bienvenidos, sepan jugar o no?.
Luego, Barroso habló de la cantidad de chicos que son parte de la esuelita: ?En la franja que va de 6 a 8 años a veces hay huecos, pero es general, les ha pasado a clubes como Quilmes de Mar del Plata. Creo que mucho tiene que ver con la realidad que vive el país. Para mí todavía se sufren los efectos de la pandemia del año pasado, se nota en esta época, en la que los padres toman recaudos respecto a la gripe y la exposición al frío. También tenés jugadores que empiezan de grande, como Matías Gutkin y Alejandro Arca. Hay clubes que manejan escuelas para chicos de más de 13 años, algunos chicos quieren aprender a jugar al básquetbol a esa edad y están en todo su derecho?.
Por último, Barroso reconoció la importancia de lo generado como ?espejo? por el primer equipo que participó últimamente en el TNA y la Liga Nacional B: ?Todos se ilusionan con eso, la presencia del club en esas categorías deja su huella. Además, los jugadores que han venido de otros lugares a jugar para Independiente son muy solidarios, tanto a la hora de acercarse a los chicos como al momento de realizar visitas solidarias como las que hizo el equipo de TNA. Además, los chicos tienen cierta fascinación con ellos, sobre todo por la altura?.
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